sábado, marzo 14, 2026

LUZ Y SOMBRA

OpiniónLUZ Y SOMBRA

Soy el halo claro de la luna llena, y la parte oscura de la luna nueva. Soy la lluvia que reverdece el pasto, y el sol que ocasiona la sequía. Soy todo lo blanco y lo negro, lo dulce y amargo, lo bueno y lo malo, lo cierto y lo falso. Solía creer que llevaba más luz, hasta que la oscuridad vino a mostrarme las partes de mi que había omitido, y así poco a poco, fui reconociendo la sombra de mi lado más humano.

Creo firmemente que todo aquello que sale de nosotros, retorna, aunque no siempre en la misma forma. No me ocupo en devolver el agravio, me esfuerzo por regalar amor, después de todo cada quien da de lo que tiene, cada quien da lo que es.

La vida es una constante toma de decisiones, un permanente juego que quieres ganar, pero en el Que frecuentemente sueles perder. Piensa en cada decisión como un destello de luz o un momento de sombra. Cada elección consciente que tomas desde el alma, te otorga brillo, luminosidad. Cada pequeña decisión que tomas desde el ego, aumenta tu oscuridad.

Permanezco justo en medio, en la delgada línea que divide el cielo del infierno. Somos todo aquello que elegimos ser,  por voluntad, no por conveniencia. Entendí que cada pequeño acto me invita a regalar luz o sombra, intento permanecer iluminada, pero no lo niego, la oscuridad ha ganado mil batallas. Elijo ser la luz que no se disipa a pesar de la niebla, el sonido del mar que no se calla, las nubes blancas en un cielo de verano, las constelaciones en una noche estrellada. Así, aún cuando la oscuridad me visite, no la invito a quedarse; ha sido una gran maestra, pues solo en su presencia, muchas partes de mi, pudieron ser iluminadas.

Permanezco consciente sobria, aunque en a ocasiones extraviada; entonces, enciendo la luz, para que la noche no intente espantarla; que se quede conmigo en cada paso en Cada sonrisa, en cada palabra. La oscuridad me ha llevado a ver, esas partes de mi que no han sido sanadas, los pedazos de mi alma que se encuentra fragmentada, las espinas de la rosa que duelen al tocarla. Es inherente a mi, a ti, a lo que nos rodea. Si me ves un día en la sombra, no me juzgues, ayúdame a encender la luz, para iluminar mi alma.

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