Esta frase no es sino real, sucede desde hace décadas y es parte la razón de que no renazca el civismo que nos ha identificado desde ya casi 100 años. Cuando el interés general está por encima del interés particular, todo se puede para favorecer a la mayoría, incluyendo a todos los estratos sociales; desde los años 30 ese interés general tuvo como motor al civismo pereirano. En ese entonces se construyó un hospital San Jorge de tres manzanas que hoy tiene vigencia; se construyeron tres parques en el centro con vigencia actual y se construyó un super parque Olaya de cuatro manzanas que está super vigente; posteriormente se construyó el aeropuerto Matecaña y la Villa Olímpica con el estadio Hernán Ramírez donde la gente salió con pala a mover la tierra; de estas gestas surgió la Sociedad de Mejoras que aún sigue vigente e involucró a la sociedad civil. Producto de estas ejecutorias, públicos y privados aprendieron a trabajar juntos, prueba de ello es la creación del Departamento de Risaralda, acá aprendimos a trabajar para nosotros y no queríamos que todo quedara para Manizales solamente. Los pereiranos lograron con el interés general construir a lo europeo un tranvía eléctrico que daba mejor movilidad, así mismo se construyó la primera planta telefónica electrónica de Colombia y otros países; en modernidad de servicios públicos se logró en los 90 la escisión de las Empresas Públicas para permitir con los privados hacer mayores obras de infraestructura y especialización en cada servicio público; en movilidad se logró la construcción de la avenida 30 de agosto y la doble calzada a Cerritos que hoy son plenamente vigentes. En fin, son muchas cosas que se lograron en la ciudad con dos características importantes, unión de públicos y privados y sobre todo “prevaleciendo el interés general sobre el particular” de la mano del Civismo Pereirano. Pero hoy en día el interés particular de muy pocos nos tiene enfrentados y estancados frente a otras regiones, sobre todo en infraestructura de vías. Pereira y el área metropolitana tiene aproximadamente un millón de habitantes y el interés particular de no más de 500 personas entre políticos y particulares, no deja que evolucionemos en muchos temas de interés general; nadie quiere que se construya por sus predios y nuestro desarrollo vial se frenó negándonos vías de doble calzada o envergadura por nuestras zonas rurales y urbana. Peleas intestinas por poder en juntas directivas de entidades muy importantes casi no dejan desarrollar su gobernabilidad y frenó su desarrollo por años. Egoísmos políticos de algunos y corrupción, no permitieron unión ante el gobierno nacional para desarrollar proyectos nuestros de envergadura. Aprovechemos a Pereira Cívica que desarrolló un gran foro de civismo el año pasado y paralelo a estas elecciones al congreso, dejemos la envidia pereirana y la “cauchera”, para que el INTERÉS GENERAL, sea nuestra meta.
JORGE EDUARDO MURILLO MEJIA


