Es imposible no estar triste, su ausencia me duele infinitamente y su recuerdo siempre me aliviará el alma; a pesar de que la vida no le sonrió como debió hacerlo, siempre estaba de buen humor, procurando sacarnos del letargo con alguna anécdota jocosa, o con alguna ocurrencia.
Quienes tuvimos el privilegio de contar con su amistad, conocimos en la intimidad los efluvios de su corazón, sabíamos del amor que emanaba hacia sus congéneres.
Nació para servir, jamás un paciente sin recursos, se fue sin recibir una consulta adecuada. Su espíritu de servicio lo mostró sobradamente cuando en las brigadas de salud acompañaba al gobernador, por calles y veredas, para darle terapia neural a quienes lo necesitaban y regresaba con el corazón radiante, qué orgulloso se sentía…
Gozaba con una buena lectura, le gustaba la historia, sobre todo cuando encontraba contertulios con quienes discutir sus argumentos. Fue su último tema, el que se llevó consigo por la pasión que le despertó “El Estoicismo”, una filosofía de vida basada en el valor de la razón y en aceptar la realidad, buscaba con esto alcanzar la felicidad y la autorrealización a través de esa doctrina. Gustaba de la buena mesa y también de la cocina criolla, pero su plato favorito era la bandeja paisa.
Partió sin despedirse, sin decir ni siquiera adiós, se marchó porque la parca le arrebató su vida en el momento que menos esperábamos. Pero se queda en la memoria de sus amigos, se queda allí, donde nadie lo toque, donde cada vez que lo busquemos podamos encontrarlo,
Nunca morirás en nuestros corazones porque serás eterno mientras no olvidemos las acciones que en vida realizaste, las que ahora recordaremos con cariño.
Nosotros llegaremos donde tú estás y te contaremos que tu legado dio frutos, que fuimos muchos quienes nos beneficiamos de tu sapiencia y que no fue en vano tu paso por este mundo. No te fuiste con las manos vacías…
MARIA ELENA MURILLO



Que linda y merecida columna!!
Me duele su partida. Gran ser humano. Gran señeñor. Paz en si tumba.
Que[1] amigo de sus[2] amigos!
que señor para criados
y parientes!
que enemigo de enemigos!
que maestro[3] de esforçados
y valientes!
Que seszo para discretos!
que gracia para donosos!
que razon!
Que benigno a los subjetos[4],
y[5] a los brauos y dañosos[6]
vn[7] leon!
No tuve oportunidad de conocerlo pero está nota lo pone en un gran pedestal como humano y en su transcurrir por este mundo de carencias y egoísmos.
Dios le permita felicidad en su morada eterna.
Tuve el privilegio de ser mas que su publicista, su amigo, el sentimiento de pérdida es grande, oir hablar al dr, era para sonreir siempre, salia con unos cuentos que siempre nos carcajeabamos, extrañare esas ocurrencias que siempre le llegaban y sobretodo, voy a extrañar su valioso sentido del humor.