¿Una filosofía de vida o un modelo político?

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Por JUAN NICOLÁS GAVIRIA

Recientemente, me llama la atención cómo muchos conocidos y compañeros de gestas cívicas han empezado a llamarse a sí mismos como “Socialdemócratas”. Sin embargo el tema queda ahí, en una simple pero orgullosa declaración, sobre la cual no se puede advertir nada más. Y es por eso que me asalta la duda. ¿Es socialdemocracia una filosofía de vida o una tendencia política que empieza a tomar “nuevamente” fuerza en nuestro país?

Es tan práctico entender el concepto, que incluso se puede consultar Wikipedia donde lo definen así: “La socialdemocracia es una ideología política, social y económica, que busca apoyar las intervenciones económicas y sociales para promover la justicia social en el marco de una economía capitalista, así como un régimen de política que implica un compromiso con la democracia representativa, medidas para la redistribución del ingreso y regulación de la economía en las disposiciones de interés general y estado de bienestar.”

Esto de la Socialdemocracia no es nuevo, surgió en Francia durante la revolución de 1848 dentro del movimiento liderado por el Socialista Louis Blanc. Este, tras las “Jornadas de Junio” logra conformar un movimiento político a partir de la unión de la “pequeña burguesía” democrática y la clase obrera socialista, allí en medio de ello y ante posturas opuestas, se logran encontrar en sus diferencias y establecerse como movimiento. A este periodo se le puede llamar como el periodo clásico de la socialdemocracia. Y bueno, para entonces Marx ya andaba por ahí en esos años metiendo mano al asunto.

Posteriormente, en el norte de Europa a mediados del siglo XX, se da inicio los primeros atisbos de la Socialdemocracia moderna, tal como se conoce hoy en Europa. Para ello se promueve un cambio de enfoque tras la segunda guerra mundial, un nuevo esquema que resulta en el abandono del fundamentalismo Marxista. Este nuevo enfoque se fundamentó en una mayor intervención estatal en los procesos de redistribución mas que en los de producción. Lo anterior, sumado al abandono de posturas dogmáticas lo cual supone renunciar a la proclamación de “verdades absolutas”.

Volviendo al asunto de mis amigos, que valga le pena la aclaración no son europeos, me resulta complejo entender cómo los colombianos podemos cambiar de camiseta tan fácil, sin antes tratar de entender un poco cómo está conformado nuestro aparato social y democrático.

Si nos remitimos a nuestra Constitución política, esa del 91, instrumento rector de nuestro estado social de derecho, podemos identificar en él no solo uno, sino todos los principios básicos de la social democracia moderna, permítanme ser mas claro; todos los principios de la socialdemocracia moderna están incluidos taxativamente en nuestra constitución política.

La socialdemocracia moderna promueve varios puntos, sobre los cuales se espera el aparato estatal trabaje. Estos puntos van mas o menos así: Una economía mixta y controlada democráticamente, programas educativos subvencionados por el estado, la salud debe ser universal, la garantía plena de los derechos infantiles, promover un amplio sistema de seguridad social, generar iniciativas para erradicar la pobreza, promover el aseguramiento de los ciudadanos contra la perdida de sus ingresos por enfermedad, jubilación etc. Promover también un democracia representativa y participativa, la protección al medio ambiente, mantener un sistema impositivo progresivo, garantizar el respeto por el multiculturalismo, la promoción de la democracia y la protección de los derechos humanos, la promoción de los derechos sociales, y las libertades civiles.

Ahora bien, ¿díganme si todo lo anterior no está consignado hoy en nuestra Constitución política? Absolutamente todo lo está. Debemos recordar que nuestra Constitución es relativamente nueva, y esta surge, o a lo sumo su redacción y esencia se inspiró, de los sistemas políticos europeos; sistemas que desde hace ya varios años vienen modelando sus leyes en torno a este asunto de la Socialdemocracia. Es por esto que todos estos principios se encuentran hoy incorporados en nuestro sistema político y constitucional.

Mis amigos podrían decirme que nada de eso se cumple en Colombia, que el sistema no funciona, que por eso es necesaria un reforma, a lo cual tendría que responderles que esa es otra discusión. Es una discusión de moral y de valores. Los colombianos y en general los latinoamericanos, somos profundamente incumplidores de la norma, nos pasamos por la faja cuanta norma y ley surge, pero no contentos con ello, convalidamos que otros también lo hagan, tal vez para no sentirnos solos en el lodo.

Es por lo anterior que me resulta confuso el discurso de reconocerse ahora como Socialdemócrata, me suena más a moda.

Me pregunto qué banderas se enarbolan con ello, o si mas bien lo que se busca es desmarcarse de las posturas dogmáticas y fundamentalistas que presentan hoy algunos exponentes de ambos bandos y a los cuales los medios de comunicación les facilitan toda su plataforma como si no hubiese más. De ser así, creo yo, que el problema no se resuelve con ponerse la camiseta de la socialdemocracia, el problema se resuelve haciéndose responsable de hacer cumplir la Constitución política que tenemos, una que resulta garantista y bastante homologada al modelo socialdemócrata europeo.

Nuestro problema como país, entre otros pero en mi opinión la raíz de todos, se resuelve respetando la Constitución que ya tenemos, las leyes que hoy existen, los decretos y normas que ya son conocidas. Pero lo mas importante y fundamental, respetando y reconociendo los derechos y libertades del otro; Siendo un mejor ciudadano.

Lo ultimo que necesitamos como país es un nuevo partido que venga a decirnos que ellos sí tienen la verdad revelada, que ellos sí saben cómo es que se solucionan todos nuestros males, que ellos son futuro, el cambio, la esperanza. La solución la tiene usted, la tengo yo, la tenemos todos y permítame decir que hacerse llamar Socialdemócrata definitivamente no es el primer paso.

2 COMENTARIOS

  1. Los partidos políticos y sus respectivos lideres : liberales y conservadores, en antaño lograron con su oratoria definida en su ideología, que sus adeptos lucharan , debatieran en espacios cerrados y abiertos, con argumentos claros , sólidos y con validez en su practica..
    En la actualidad : una mixtura de caciques que crean partidos con fines bien diversos:
    > Un partido politico para perpetuar un apellido.
    > Un partido político para perpetuar la riqueza familiar y la de los amigos.
    > Un partido politico para evitar que el poder lo alcancen fuerzas que aspiren a,cerrar la brecha entre ricos y pobres.
    > Un partido politico para salvar imágenes regionales y nacionales de personajes funestas.
    > Un partido politico para vender el patrimonio minero, agrícola, al mejor postor quien llenará sus arcas
    > Un partido politico para alimentar egos y mesianismos.
    En la actualidad: partidos políticos que se crean por oportunismo y que ideológicamente no tienen nada.
    El fin ultimo es sostenerse a costa del derrumbamiento del estado social de Derecho.

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