Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

Actualidad¿Tenemos seguridad ciudadana?

¿Tenemos seguridad ciudadana?

Preguntas lógicas: ¿Dónde está la policía? ¿Qué se hicieron las patrullas? ¿Está debilitado el pie de fuerza de la policía metropolitana? ¿Y las tales cámaras de vigilancia de alta tecnología, qué?  ¿Qué pasó con el helicóptero que donó la policía nacional dizque para capturar delincuentes en flagrancia? ¿Fue un regalo envenenado?

La realidad de la inseguridad ciudadana es que uno puede darse una vuelta por el área metropolitana y concluir que la policía brilla por su ausencia, o que están en la esquina mirando el celular.

Lo que le ocurrió al exalcalde Álvaro Ramírez González la tarde del pasado miércoles 29 de noviembre en las puertas de su propio establecimiento comercial de la Avenida Pinares, es apenas una muestra sensible de la inseguridad galopante que se apoderó de Pereira y Dosquebradas.

Y si la pistola traumática hubiera sido de verdad y el desenlace letal, ¿tendríamos que conformarnos con lamentos, lágrimas y los siempre recurrentes rechazos, repudios e investigaciones exhaustivas?

Es contundente que las autoridades municipales y de policía metropolitana están en deuda con los ciudadanos que claman su derecho a vivir seguros y protegidos. Duro desafío tiene la policía metropolitana en esta navidad y año nuevo.

La simple percepción de inseguridad ha sido superada por la pérdida de confianza por parte de los ciudadanos que, como en el caso del exalcalde Ramírez González, ya no se sienten seguros ni en el portón de su propio negocio o de su casa.

En Pereira y Dosquebradas, nada ha sido efectivo ni eficiente para garantizar la tranquilidad de los ciudadanos, ni la protección de sus derechos constitucionales a la vida, honra y bienes.

Da pena decirlo, pero son muy pobres los resultados en materia de seguridad pública. Ni la lucha contra las mafias de todos los pelambres cada vez más grandes y más poderosas, ni el control al tráfico de drogas duras que tienen el hospital mental al tope de pacientes, ni mucho menos, acciones contundentes que frenen el problema cada vez mayor de atracos a mano armada.

No es comprensible cómo un par de bandidos en motocicleta anden por las vías públicas con armas de fuego o pistolas de fogueo o armas traumáticas que pueden ser objeto de decomiso siempre y cuando haya un plan policial de disuasión y presión a base de requisas y operativos de prevención.

La verdad de los informes y balances tanto de las autoridades municipales como de policía es diferente de la tozuda realidad. Los indicadores ya no indican nada porque ya no vale la pena ni siquiera denunciar. De antemano, nunca pasa nada.

Es vox pópuli el descaro y osadía de atracadores en motocicleta que se apostan en cercanía de los conjuntos residenciales o condominios campestres a la espera de que la vigilancia privada verifique identidades para amenazar con armas de fuego y despojar a conductores y acompañantes de dinero y joyas.

De un tiempo acá estar en una cafetería, en una terraza o en un restaurante nos deja la inquietante sensación de que en cualquier momento llegan dos atracadores, uno a pie y el otro que estaba rondando en la moto.

Al comenzar el nuevo año, los alcaldes Mauricio Salazar y Roberto Jiménez, deberán ponerse serios verificando que en realidad el territorio tenga el pie de fuerza que se requiere para que podamos sentirnos seguros y protegidos.

En las actuales circunstancias, Mauricio y Roberto ya deberían estar reunidos planeando y gestionando un territorio seguro, como nos lo merecemos.

1 COMENTARIO

  1. La inseguridad parte con el modelo de ciudad se aplique para combatir el crimen organizado desde sus bases , nada es aislado de como se responde a estas estructuras que patrocinan a muchos elegidos en los cargos de elección popular.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más articulos