Si se calla el cantor …El caso Cristian Camilo Zuluaga

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Por LUIS FERNANDO CARDONA G

Aprendimos desde la niñez que vivíamos en una Democracia.  Que el pueblo elegía a sus gobernantes.  Que a la cima del poder se llegaba para servir al ciudadano y no para ser servido, y que -a quienes ostentaban esa función- se les debía llamar servidores públicos.  De niños, conocimos alcaldes y gobernadores de noble cuna, que sacrificaban intereses personales para ejercer la dignidad que se les confería.  Fueron tiempos en que al concejo llegaban los prohombres.  Se les conocía así porque trabajaban con pasión y denuedo para acompañar al alcalde en su tarea de gobernar.  No percibían salario, trabajaban ad honorem, y se sentían bien remunerados sabiendo que el aporte a su ciudad era la garantía de progreso para sus hijos o herederos.  Pero el paso de los años lo truncó todo y la política se transformó en negocio lucrativo.  Los que ayer fueran hombres cívicos, movidos por el amor a su terruño, son ahora empresarios de la política que solo buscan dividendos.  En eso vino a terminar la democracia.  Hoy los gobernantes van de paso, como aves migratorias. Sus ambiciones son desmesuradas, ninguna posición los satisface.  Lo quieren todo:  gloria y dinero. ¿El poder para qué?  Para servirse de él en beneficio de los suyos.  No tienen miramientos.  Nada los detiene.  Se alían con los grandes capitales para perpetuarse en los cargos del estado y se reeligen en cabeza propia o en cuerpo ajeno. Se atornillan a la silla gubernamental y ya no encabezan gobiernos sino regímenes odiosos, intocables e inamovibles.  A su alrededor construyen muros de odio a sus contradictores.  No aceptan la crítica ni permiten la función de los organismos de control.  Ningún juez está a su altura.  Si un fallo les es desfavorable, lo tachan de corrupto. Concejos y asambleas son sus comités de aplausos, que silencian las voces inconformes.  Desconocen el equilibrio de poderes.  Detestan los contrapesos.  Nadie tiene derecho de investigarlos ni de cuestionarlos. El periodismo libre les incomoda.  No soportan al periodista riguroso, el que investiga, que escudriña, que pregunta y que desvela.  Que dice verdades y deja al desnudo aquello que otros celosamente ocultan.  Ese periodista que incomoda y que inquieta se convierte en el blanco de sus odios.  Sus máquinas de guerra destruyen reputaciones. -Bodegas, las llaman, que generan falsas noticias con la misma celeridad con que un minero hace brotar metales del fondo de la tierra.  Lo dijo la Flip, a principios de este año: nuestros periodistas están amenazados por regímenes corruptos.  Si no los matan las balas los mata el hambre. Porque la pauta oficial es su medio de subsistencia y la nefasta connivencia entre públicos y privados con cruzados intereses se alía para destruirlos.  Así purgan el pecado de cumplir con la misión de informar la verdad, a una sociedad que a veces se muestra indiferente. 

Escribo estas palabras con dolor porque en Manizales han silenciado una pluma respetada y respetable, que por varios meses colaboró con El Opinadero, publicando semanalmente su columna, revelando verdades dolorosas de un gobierno que se resiste a aceptar sus errores. No sabemos si por temor a las balas o a la bilis, se vio obligado a renunciar a la labor que le apasiona, Cristian Camilo Zuluaga ha dejado de escribir y nosotros, desde esta que será siempre su casa, evocamos el canto de Mercedes Sosa: 

Si se calla el cantor, muere de espanto

La esperanza, la luz y la alegría

Si se calla el cantor se quedan solos

los humildes gorriones de los diarios,

Los obreros del puerto se persignan

Quién habrá de luchar por su salario

Qué ha de ser de la vida si el que canta

no levanta su voz en las tribunas

Aquí les dejo esta canción para que la escuchen y reflexionen

Cristian Camilo, esta sigue siendo tu casa, te estamos esperando.

4 COMENTARIOS

  1. Respetado Director:
    Denuncia sobre la,situación de Cristian Camilo, un ejemplo mås de rectitud en usted y en su colega quienes con su pluma directa, sigilosa, que busca, profundiza los hechos injustos ejércitos por politiqueros sucios, que no quieren que se visibilicen sus acciones corruptas.
    La llamada Democracia, que debería tender al bienestar del ciudadano, sea cual fuere su pensamiento, religion o política, menoscaba la independencia, el pluralismo, desde diferentes frentes .
    El país y sus instituciones al servicio de poderes obscuros.

  2. En Manizales no hay otro periodista tan directo y honesto y difícilmente encontremos uno con estas características en el país.
    Tristísimo que lo que le apasiona lo termine llevando a dejar de hacerlo.

  3. Cristián Camilo debe volver a escribir, quienes deben quedarse callados, son aquellos que dieron la órden de no contratarlo en ninguna empresa de Manizales .

    El manda callar a otro, es un cobarde y mezquino, no tiene argumentos para dar el debe de frente…

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