miércoles, febrero 4, 2026

MALA SALUD Y MALA PRENSA  

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Ahora que un medio, de esos que se promueven como serios, trata de hacer creer a sus televidentes que el sistema de salud era una perfección hasta ahora que las EPS escogieron el camino de negar la entrega de medicamentos, del mismo modo como antes negaban la prestación de servicios, reproduzco esta columna publicada el 19 de febrero de 2023 (hace 2 años): ¡Cuál salud!

 

“Hay que decirlo sin anestesia: el sistema colombiano de salud ha muerto. Lo mataron la corrupción, la politiquería y la codicia”. Escribió Juan Gossaín en El Tiempo el 23 de marzo 2012 para referirse a casos terribles de negación del servicio, mala atención e insensibilidad humana y los narra en estos tres, así textualmente:

 

“En Villavicencio, un niño, que hoy tiene 2 años, a los 6 meses de edad sufría de un tumor en la vista. Caprecom, empresa a la que está afiliado, dilató el tratamiento y, pese a la urgencia advertida a tiempo por los médicos, se negó a ordenar la cirugía. Varios doctores se unieron para intervenirlo sin costo, por su cuenta y riesgo, pero era demasiado tarde: el niño quedó ciego a pesar de que su madre hacía más de un año imploraba piedad en las oficinas de Caprecom”.

 

“En Bogotá, un hombre desesperado se subió al último piso de una clínica, con la amenaza de arrojarse al vacío, porque llevaba ocho meses rogando en Saludcoop que le dieran una cita con el doctor”.

 

“Esa misma noche, en Cartagena, el médico de turno en un hospital fue agredido a trompadas por un obrero que estaba en la recepción desde hacía tres días. Ya no aguantaba más el dolor de cabeza. Había sufrido una embolia cerebral”.

 

Y, a párrafo seguido, continúa Juan Gossaín:

 

¿Qué es lo que está sucediendo para que en solo seis meses, entre enero y julio del año pasado, se presentaran ante las autoridades sesenta mil reclamos contra empresas de salud? Quién sabe cuántas víctimas más ni siquiera se toman el trabajo de protestar. Y ni hablemos de quienes mueren antes de tener tiempo de quejarse.

 

Esto denunció en 2012 (hace 11 años) uno de los periodistas más respetables y honestos que hayamos tenido, Juan Gossaín en su columna titulada: “Así se robaron el sistema de salud de los colombianos” léala completa en este enlace:

https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-11420683

y lo peor, para información de nuestros amables lectores, es que el sistema de salud ha empeorado.

 

Yo diría que lo bueno, lo excelente, lo extraordinario de la salud colombiana son los médicos, que con muchísimos esfuerzos personales y familiares lograron graduarse, irse al exterior a perfeccionar sus conocimientos y hasta endeudarse para regresar al país a entregarlo todo por la salud humana aún devengando muchísimo menos que otros profesionales equivalentes en otras áreas. Ellos sí salvan vidas. Cuando el paciente logra llegar a manos de ellos, venciendo todos los obstáculos interpuestos por los intermediarios, queda en muy buenas manos, tanto para un tratamiento como para una cirugía. Me le quito el sombrero a los médicos, los admiro.

 

Hay que referir, además la buena calidad profesional y humana del personal de soporte, paramédicos, enfermeras, auxiliares y esos dedicados jóvenes que están haciendo las prácticas. Claro que también tenemos que destacar la infraestructura hospitalaria que podría ser mejor si Colombia ya hubiera evolucionado hacia la Salud Preventiva (que va en contravía del inmenso negocio de las multinacionales farmacéuticas y sus corruptos nexos que maniobran todo el sistema).

 

Hasta aquí, en la referenciación del sistema de salud no he mencionado las EPSs que solo cumplen la función de intermediarios entre las entidades que Sí prestan los servicios (clínicas, hospitales, médicos) y los enfermos (los que requieren el servicio).

 

Pero ahora, haciendo uso de la prensa a su servicio, están haciéndoles creer a los colombianos que el sistema de salud son las EPSs.

 

Esas intermediarias llamadas EPSs actúan como si a algún funcionario se le hubiera ocurrido establecer ese sistema para las compras del mercado familiar: A usted y a su empleador le descuentan de la nómina el valor de su mercado en Ara, Éxito, D1, Carulla, Jumbo, etc. (es decir, lo paga anticipado), tiene que llamar a la EPS para que le den el turno (puede pasar minutos, muchos minutos, hasta que logre que le den la cita) si tiene suerte se la dan para dentro de 27 días, ahí hace la espera, puede ser de más de una hora, cancela el copago y le dan el comprobante para que vaya al supermercado, lleva la canastilla a la caja donde hacen el respectivo registro, le entregan el mercado y usted sale de allí pensando que se lo regalaron o que el costo fue solo lo que canceló de copago.

 

Les ofrezco para la próxima semana entregarles detalles de otros testimonios que tengo perfectamente documentados de este sistema inhumano que denominan EPS:

 

El caso de un adulto mayor a quien le ordenaron cirugía urgente de próstata y a los 6 meses de llevar colocada la sonda, a riesgo de una infección, lo vinieron a intervenir solo porque intervino la Procuraduría General de la Nación. ¿Cuántos millones de ciudadanos de este país carecen de la oportunidad de conseguir que la Procuraduría obligue al sistema de salud para que lo operen?

 

El caso de una persona, también adulto mayor, a quien le ordenaron cirugía prioritaria para extraer un meningioma cerebral y solo después de 5 meses logró internarse por la ayuda de un médico amigo. ¿Cuántos millones de ciudadanos de este país carecen de la amistad de un médico que les ayude a ingresar para que lo operen?

 

Otro caso de una señora con orden urgente de cirugía de columna a quien, pese a estar reducida a la cama con intensos dolores, le dilataron su caso a tal punto que tuvo que interponer tutela, pese a haber sido ordenada por el juez que se cumpla con su cirugía, tampoco lo hicieron en el colmo de la insensibilidad y tuvo que acudir al desacato. Todo esto pese a que esta señora tiene medicina prepagada y EPS. ¿Qué se puede decir de los millones de humildes habitantes del campo, de las veredas y de los barrios populares, muchos de ellos sin los recursos técnicos y tecnológicos? Millones de personas que tienen que pagar en una tienda por minutos para hacer la llamadita que da comienzo a este calvario.

 

«Nos han dominado más por la ignorancia que por la fuerza.» – Simón Bolívar.

3 COMENTARIOS

  1. Radiografía de lo que sucede con la salud en Colombia, muchos medios incentivados por interes propios mal informan y sesgan la verdad.

  2. Las columnas que escribe Juan Gossain, a quien respeto y admiro por su honestidad, siempre son y serán creíbles por su veracidad, ya que están sustentadas por investigaciones muy serias, apoyadas por su conocimiento en los sucesos del país. Mil gracias a Juan Gossain.

  3. Respetado Columnista:
    Sus columnas siempre agudas, críticas, pero ante todo con referentes en investigaciones, en textos , en audios serios, y en este caso un respaldo en una pertinente afirmación del Periodista Juan Gossain.
    Desde l la implementación de la ley 100, el sistema de salud ha mostrado mas debilidades que fortalezas:
    _ Entidades Prestadoras de Servicio: ( EPS) que negocian con los dineros girados por el Ministerio de Salud, desvío a negocios de los dueños de las mismas, en consecuencia, no giran oportunamente dineros a las Instituciones Prestadoras de Servicio ( IPS) clínicas, hospitales, quienes a su vez no cancelan salarios a los profesionales de la salud , cómo todo el sistema tradicional de gobierno de los partidos tradicionales: CORRUPCIÓN.
    Entre otros aspectos: de funcionamiento, de instalaciones, de medicamentos, de insumos
    Implementar la reforma a la salud, sería importante.
    Pero, los negocios entre políticos, empresarios, Congresistas, laboratorios, multinacionales, impiden su avance.
    _

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