Sin límites – Cuidémonos

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Por Luis Alberto Martínez

Vientos de tempestad siguen soplando en el universo ante el empuje arrollador del coronavirus que no cesa en su pretensión de continuar acabando con vidas inocentes que caen bajo la sombra turbulenta del atroz enemigo.

Los contagios prosiguen y el número de persona fallecidas alcanzan cifras inimaginables. En nuestro país la multitud sigue siendo presa fácil del virus con guarismos que ya sobrepasan los veintidós mil fallecidos.

El Instituto Nacional de Salud señala que estamos en el pico más alto del contagio. Desde el 16 de marzo cuando se registró la primera muerte a causa de la Covid19 en Colombia el saldo de decesos aumenta, razón por la cual insiste en la utilización adecuada de las medidas de bioseguridad.

La gente se ha tirado a las calles como si este oscuro buitre hubiera caído al fondo del abismo, pero no es así, sus negras alas continúan abiertas esparciendo su mortal veneno, llenando de terror a las personas que ven muy lejos los esplendores de victoria.

Razones poderosas ha llevado a mujeres y hombres a salir del confinamiento ya que los compromisos no dan tregua, los alimentos, el arriendo, los servicios y tantas otras obligaciones por cumplir exigen el riesgo de una aventura peligrosa; no queda otro camino.

Alguien me dijo que hiciera mención de las masacres en masa que han venido ocurriendo en los últimos días en el territorio nacional, situación que inquieta y lamento profundamente, pero lo mío, desde el primer instante de su aparición es la pandemia por la Covid19, principal amenaza hoy por hoy de la humanidad.

Y, cosa rara, me he «encariñado» tanto con este mal que lo trato con horribles calificativos, porque es un truhan, un ladrón que nos robó lo más lindo de nuestra existencia, como lo es la paz.

Y no claudicaré en mi noble empeño de seguir arreciando mis agudos comentarios contra este diabólico espectro, hasta que se hunda en lo más profundo de los infiernos.

Es el momento de agradecer a todas aquellas personas que dedican tiempo para leer estas líneas, que son un cántico de esperanza en medio de tanta desolación.

Cuidémonos, la enfermedad está ahí esperando, ella no viene a nosotros, nosotros vamos a ella. He dicho.

Felicidades. Luis Alberto Martínez. LAM

1 COMENTARIO

  1. Estamos en una encrucijada que no da tregua por las restricciones que ahí en Todo el planeta esa bonita libertad que teniamos de salir libremente y sin temores de ninguna naturaleza quedaron atrás ahora salimos con miedo e incomodidad por tener que acatar todos la s protocolos de bioseguridad pero bueno toca esperar hasta cuando podemos hacer lo que mas nos gusta

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