Por Fernando Arias Cardona.
Antes del PH, se han sucedido múltiples ensayos y experiencias de unidad en el marco político y electoral, tanto de la izquierda como del hoy llamado progresismo (antes lo llamamos reservas democráticas, por ejemplo en la década de 1970). La ANAPO (Alianza Nacional Popular), fue uno de esos proyectos, aunque sin una base ideológica propia que le permitiera ser realmente alternativa al régimen imperante. La Unión Nacional de Oposición UNO, del cual fui concejal en la Virginia en el período 1978-80, sí tenía en su seno fuerzas políticas de izquierda como el Partido Comunista y el entonces MOIR, aunque este último, rápidamente se deslindó del movimiento; la existencia de la UNO fue relativamente efímera. Y así sucesivamente, el Frente Democrático FD, la Unión Patriótica UP, Alternativa Democrática, el PDA. De estos procesos se mantienen vigentes la UP y el PDA.
El antecedente más inmediato del PH lo fue la lista “Decentes” que se presentó en 2018 con Gustavo Petro a la cabeza para Senado, logrando una significativa representación en el congreso. Pero el salto de calidad más importante, fue haber constituido la coalición PH de cara a las elecciones de Congreso y presidencial de 2022, puesto que por esa vía, prácticamente toda la izquierda, el progresismo y los demócratas, incluso de partidos como el liberal y el conservador, nos juntamos alrededor de un programa de gobierno, que yo llamo la promesa de país del PH, que se denomina “Colombia potencia mundial de la vida”, logrando como se sabe la bancada más grande en el Senado y Cámara, y por supuesto, haber alcanzado la presidencia de la República con Gustavo Petro y Francia Márquez.
Pero estos avances no alcanzan a consolidar el proyecto de país que queremos: Con democracia real, con unas reformas sociales como la laboral y las pensiones, económicas, fiscales, a la educación, la salud, las reforma política, electoral y la justicia, por poner unos casos, que hagan posible una vida digna y con el disfrute de derechos de todas y todas quienes habitamos este bello país. Lograr lo anterior y más, significa derrotar el neoliberalismo impuesto en nuestro país desde organismos internacionales como el FMI, la Reserva Federal de EEUU, el Banco Mundial y el BID, entre otros, y eso, por supuesto, causa roncha en la élite derechista, acostumbrada a enriquecerse a manos llenas sobre la base de las penurias del pueblo, el subdesarrollo del país y la sumisión a los mandatos de la potencia del Norte principalmente.
Por lo anterior, se impone avanzar mucho más en el proceso de articulación y unidad de todas las fuerzas políticas, sociales y populares que nos identificamos con esta apuesta de país, y eso es lo que precisamente nos encontramos construyendo: El PH que reúna bajo una misma bandera programática, una sola personería jurídica, con una flexible, pero clara estructura interna, a todas esas fuerzas e incluso personas naturales. Hasta ahora hemos dado ese paso Colombia Humana, el PDA, la UP, el Partido Comunista Colombiano PCC, Progresistas venidos de una escisión de MAIS y la Minga indígena social y popular.
Con el PH queremos marcar distancia de las viejas prácticas clientelistas y politiqueras, pues nos proponemos integrar las listas de Cámara y Senado como fruto de una gran consulta popular este 26 de octubre de 2025, con alternancia de género y cerradas, de tal manera que el orden de dichas listas, será fruto del desempeño de cada agrupación o fuerza política participante en la consulta.
Por lo que respecta Risaralda, hemos dado pasos concretos en la misma dirección bajo la batuta de los partidos que integramos el PH, seleccionando en primer lugar, los precandidatos (as) al interior del Pacto y luego, hemos acordado ampliar el espectro político con una Coalición con el Frente Unitarios y el partido MAIS, que hemos denominado PACTO POR RISARALDA.

Así las cosas, con esta coalición pretendemos disputar el escenario de la Cámara de Risaralda, y obtener representación en dicha corporación pública con una auténtica vocería de la izquierda y el progresismo, unificados con un programa, y unos compromisos que nos llevará a actuar bajo la misma bandera de la fórmula presidencial y vicepresidencial que se concrete en el Frente Amplio el 8 de marzo de 2026.
Los precandidatos (as) de la coalición Pacto por Risaralda que les he mencionado, y fuimos presentados públicamente el pasado 14 de octubre/25, somos en su orden en el tarjetón: Eduardo Patiño Horta, No. 1; Omar Marín Reyes, No. 3; Juliana Giraldo, No. 4; Marcia Fernanda Bernal Díaz, No. 5; Luisa Fernanda Carvajal Mejía No. 6; Víctor Hugo Suárez Palacio, No. 7; FERNANDO ARIAS CARDONA No. 8; Oscar Eduardo Jaramillo Taborda, No. 9; y, Juan Carlos Arredondo Velásquez, No. 10.
En mi caso particular, considero que tengo una larga trayectoria de militancia en la izquierda desde que ingresé a la Juventud Comunista JUCO en 1974, siendo concejal en la Virginia en períodos como 1978-80 y 1982-84; así como en Pereira, en los períodos 1986-88, 1988-90 y 1990-92, por la Unión Patriótica; y, en el período 2008-2011, por el Polo Democrático Alternativo. He sido dirigente sindical, y también tengo experiencia administrativa, pues he desempeñado cargos como Secretario General de la Alcaldía de Pereira, Director del Instituto de Cultura de Risaralda y Jefe de la Oficina de Paz, Reconciliación y Posconflicto de Pereira, cargos desempeñados siempre en representación de la UP.
Esta trayectoria indica que mi candidatura no es improvisada ni obedece a ambiciones personales, sino porque me identifico plenamente con los anhelos de cambio del pueblo colombiano y porque considero que con mi formación profesional de abogado con Maestría en Derecho constitucional, mi formación política y experiencia, puedo contribuir desde el Congreso de la república, a empujar las reformas estructurales que exige Colombia y el pueblo.



ASI ES ! Fernando, la madurrz politica e intelectual se » talla » en la pr’actica que has tenido en diferentes
responsabilidades….»P’alante».
Fabian, qué bueno saber de ti aunque sea por este medio. Si señor, nos conocimos en el Concejo de Pereira, jóvenes, con una ganas enormes de construir democracia y país. Y Seúl estamos, ya ves, en la misma línea.