Cuando vemos los resultados de las encuestas o vemos las propuestas de todos los políticos sin excepción, siempre se habla de los problemas de salud, seguridad, corrupción y educación; lo triste es que eso en mi caso lo estoy oyendo desde hace muchísimos años. ¿Por qué si la mayoría de los países desarrollados y exitosos del mundo han salido adelante por su fortaleza en temas de educación, Colombia es la excepción, sobre todo desde que empezó la globalización hace muchos años?. Hoy las noticias, titulares e información, nos hablan de temas que reflejan una crisis social de nuestro país en momentos donde todo aparentemente está mejorando y ya hemos superado muchas barreras que nos colocan como un país en vía de desarrollo; pero no, el día se abre con masacres, abusos laborales y sexuales, violaciones, bullying, peleas callejeras con arma blancas, explotación laboral de menores, peleas absurdas y muertes entre hinchas de fútbol, microtráfico, bachilleres mediocres, poca cobertura educativa, desempleo creciente y una desaforada corrupción en todos los estratos del sector público y privado. Al ser esto reiterativo, concluimos que no tenemos soluciones en el mediano plazo, y como corcho en remolino, entramos a una crisis social sin luz al final del túnel para obtener soluciones efectivas por parte de gobernantes, políticos y las llamadas fuerzas vivas o cívicas de la comunidad. La falta de educación en la población más joven y la mediocridad con falta de cobertura en los adultos y conglomerado de trabajadores, hace que estas situaciones se presenten; una familia sin educación y trabajando en la calle de manera informal, se convierte fácilmente en prostitución, drogadicción, alcoholismo, microtráfico y toda clase se actividades donde la calidad de vida se deteriora, la inseguridad crece y la sociedad comienza a fabricar jóvenes y adultos sin recursos, sin ilusiones y delinquiendo. De otro la falta de competitividad empresarial hace que las empresas no marchen a mejor velocidad y los colombianos tengan que migrar a otros países buscando el sueño americano o español; los noticieros diarios no me hacen quedar mal. Si la concentración de la riqueza en pocas personas, con miles de exenciones en impuestos al año, no se meten la mano al dril, los bajos presupuestos de educación nunca alcanzarán para tener la sociedad ideal que anhelamos; se les suma la corrupción tan exagerada donde los dineros no llegan a los padres de familias pobres, a los estudiantes, a los pueblos y ciudades más necesitados. No les paren bolas a los retóricos de la planeación, esto se arregla con plata, juicio y educando a toda la población especialmente a los pobres.



Buen día Don Jorge Eduardo.
Excelente escrito, en el cual se refleja una realidad que se tiene que cambiar porque no se puede seguir en las mismas por siempre y para siempre.
Creo que además de la falta de educación y de información acompañada de formación, ya que la información en la actualidad es abundante, el tema es de tener la capacidad y valor para denunciar y que las entidades receptoras de la misma hagan su trabajo y como dice la frase televisiva » denuncie no se quede callado» , le falta complementarla con » denuncie no se quede callado pero con cuidado para que no le den chumbimba «, realidad que no debería ser pero lo es, hace que las cosas se compliquen por la peligrosidad de los asuntos a tratar en muchas ocasiones.
Educación sin valor para denunciar y valor para denunciar sin educación es lo que ha llevado a nuestro país en lo que estamos.
Romper el molde no es fácil pero estoy viendo en este gobierno un cambio hacia ello y lo he podido evidenciar en todos aquellos descubrimientos de corrupción como en el caso reciente de Audifarma, embodegando los medicamentos para los usuarios que lo necesitan para mejorar su salud y calidad de vida.
Don Jorge felicitaciones y siga escribiendo para estarlo siguiendo.
Felicidades.