Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadUna ciudad en alto riesgo

Una ciudad en alto riesgo

Con dos años continuos de invierno en los que en contadas ocasiones hemos tenido dos o tres días de pleno sol, se nos anuncia desde ya que entre noviembre y diciembre tendremos un invierno tan intenso y demoledor como el de 2010.

El propio presidente Gustavo Petro en la noche del jueves pasado expresó su preocupación por el anuncio con origen en organismos internacionales que están monitoreando el fenómeno del cambio climático cuyas turbulencias tienen amenazada la supervivencia del género humano en un tiempo no muy largo.

Nuestro territorio habitado por ciudades y poblaciones cuya arrugada geografía de laderas andinas son suelos de conformación de cenizas volcánicas, altamente deleznables, frágiles y vulnerables frente a los crudos inviernos que provocan frecuentes y peligrosos deslizamientos y avalanchas.

El jueves en la noche, el presidente Petro pidió a los alcaldes del país que reporten el diagnóstico de riesgo de cada municipio con el fin de que el gobierno nacional pueda planificar el aporte de soluciones y recursos que eviten tragedias humanas.

En declaraciones a Noticias UnoA, Alexander Galindo, director de Gestión del Riesgo de la Alcaldía de Pereira a propósito de la anunciada directiva presidencial, dijo que el diagnóstico local ya existe. Que Pereira tiene 8 mil viviendas en tal situación de riesgo que requieren reubicación y cuya solución requiere $720 mil millones. (Casi el presupuesto del Municipio).

La consigna es evitar tragedias como las que hemos tenido recién en los barrios La Esneda y La Trinidad, en Pereira y Santa Rosa de Cabal, respectivamente.

Claro que este problema de las viviendas en zonas de alto riesgo es el cuento del gallo capón (el cuento de nunca acabar). Detrás del fenómeno hay intereses perversos que van desde los traficantes de vivienda promotores de invasiones que arriendan y venden a gente humilde las desvencijadas casitas, hasta la complicidad de algunos políticos y funcionarios porque cada familia invasora se cuantifica en votos.

Y no deja de ser preocupante la actitud negativa de muchos habitantes de la avenida del Río entre las calles 27 a 34 cuya ladera registra agrietamientos, pero la gente se niega a un plan de reubicación o relocalización, amén de la lentitud de las soluciones.

De otro lado, el problema se ha agudizado con el crecimiento de la población migrante tanto extranjera como desplazada de zonas como Cauca y Chocó, lo que hace necesario cada vez más, la creación de la secretaría de Control Físico, hoy inmersa en el maremágnum de la anacrónica estructura de la secretaría de Gobierno.

Y eso apenas relacionando el riesgo en viviendas, para mencionar apenas el grave problema de las vías rurales intransitables en Pereira y el resto del departamento.

Todos deberíamos tener conciencia de que, ya no se habla de adaptación al cambio climático. Se habla de la gestión preventiva y de medidas de fondo que conjuren el enorme riesgo del cambio climático.

Es un deber tener en cuenta el principio de precaución y evitar catástrofes y tragedias como consecuencia de este invierno macondiano.

Artículo anterior¿Quiénes son El Cambio?
Artículo siguienteVienen por COMFAMILIAR

1 COMENTARIO

  1. De acuerdo. Pero ante tanta evidencia,estas denuncias deberíamos llevarlas a unos Foros para que el mal no siga. El Opinadero sería el escenario

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más articulos