¡Soluciones, no explicaciones!

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Por: Luis Enrique Arango Jiménez

Las manifestaciones públicas que han surgido de manera espontánea como reacción a un evidente atropello policial y que han terminado en muertes, actos violentos y vandálicos, no pueden subestimarse, ni explicarse de manera interesada como fruto de la casualidad y mucho menos, de la confrontación política.

Hay cosas muy graves que han venido pasando en materia de homicidios y masacres que impactan de manera profunda el subconsciente colectivo, generando desconfianza y rechazo a la autoridad.  Hay rabia acumulada que no puede esconderse detrás de cuestionamientos ideológicos.

Hay grandes insatisfacciones producto de la inequidad y la corrupción que galopan a sus anchas sin que la sociedad encuentre la forma de impedirlo.

Por supuesto que la polarización y la descalificación sistemática de unos a otros con toda suerte de relatos, sembrando miedos de uno y otro lado, inciden en los imaginarios sociales y seguramente predisponen. 

Así pueda haber energúmenos que aplaudan lo que ha pasado, y violentos aprovechadores del caos, no nos podemos quedar en la censura y magnificar los hechos por su maldad intrínseca, debemos aceptar que hay razones objetivas y bajarle al cuento de la gran conspiración como condiciones para poder salir del atolladero político en que nos estamos moviendo.

El Gobierno tiene la obligación de reaccionar y salirse del libreto de culpar a otros.

Persistir en buscar la paz cumpliendo los acuerdos por imperfectos que sean no es un asunto caprichoso, es el único camino posible para desarmar los ánimos y construir entre todos.

Aquí vivimos copiando mal lo que se hace en otras latitudes, sobre todo lo que viene del norte del continente.  Si hay que revisar procedimientos policiales y los instrumentos   que se usan para disuadir y contener alteraciones del orden público, cuál es el problema?.

Hay que admitir y aceptar que el otro puede tener razón, y mas importante aún, darse el regalo de dudar sobre lo que pensamos y lo que hemos hecho.

Saludos

Luis Enrique Arango Jiménez

1 COMENTARIO

  1. Cuando se gobierna ,mirando hacia atrás, culpando, a otros de su falta de criterio, gobernabilidad.
    Cuando se gobierna obedeciendo órdenes de un patrón.
    Cuando se gobierna para favorecer a los poderosos.
    Cuando se gobierna sin faro, sin inteligencia, sin diplomacia,
    Resultado : un país descontento.
    Un pueblo ahogado, por impuestos, por la falta de asistencia de calidad en salud, .
    Un pueblo de profesionales, obreros, estudiantes…y demás cargados de ansias de protesta, de denuncia.
    Un pueblo que se desgasta para sobrevivir.
    Un pueblo que llora las injusticias cotidianas, y se siente atemorizados.
    Un pueblo, que de a poco se alza.

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