Una cantante popular muy reconocida en la industria del entretenimiento y contratista asidua de municipios y departamentos para las fiestas populares de erario, discrimina y ofende de manera despreciable a la colombiana negra, afrodescendiente que llega a ser elegida Vicepresidenta de Colombia en 2022. Este delito que tiene sanción penal hace que la estrella de la farándula se retracte por orden judicial. «De acuerdo con la conciliación realizada en la Fiscalía con la señora vicepresidenta, presentó disculpas públicas a Francia Márquez por haber expresado mi opinión de forma inapropiada, caricaturizándola y ridiculizando su imagen, considerando esto como racismo», escribió la exponente de la tecnocarrilera.
En alusión a decisiones de gobierno en ejercicio tomadas por la Vicepresidenta como Ministra de la Igualdad, en la misma línea de la constante discriminación fue tomada por sus detractores para sus fines políticos y muchos colombianos afrodescendientes, la atropellada sentencia con el látigo de la lengua desbocada del primer empleado del Estado quien afirmó en julio 15 de 2025 en Consejo de Ministros televisado … » Y a mí nadie que sea negro me va a decir que hay que excluir un actor porno que creó el sindicato de trabajadores sexuales de (…) en París (…). Le prometí a Florián que iba a ser viceministro, ustedes lo están echando, a un dirigente que lucha por la igualdad humana en el mundo, perseguido en Colombia». «La señora vicepresidente me dice que se va y renuncia si yo pongo a (Juan Carlos) Florián y a la señora Amaranta Hank (en el Ministerio) y eso no es igualdad, hermano. Y los funcionarios de Francia siguen en el ministerio y siguen sin ejecutar», le dijo a su Ministro de la Igualdad Carlos Rosero, quien debió apartarse del cargo por obvias razones.
¿Maltrato, irrespeto, discriminación en nombre de la igualdad y no discriminación?. Moneda corriente en la retórica de las políticas públicas de diversidad, equidad e inclusión escrita y hablada. «Que los vulnerables y débiles tengan derechos y los ejerzan como en discapacidad, pero lejos de mí y los míos…» es el imaginario contante y sonante. «Que se casen y sean felices pero entre ellos y que jamás se acerquen a mi círculo ni por desgracia a mi tribu, familia». De dientes para adentro funcionan así los evangelios de igualdad, no discriminación ni segregación.
Se acabó la ensoñación de la elección épica en la fórmula que habló de la dignidad costumbre y la igualdad. El Minigualdad sin futuro, en su estructura burocrática inmanejable es una babel de tensiones y delirios de fuego amigo. Nada queda de la dignidad costumbre, vivir sabroso para los nadies y las nadies. Se esfumó todo en los extravíos, desvaríos, delirios y tensiones de las luchas internas de poder. Al menos en la formalidad de la burocracia retratada en el relato de los medios industriales del «país señorial» que promueven los periodismo cipayos de cuanto poder exista para arrimarse. Agarrones internos entre familia de pobres con alguna guaca, chance, o herencia recibida. Hay grupos vulnerables enfrentados como facciones por defender su tajada del pastel marcando territorio y rechazando juntanzas de diversidades si no ha de ser a «mi manera» y para mis urgencias. Parte del laboratorio experimento social que ha sido esta transición, en improvisación, repentismo y abuso verbal.
Esa mirada y relato será el que venderán en los siguientes ocho meses las mafias del poder y su entramado de desprecio por lo popular y sus crudas maneras. La Colombia feudal, colonial, señorial de la mentalidad amos y limosneros que se ha reservado el control del poder público, político, económico y social desde el inicio de los tiempos republicanos, piensa retomar todo con el espectáculo de las contradicciones y el fuego interno del «desastre» que hoy venden con las glosas acuñadas, el relato mediático mercenario y los ejércitos de insultadores a sueldo en las plataformas digitales. El país come menos cuento en este tiempo pero vender bajas pasiones y vergüenzas amplificadas, siempre ha sido negocio rentable en los complejos criollos. Acomplejamiento inferior remasterizado.
Por qué el pánico a la igualdad y la diversidad. Respetar a cada otro distinto visto como de menor categoría desde el prejuicio «daña» la equivocada presunción de dignidad superior a quien mira a los otros como indiamenta, mantecos, igualados. Negados para la dignidad fidedigna, el respeto y la coexistencia sin padecimiento de complejos. No aprendimos de los horrores de masacres, holocaustos y genocidios por racismo e ideología política. Hay autoritarismos en este tiempo que pretenden imponer el retorno a la segregación y los guetos por razones de «inferioridad racial, social y política» . La persecución a los migrantes por los depredadores de derechos. Hay que ver las facciones internas entre grupos vulnerables por disputas de minorías y escasez negando derechos a los más débiles.
La palabra que daña sin querer queriendo ayuda a los depredadores a hacer más fácil su propagación de desprecio, odio, miedo y resignación, desesperanza aprendida de quienes se quedan en la renuncia a la lucha por su emancipación y se vuelven a internar en la onda del servilismo «polo polo candy», en el espejismo de sentirse elegido y preferido de sus amos. Las mascotas del poder, obediencia absoluta, cero autonomía, incluidos todos los vejámenes y humillaciones necesarias para no perder la coloca. Como en las UTL de ciertos políticos de la mediocracia parlamentaria etc.
Salió mal, mucho de los excesos verbales del caudillo inquilino del poder en el primer empleo de la nómina estatal dueño de la firma que seguirá ordenando hasta el 7 de agosto de 2026. No es menos cierto que hay una atmósfera en ebullición silenciosa, lejos del ruido mercenario, que arrojará un veredicto no obediente a los designios de la caterva de saqueadores de lo público como espera esa gavilla con todas sus artimañas recuperar todo para volver al negocio completo. Van a seguir los depredadores de los recientes cincuenta años y sus fichas saqueando todo lo que les permitan rapar a sus bolsas sin escrúpulos, quizá en la ruta del paradigma Turbay cuarenta y siete años atrás «reducir la corrupción a sus justas proporciones» como su naturaleza de casta.
«Ningún ser humano digno ha de mirar a otro hacia abajo, excepto para ayudarlo a levantarse» Garbiel García Marquez.


