Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadUn tiquete al más allá

Un tiquete al más allá

La semana pasada les hablé de la «autopista de la muerte»: la doble calzada entre Pereira y Cerritos, de sus aterradores conflictos viales y de lo lejos que parecen las soluciones. Como por arte de birlibirloque al día siguiente un periódico de la ciudad registró con el título de: «Cruzar la vía, igual a muerte» el fallecimiento de una ciudadana atropellada por un automóvil en el cruce de Cerritos del mar, un mall (centro) de comidas en auge que convoca a miles de personas día a día. No es el primero ni será el último accidente porque en los planes de ciudad no están los puentes peatonales y tampoco las normas de urbanismo aprobadas exigen a los constructores su construcción en sitios de congestión.

Sobre la vía a Cerritos hay al menos cinco sitios de altísimo riesgo que requieren cruces peatonales adecuados (El Pollo, El Tigre, Galicia, Ukumarí y Cafelia), pero es evidente que en las intenciones de nuestros dirigentes y técnicos de movilidad no hay prioridad para el ciudadano de a pie. Lo podemos observar en la calle 14 para acceder a Megacentro, sobre la avenida del Ferrocarril, en el paso de la Gobernación hacia la Circunvalar, al frente de Homecenter, etc… Pero adicionalmente podemos observar cómo se toman decisiones absurdas: a la altura de la iglesia de Fátima en la avenida 30 de agosto se construyó un paso peatonal semaforizado casi debajo de un puente construido hace varios años para el mismo fin; allí cruzan —jugándose la vida— miles de ciudadanos diariamente para acceder a uno de los centros médicos más importantes de la ciudad. Y recientemente se inauguró otro cruce similar sobre la avenida de Las Américas a la altura del cruce de la Independencia, también debajo de un puente peatonal. ¡Y a eso llaman mejorar la movilidad!

Otro escenario en el que se demuestra que la planeación de la ciudad está llena de yerros y omisiones es la obra de acceso al aeropuerto Matecaña. Llevamos quince meses en su construcción y parece que se requieren cuatro o cinco más. Nunca habíamos tenido una tarea tan demorada. Se suspendió la troncal más importante de la urbe, la avenida 30 de agosto, originando una enorme congestión en las demás vías de la ciudad. La razón es increíble y ninguna culpa tiene el contratista. No se contemplaron en los diseños las modificaciones a todas las redes de servicios públicos que por allí pasan. Se hizo necesario entonces hacerlos a las carreras y adicionar el valor total del contrato. No se aprende del pasado y no se indagan las irresponsabilidades. ¿Ha dicho algo el Contralor? ¿Qué dijo el interventor de los diseños? Obras igualmente complejas se habían construido en Pereira sin esos conflictos. La intersección de la gobernación y el cruce de Turín son algunas de ellas.

El tema y la burla de moda entre los taxistas y conductores de vehículos es la glorieta de Corales. Se construyó con el carácter de «provisional» porque no había recursos para la solución definitiva que por cierto se encuentra bien diseñada y contempla dos pasos a desnivel. ¿A algún técnico del Comité de Movilidad no se le ocurre que se puede mejorar su funcionamiento haciendo el carril derecho (oriente-occidente) expedito (sin detenerse) y exclusivo para seguir hacia el Valle? ¿Y que se puede adecuar como «doble» la vía frente a Los Nogales para que permita el acceso vehicular desde la avenida de Las Américas hacia Corales y se alivie el trancón de la glorieta mencionada? Así se generarían menos críticas y no harían «el oso».

Artículo anterior¡Mira lo que escuchas!
Artículo siguienteLa economía en el siglo XXI

1 COMENTARIO

  1. Qué distinta sería la movilidad en la ciudad si se implementarán las mejoras que se proponen en este artículo. Gracias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más articulos