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Espiritualidad¿Una puerta cerrada para el sacerdocio de la mujer?

¿Una puerta cerrada para el sacerdocio de la mujer?

Por FRANCISCO ARIAS ESCUDERO, Padre Pacho

El Motu proprio Spiritus Domini, modifica el canon 230 del código de derecho Canónico sobre el acceso de las mujeres al ministerio instituido del lectorado y el acolitado, que era reservado solo a los valores laicos. Tradicionalmente la recepción de estos ministerios laicales precedía a la recepción del sacramento del orden a modo de preparación, aunque dichos ministerios se les consideraba solo a fieles idóneos de sexo masculino.  

El motu proprio ha vuelto nuevamente, a plantear la pregunta, de cuales son las razones por las que una mujer no puede recibir el sacramento del orden, ¿no es de alguna manera un acto de discriminación? ¿Qué poderle responder a una mujer que, realmente siente no solo el deseo sino la vocación de servir por medio de este sacramento?

Schillebeeckx, teólogo neo modernista, frente a la falta de argumentos precisos para la exclusión de las mujeres del ministerio sacerdotal, plantea que, siendo una cuestión puramente cultural, en el contexto actual, pierde todo sentido, ya que, ante una apertura ecuménica cada vez más creciente, un tema que no es de la esencia de la fe, sino de su disciplina, se convierte en un obstáculo más, que no nos permite un acercamiento con otros credos religiosos dentro de la fe cristiana.

La mujer ha tenido un papel substancial en la iglesia dentro de sus funciones de ministerio y de servicio; algunas sirvieron como diaconisas durante varios siglos. La iglesia católica y las iglesias ortodoxas, ordenan solo varones, subrayando que esto no afecta la igualdad entre hombres y mujeres, y no debe ser resuelto a partir de estudios sociológicos o culturales sino desde la escritura y la misma tradición y en fidelidad a quien la fundó.

Frente al criterio que argumenta que Jesús estaba condicionado por la cultura al no elegir a las mujeres en el número de los apóstoles, se responde que la actitud de Jesús con ellas, se apartaba de muchas maneras de las normas generales de su sociedad y no con ello no se encuentra un sentido libre para actuar contra dichas normas.

Hoy nuevamente surge el cuestionamiento a esta disciplina, cuando en la iglesia anglicana no solo pueden ejercer el ministerio sacerdotal las mujeres, sino que ya pueden prestar su servicio como obispos, reflejando una sociedad que promueve la igualdad, por encima de aquella posición tradicional que reafirma que la escritura y la tradición no contemplan la elección de mujeres para el sacerdocio.

El argumento anglicano en favor de la ordenación de las mujeres indica que el nuevo Testamento por sí solo no ofrece una prueba concluyente de que sea voluntad de Dios la exclusión de las mujeres del sacerdocio, más bien ha sido un desarrollo legítimo de la tradición.

Otra argumentación la ofrece la misma teología, porque, si la humanidad asumida por el verbo de Dios en el misterio pascual es la humanidad entera, incluye tanto a los hombres como a las mujeres.

Si la historia de la salvación es leída en términos inclusivos ¿porque la mujer no puede ser admitida para el sacramento del orden? ¿Qué impedimentos tiene lo femenino si la mujer está hecha del mismo material que fue construido el hombre, como no lo presenta la creación en el libro del génesis, y tanto él como ella, recuperaron su dignidad, cuando fueron redimidos por Jesús desde la cruz?

Padre Pacho

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