jueves, febrero 5, 2026

LOS VERDADEROS ABRIGOS QUE SOPORTAN EL TIEMPO

OpiniónActualidadLOS VERDADEROS ABRIGOS QUE SOPORTAN EL TIEMPO

 

“Mi viejo abrigo y yo vivimos juntos muy cómodamente. Él ha adoptado todas mis arrugas, no me molesta en ninguna parte, se ha amoldado a mis deformidades, es complaciente con todos mis movimientos y sólo siento su presencia porque me mantiene caliente.”

Es pertinente detener la marcha diaria para observar el escenario en el que nos movemos. Por ello, empiezo aludiendo una frase que he conservado durante años, es más, desconozco su autoría, creería que se la escuché a alguien y la grabé en mi memoria por su alto contenido. Ella exalta la profundidad del sentimiento a esas personas que están presentes, no ausentes.” Los amigos”.

Es un término sin origen definido, puesto que algunos afirman que proviene del latín, amicus, (amigo, a), que a su vez derivó de amore, (amar), pero, otros afirman que es un vocablo griego, conformado por a, (sin) y ego(yo), concluyendo de esta manera, que amigo significa: Sin, mi Yo y lo subrayo, porque esa debería ser la definición adecuada.  Sin embargo, el ser humano se mueve constantemente en su propio campo magnético, lo seduce y sólo cuando se enfrenta a situaciones complejas, trata de abandonarlo para ir a su encuentro, a ese que ata, pero, libera.

Vivimos en permanente construcción, el mayor problema de esa dinámica es no tener la clave para sostenerla siempre que se vea amenazada aferrándonos a posibilidades que no brindan seguridad y simplemente nos acercan al precipicio. En momentos como esos, la mano y guía de un amigo, son fundamentales.

De otro lado y con el nacimiento de una relación amorosa, el mundo se reduce a una simple fórmula: él y yo. Entonces, esas personas se abandonan, hacen parte de un pasado, porque ese presente es sólo para dos personas que tienen conflictos, que circulan juntas las 24 horas del día, que no se oxigenan y terminan asfixiados. La vida se torna narcisista porque se vive en función del “yo o del ella y yo”, para ser más precisos.

Con lo anteriormente expuesto, no intento demostrar que las relaciones de pareja lleguen a esos extremos. No todas, lo que sí quiero expresar es que más allá de una linda, estable y armónica relación de novios y esposos, olvidamos la presencia de quienes a millas de distancia pueden demostrar su incondicionalidad llegando a ser parte de nuestro ser, como lo expresa la frase inicial. Un verdadero amigo, nos conoce tanto como ese abrigo que se adhiere a la piel, cobrando su forma y hasta su temperatura. Abriga.

No sabemos cuánto tiempo dure nuestra travesía, lo que sí debemos identificar es la presencia de otras miradas, de cálidos abrazos, de palabras sencillas, tocando un corazón desbordado de sentimiento en busca de restauración.

Pero, cuando la historia colectiva vaya buscando otros espacios donde anidar, la dirección, el escenario es diferente, porque las familias se construyen, ya que, con el paso del tiempo, cada miembro realiza su propia edificación. Se debe estar preparado para recibir la cotidianidad a solas, con el corazón dispuesto a transitar sin nostalgia, más bien con la certeza de haber dado un paso adelante, uno al lado y avanzar. Ahí, las hendiduras que se abran, buscarán cicatrizar con el apoyo de los incondicionales paliativos, “los amigos”

Hay que volver a ellos. Sus historias terminarán siendo las nuestras y viceversa, pero, más allá de esa interacción, nutrimos nuestra capacidad de comprensión, de tolerancia, de empatía y magnificar el estar vivos. Hacer parte de este espacio es, entender que en la diversidad se gestan grandes seres humanos. Cada historia difiere de la mía, tal vez, unas con mayor complejidad; otras, en menor proporción, aun así, tendré la capacidad de valorar y valorarme.

Es septiembre, el mes dedicado al Amor y la Amistad, ojalá este sea un mensaje de inmersión en el otro, que haya un espacio para acercarnos a quienes acompañan nuestras tempestades, reforzándonos que más allá de las calamidades, hay una orilla donde descansar.

 

“Necesito de alguien, que venga a luchar a mi lado sin ser llamado” 

                                                                                   Chaplin.

 

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Vea nuestros otros contenidos