miércoles, febrero 4, 2026

MIS SESENTA REFERIDOS

OpiniónActualidadMIS SESENTA REFERIDOS

 

 

Carlos Alfonso, Javier, Juan Manuel, Adalberto, Carlos Humberto, Eduardo, Ricardo, Mauricio, Albeiro, Alberto, Fabio, Fanny, Elizabeth, Francisco Javier, Samuel, Luis Alfonso, Gilberto, Wilmar, Waldino, Mauricio, Jorge Diego, Amparo, Jorge Alberto, Lucero, Álvaro, Fernando, Jenny Milena, Daniel, Francisco Javier, Luis Arturo, Fernando, Juan Pablo, Martin, Martha, Liliana, Alfredo, Hernán, Guillermo Alfonso, Vicente, Luis Eduardo, Andrés, Santiago, Antonio, Lewis Antonio, Rigoberto, Julián, Fabio, Davian, Sandro, Jesús Albeiro, José Luis, Juan Miguel, Diego Armando, Alirio, Hermann, Orlando, Horacio, Álvaro William, Juan Pablo y Félix, son mis “60 referidos”, sin sus apellidos, para evitar que los persigan. Tengo su dirección, cédula, lugar de votación y correo electrónico. Los tengo como dicen en Fiscalía, con arraigos, pero no he sido capaz de comprometerlos, respeto su libre elección y decisión. Fue más fácil los “30 referidos” que exigía Juan Pablo Gallo con el aplicativo Kontacto para la elección de Carlos Maya.

Me puse en la tarea de ajustar esta lista con “60 referidos”, la misma exigida a contratistas y funcionarios de la alcaldía de Salazar Peláez, así como de las entidades descentralizadas y empresas de servicios públicos de aseo y agua, para apoyar las campañas al Senado y la Cámara de María Irma y Franyela, del Partido de La U. Utilizan el mismo mecanismo heredado de Gallo, procedimiento que ya habíamos denunciado a los medios nacionales, la Fiscalía y la Procuraduría, sin que hasta ahora haya habido consecuencias. IMPUNIDAD CIENTO POR CIENTO.

Sin duda, es una forma criminal de manipular el poder público, utilizando los altos cargos para someter a funcionarios y contratistas, aprovechándose de su necesidad de preservar el empleo o renovar su contrato, fuente de sustento para la mayoría. Sin puesto o contrato no se puede mercar, pagar arriendo, ni educar a los hijos. Así, se obliga a las personas no solo a votar por quienes impone el gobernante de turno, sino también a “amarrar” votos entre familiares y amigos, cumpliendo con la cuota de los “referidos”. Una tarea cada vez más difícil, pues las familias ya no son numerosas, muchos viven fuera de la ciudad o del país, y cerca del 45% de los ciudadanos ni siquiera participa en política. En esas condiciones, es más fácil ganar el Baloto que completar la lista de los 60.

No la tienen fácil los “vinculados” a la actual administración municipal. Un ejemplo claro: el pasado sábado hablé con un amigo cuya esposa es contratista en Aguas y Aguas. Le pregunté si participaría en la consulta interna del Pacto Histórico, y me respondió que tenía miedo de ser descubierto. Estaba ocupado llenando los formularios con los “60 referidos” que le asignaron, requisito indispensable para que ella gane el certificado de buena conducta y, con ello, la renovación del contrato. La presión es enorme. Ella fue citada, junto a otros funcionarios y contratistas, a la oficina 215 del edificio Antonio Correa, donde estaban presentes la gerente, el jefe de Control Interno y la jefe de cuestión Humana Ana Milena, quien en la práctica actúa como coordinadora de campaña de las candidatas dentro de la empresa. Allí les entregaron sobres con los formularios y las instrucciones precisas. Saben que se juegan su sustento.

No se ve ningún asomo de autoridad que frene esta perversión del poder cometida por el alcalde y su círculo cercano. La mayoría de medios locales guardan silencio, condicionados por la pauta publicitaria, y muchos periodistas con redes sociales hacen lo mismo. Vivimos el reino del temor y la indignidad. Quieren elegir, con recursos y la maquinaria de la administración municipal, a dos oscuros personajes en el Senado y la Cámara. Los derechos consagrados en la Constitución hoy son usados como armas de control y sometimiento por una dupla que, sin escrúpulos ni vergüenza, los sepulta.

VICTIMAS

A funcionarios y contratistas hoy víctimas de presiones políticas, les recordamos que ningún contrato vale más que la dignidad. Lo que viven es chantaje disfrazado de deber, una forma de esclavitud moderna que somete la conciencia y pervierte el sentido del servicio público. El verdadero compromiso con la función pública nace del mérito y la honestidad, no de la obediencia al poder. Romper el silencio y actuar con ética es la única manera de recuperar la libertad y devolverle al Estado su propósito: servir a la ciudadanía, no a los intereses de unos pocos. Le tienen miedo a la democracia. La tienen secuestrada.

 

3 COMENTARIOS

  1. Esas mafias son las que estamos derrotando en las urnas, incluso derrotando de paso a la Registraduría, el Cosejo Nacional Electoral, el Consejo de Estado, los carteles de la toga , los medios de desinformación y todo ese aparataje que se adueñó del país.

  2. Esas mafias son las mafias que estamos derrotando en las urnas, incluso derrotando de paso a la Registraduría, el Cosejo Nacional Electoral, el Consejo de Estado, los carteles de la toga , los medios de desinformación y todo ese aparataje que se adueñó del país.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Vea nuestros otros contenidos