miércoles, febrero 4, 2026

GUILLERMO LEÓN, GERMÁN PACHÓN, BARICHARA Y YO.

OpiniónActualidadGUILLERMO LEÓN, GERMÁN PACHÓN, BARICHARA Y YO.

Esta crónica muy personal, sirve para recordar a dos amigos docentes que conocí en mis años de trabajo profesoral, en los que encontré maestros que, además, eran maravillosos seres humanos; otros eran tal vez como yo, maestros del común y por supuesto, también, sabios maestros que nos llenaron de orgullo por sus grandes ejecutorias y nos honraron con su amistad.

A los nombrados, los traigo a cuento porque, aunque en circunstancias diferentes, los tres tuvimos el honor de ser educadores de la juventud santandereana en la Provincia del cacique Guanentá, ellos en Barichara (de la que tienen recuerdos muy diferentes), yo en San Gil. Posteriormente fuimos compañeros en el Colegio Industrial de Santa Rosa de Cabal, Risaralda.

Al primero de ellos, Germán Pachón lo conocí en marzo de 1990, profesor de Dibujo Técnico como yo, un señor de buen humor, buen conversador, amable, rebuscador y experto en vallas y pancartas, a  quién por su gran experiencia, aún buscan para ese tipo de trabajos; después de varios meses de trato me contó que había trabajado en el Colegio Industrial de Barichara (Foto 1), bautizado en honor al único presidente colombiano nacido en esa ciudad: “Aquileo Parra (Foto 2) fue presidente de Colombia entre 1876 y 1878, fue miembro del partido liberal, más específicamente, fue un miembro destacado del liberalismo radical, una corriente dentro del partido liberal que promovía reformas y cambios sociales significativos”(Visión general creada por IA).

Instituto Técnico Aquileo Parra
Aquileo Parra

“Aquileo Parra fue elegido presidente de Colombia por el Congreso en 1876, luego de que ninguna candidatura alcanzara la mayoría en las elecciones directas. Las elecciones presidenciales de 1876 fueron las primeras que enfrentaron una seria oposición al predominio del liberalismo radical, conocido como el “Olimpo Radical” (Visión general creada por IA). Los opositores fueron el expresidente conservador Bartolomé Calvo y el líder liberal Rafael Núñez.

Germán trabajó en Barichara en 1972, en una época de gran convulsión y violencia en la ciudad.  Según versiones que escuché después de que inicié mi labor docente en el “Colegio San José de Guanentá Integrado con la escuela Industrial” de San Gil en 1977, aquella población se la dividían entre dos gamonales, uno de ellos dominaba del parque hacia arriba y el otro del parque hacia abajo, al parecer ya en aquel tiempo existían las fronteras invisibles, si alguno de los habitantes del pueblo pasaba a la otra zona podía ser asesinado, en ese año Barichara tuvo un alcalde militar, un sargento de apellido Aparicio, con fama de ser un hombre templado.

A Guillermo León Valencia (Foto 3), con un cierto aire de Richard Gere (lamentablemente fallecido el pasado 31 de mayo 2025), lo conocí cuando, después de un largo periplo que incluyó ser rector en la Escuela Hogar de Barichara (1981 – 1982), llegó al Colegio Francisco José de Caldas en Santa Rosa, en esa época lo percibí como un ser hierático, altivo y pagado de sí mismo, aunque respetuoso y culto; en esos días de manera inconsciente resultamos enfrascados en una competencia que ninguno buscó; éramos clientes del Café Caldas, casi a diario tomábamos tinto, nos saludábamos y conversábamos un poco. En dicho negocio compraban “La Tarde”, periódico insignia de Pereira; quien llegaba primero se apoderaba del crucigrama que traía dicho diario, y al segundo solo le quedaba mirarlo, porque generalmente quien lo iniciaba lo terminaba; en una ocasión lo esperé para contarle que el crucigrama me había ganado y, se lo pasé para que lo resolviera; pasado un cuarto de hora, me mostró el crucigrama terminado y comentó con suficiencia: “qué raro que te pareciera difícil, realmente, estaba muy fácil”, le argumenté que a veces, uno encuentra una palabra clave que permite terminar de manera correcta el crucigrama, pero, que otras ocasiones al no tener esa claridad, la solución puede enredarse, él enarcando una ceja contestó “¿ Si será?”; unos días después, el me entregó el crucigrama sin resolver, aparentemente, ese día estaba difícil, yo algo prevenido, dije que intentaría resolverlo pero no prometía nada, pocos minutos después, sin hacer ningún tipo de comentario, lo mostré terminado, él dijo: ” ¿ lo resolviste ? seguramente si es como tú dices”; a partir de esa fecha nos consultábamos para resolverlo, así creció una amistad leal y sincera.

No recuerdo en que año llegó al Industrial, pero si recuerdo que se desempeñó como Coordinador de Disciplina y se ganó mi respeto; brilló en esa difícil posición porque era muy acertado en la manera de tratar a estudiantes infractores, que pretendían negar sus faltas, irrespetar al docente y evadir sus responsabilidades, era respetuoso con ellos, pero inspiraba autoridad, los interrogaba sin perder la calma, con seriedad, logrando que admitieran sus faltas; en mi concepto fue el mejor Coordinador de Disciplina de la institución.

Desde Barichara, viajaba a San Gil con alguna frecuencia, allí conoció a uno de los grandes personajes del pueblo de esos años, Ulpiano Gómez, un tolimense radicado en esta población con un restaurante, especie de bar y sitio de riñas de gallos los sábados en las noches; por dicharachero, sentido del humor y capacidad para mamar gallo se ganó el apodo de “Mentira fresca” (que no le gustaba mucho); Guillermo contó, que una tarde al descuido de Ulpiano, Carolina, su hija, aún niña, se compadeció de un turpial enjaulado, y en complicidad con su padre le abrió la puerta al ave, que se escapó en medio de los gritos de desespero de su propietario.

Una anécdota sobre “mentira fresca” me la compartió mi amigo, compañero del Guanentá, Rodrigo Rueda, cliente habitual de su restaurante; un día que estaba almorzando, llamó a ”mentira” y le dijo que por favor le cambiara la carne porque estaba muy dura, sin inmutarse Ulpiano le dijo “oigan a este, mejor le doy un cuchillo nuevo”, Rodrigo entre sorprendido e incrédulo, muerto de la risa por lo que creyó era una broma de Ulpiano, aceptó el cambio y se comió la carne.

De ese año en Santander, dice teresita exesposa de Guillermo: “Vivimos en Barichara en las afueras del pueblo, fue un año maravilloso, de mucha paz. Realmente no se registraron asesinatos en ese tiempo. La gente santandereana es muy querida, amable. Muy lindos recuerdos de este lindo pueblo”.

Cuando fue Coordinador, yo fui presidente del Sindicato de Educadores de Risaralda, filial Santa Rosa; al vincularnos a la campaña a la Alcaldía de Carlos Eduardo Toro, nuestra amistad se fortaleció, estuvimos codo a codo en varias actividades de la campaña, el día del triunfo celebramos alborozados.

Carlos Eduardo me nombró Secretario de Desarrollo de Santa Rosa de C. , mientras yo estaba preocupado, Guillermo estaba muy contento, me aconsejó aceptar el cargo como un reconocimiento al sector magisterial y su compromiso con la campaña; posteriormente, cuando agobiado por las tareas que tenía que desarrollar y, mi poca o nula autoridad para resolverlas decidí renunciar al cargo y regresar a mis labores, me llamó aparte a manifestarme su incomodidad por tener que asignarme de nuevo turnos de vigilancia en la jornada escolar, yo le expresé que mi cargo de autoridad educativa por encima de la suya, había terminado y, que ahora, que él volvía a ser ni superior jerárquico, para honrar nuestra amistad yo aceptaría su autoridad con el mismo respeto de antes, lo que en efecto sucedió.

A pesar que ambos docentes estuvieron en Barichara con solo diez años de diferencia, la situación de violencia ya se había calmado cuando Guillermo laboró allá. La región siempre vivió episodios violentos, de hecho, en la presidencia del señor Parra ocurrió una guerra civil: “Los historiadores suelen considerar que la guerra de 1876 -1877 en Colombia, fue desencadenada por la respuesta de los conservadores, en asocio con la iglesia, al proyecto liberal de  establecer un sistema de educación pública que permitiera elegir entre educación laica o religiosa, y romper el monopolio que mantenía la iglesia, de ahí el nombre tradicional ´Guerra de las Escuelas´ ” (revistas. uexternado.edu.com).

“Esta guerra permitió la unidad pasajera de las fracciones radical e independiente del liberalismo. Julián Trujillo triunfó en los Chancos (Cauca) y en Antioquia, y aseguró la presidencia para los independientes entre 1878 y 1880, con lo cual abrió las puertas a la Regeneración de Núñez” (1001 cosas sobre la historia de Colombia que todos debemos saber, Eugenio Gutiérrez – Miguel Ángel Urrego, Círculo de Lectores S.A. Santa Fe de Bogotá, Colombia, 1995 página 70).

Un episodio poco conocido de la violencia en Barichara, fue la fundación de Villanueva, Santander: “Un ejemplo claro de como la violencia afectó a Barichara es la fundación del municipio vecino de Villanueva, En 1948, algunos habitantes de Barichara, en su mayoría conservadores, decidieron separarse y fundar Villanueva debido a la intensidad del conflicto. Después de “la violencia”, en Barichara se observa un proceso de homogeneización política, donde las élites conservadoras buscaron consolidar su poder y reorganizar la distribución del apoyo político” (Visión general creada por IA).

Según algunos viejos sangileños, en la época de la violencia desde Barichara bajaban a San Gil grupos de personas que con amenazas y armas los obligaban a refugiarse en sus casas, liberal que fuera sorprendido en las calles, era golpeado y obligado con amenazas y bajo la gravedad del juramento a seguir votando por el partido conservador, esos fueron llamados popularmente “volteados”; en un texto académico les dan otro nombre: “Recalzados o Protestados eran los que se cambiaban de partido para salvar su vida, o para no tener que abandonar una región durante la violencia” (1001 cosas sobre la historia de Colombia que todos debemos saber, Eugenio Gutiérrez – Miguel Ángel Urrego, Círculo de Lectores S.A. Santa Fe de Bogotá, Colombia, 1995 página 12).

Cuando vivía con mi familia en San Gil, cerca de la escuela Carlos Martínez Silva, sufrí una especie de acoso por uno de esos “volteados”: durante los meses de noviembre, diciembre y parte de enero, el calor sofocante nos hacía salir hacía la calle para refrescarnos, a eso de las 6:30 p.m. pasaba un señor muy anciano que nos gritaba: “liberales hp, métanse para su casa”, cansado de los insultos le conté a un vecino, él me explicó que ese era” juan pistolas”, un ex liberal, ahora conservador, que por la golpiza recibida de los de Barichara había quedado chiflado.

Estas historias pueden parecer demasiado violentas, pero cuentan santandereanos raizales que en algunos pueblos de esta región: Galán, El Hato, La fuente, etc. en épocas pasadas, ser mayor de edad no era tener cédula, sino revólver.

“A pesar de este pasado conflictivo, Barichara ha logrado preservar su arquitectura colonial y ser reconocido como un importante destino turístico y patrimonio cultural” (Visión general creada por IA).

Danilo Salazar Ríos

 

5 COMENTARIOS

  1. Danilo buenas tardes . Saludos. Un gran escrito cargado de emoción, gratitud, sentimiento y de algo muy pero muy importante : El valor de la amistad, el valor de esas personas que con su compañía no nos sentimos solos y compartieron su sabiduría , experiencias y maneras de ver la vida. Fueron y son amigos, maestros, hermanos, prestamistas, paño de lágrimas, escoltas y muchas cosas más je je je.

    De acuerdo al escrito, se evidencia la historia y presente de nuestro país : La violencia que ha tenido que soportar y sentir la gran mayoría de personas buenas de nuestra nación pero pese a ello se ha llevado esa carga y la vida la han edificado con todas esas dificultades.

    Me hizo reir lo siguiente : » llamó a ”mentira” y le dijo que por favor le cambiara la carne porque estaba muy dura, sin inmutarse Ulpiano le dijo “oigan a este, mejor le doy un cuchillo nuevo”, Rodrigo entre sorprendido e incrédulo, muerto de la risa por lo que creyó era una broma de Ulpiano, aceptó el cambio y se comió la carne.» Muy recursivo, descarado y conchudo el señor, típico de muchos Colombianos que no tienen en cuenta la queja y la solución que se le debe dar al cliente , en fin, estamos bromeando.

    Muy buen trabajo histórico-anecdótico del Santander Colombiano, departamentos históricos , de buenas personas , cargado de violencia en mucho lugares de esta región pero pese a esto, aman la tierra de donde son.

    Siga escribiendo Danilo.

    • Hola Isdaen: me gustan sus comentarios, gracias por leer mis escritos. Mentira fresca era un típico mamagallista, muy famoso por sus salidas cosas. Puedo contar estás historias por haber vivido en Santander, de otra manera no habría conocido a muchos personajes llenos de particularidades y rasgos curiosos. Mil saludos y bendiciones.

  2. Hola Danilo, que momentos vividos realmente fueron tiempos difíciles e igual en pleno 2025 , siempre la bendita política.
    En ése entonces era Juan pistolas, ahora xyz revólver, nueve milímetros o ametralladora.
    Dani 👏👏 por tan buenos documentales.

    • Hola Fernando: mil gracias por su gentil comentario, la violencia siempre nos ha acompañado, lis mas bandidos ka han usado como arma de dominio. Mil saludos y bendiciones .

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