Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadZapatos pom pom pom pom pom pom...

Zapatos pom pom pom pom pom pom…

Mi hermana Gilma (q. e. p. d.) era de esas personas a quienes juzgamos por estar llenas de ‘requeñeques’: A todo le encontraba defectos, y ponía peros por todo.

Un día entró a un almacén de calzado en el que vio unos zapatos que le gustaron mucho.

Y esto sucedió con la vendedora:

—Señorita, por favor, ¿me puedo medir estos zapatos negros, pero… la talla 36?

La vendedora baja a la bodega, y le trae el número solicitado.

Doña Gilma se los mide:

—Pero…, señorita, me gustarían más unos… de color azul.

La vendedora baja de nuevo a la bodega, y le trae el color solicitado, talla 36.

Mi hermana se los mide:

—Hummm…, estos me quedan como grandes.

¿Me podría conseguir unos… talla 35?

La vendedora –con mucha paciencia y amabilidad– vuelve a la bodega, y le trae el número solicitado.

Gilma se los mide:

—Pero, señorita… estos me tallan aquí en el talón. Yo creo que sí van a ser los de… la talla 36.

La vendedora vuelve a bajar a la bodega, y le trae el número solicitado.

Mi hermana se los mide:

—Estos me quedaron bien; pero, me gustan más… de color café.

La vendedora regresa a la bodega, y llega con los del color solicitado.

Después de varios ires y venires (cambios de números y de colores) mi hermana se mide unos, y… –llena de una enorme satisfacción– exclama:

—¡Qué bueno, estos sí me gustan, y… me quedaron precisos! ¿Me los empaca, por favor? Y la vendedora le aclara:

—Pero, mi señora, ¡esos son… los que traía puestos!

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1 COMENTARIO

  1. Los zapatos no solo, debes acompañar a una mujer para entenderlas que quieren imponer su estilo de querer lo mejor pero que siempre se llevan lo mismo.

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