lunes, marzo 16, 2026

PARTIDOS LIBERAL Y CONSERVADOR

OpiniónPARTIDOS LIBERAL Y CONSERVADOR

Fundados a mediados del siglo XIX, el primero en 1848 por José Ezequiel Rojas Ramírez y el segundo en 1849 por Mariano Ospina Rodríguez y José Eusebio Caro, dominaron con sus ideologías opuestas la vida social y política del país durante más de un siglo. Aunque siguen existiendo, el influjo de sus orientaciones ha disminuido ostensiblemente, surgiendo  nuevos movimientos y partidos que, como el Pacto Histórico, consolidó su fuerza política este 8 de marzo, al elegir 25 senadores y relegar al tercero y quinto lugares al partido Liberal y al Conservador respectivamente. La proliferación de listas, 527 entre Senado y Cámara, para un total de 3.241 aspirantes inscritos, más los candidatos de las consultas, dan una clara idea de la dispersión y de la complejidad del voto, arrojando como resultado  más de tres millones de votos nulos, dispersión y complejidad que alejan al elector de las urnas, imponiéndose una vez más la abstención, con más del 50%. ¿A qué se debe este fenómeno? A más de problemas de ubicación y locomoción en el área rural, existe un rompimiento total entre el elector y los partidos tradicionales, Liberal y Conservador, no porque los partidos hayan desviado su ideología o perdido su esencia, sino porque sus dirigentes se apartaron de sus postulados, e hicieron de ellos medios fáciles para obtener beneficios personales, mutando a cuevas de ladrones a los que las gentes de hoy ya no quieren pertenecer. En busca de prebendas y negocios, sus detentadores hoy renuncian y pasan a otra colectividad sin la más mínima vergüenza. En cumplimiento de la normatividad electoral, entregan avales sin verificar los antecedentes de sus aspirantes o, peor, conociéndolos, los otorgan sin  importarles la ética ni la moral. Eso lo vivimos en estas elecciones en las que el electorado castigó en casos puntuales, no favoreciendo su llegada al Congreso. Por tanto, se hace impostergable la reorganización de estos partidos; el Liberal y el Conservador, para que la parte mecánica que son los directorios, vuelvan a ser integrados por personas que a más de honestas,  representen sangre nueva en identificación total con sus postulados. Qué bueno sería que los empresarios, comerciantes y productores del agro, profesionales de ambos sexos y líderes universitarios y obreros, deseosos de acompañar al nuevo mandatario  a posesionarse el próximo 7 de agosto, y deseosos igualmente de poner su grano de arena para la construcción del  nuevo país que buscamos, se reúnan y elijan representantes de uno y otro partido, con el acompañamiento de las direcciones nacionales, para que asuman el manejo de unos entes que, querámoslo o no, están íntimamente ligados al desarrollo y la prosperidad nuestra. Se hace imperativo poner  fin a la multiplicidad de directorios de garaje, con una estricta normatividad que corrija le ley electoral. Es hora de tomar en serio la responsabilidad que en mala hora fue aprovechada por unos avivatos para hacer de las suyas y decidir por nosotros. Es hora de entender la frase de don Antonio Machado: “la política la hacemos o no la hacen”. Aunque suene descabellado y sin que se entienda como una intromisión indebida en la política ¿qué entidad entre nosotros podría liderar la idea? ¿Comité Intergremial o cuál otra? Volvamos por nuestros fueros y hagamos de estos dos grandes partidos del pasado verdaderos articuladores del desarrollo y progreso de nuestra región. 

Alberto Zuluaga Trujillo.                                                        Alzutru45@hotmail.com

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