jueves, mayo 21, 2026

LA LIBRETA MILITAR DE ABELARDO DE LA ESPRIELLA

OpiniónLA LIBRETA MILITAR DE ABELARDO DE LA ESPRIELLA

La periodista Ana Bejarano de CAMBIO escribió está semana una columna sobre la prestación del servicio militar del candidato a la presidencia Abelardo de la Espriella, donde básicamente defiende una premisa infantil que puede ser la siguiente.

El candidato no puede ser de ideas militaristas, porque no prestó servicio militar. Podría resumirse en pocas palabras la idea central de la cual parte la periodista.

La columna tiene un problema de argumentación básico y es que linda con una falacia ad hominem, donde se entiende que el candidato no puede pensar una idea X, porque no tuvo una vivencia Y, es decir, Abelardo no puede hablar de militarización del país y de mano dura contra la delincuencia, puesto que no prestó servicio militar y es reservista de segunda línea.

Nada más pobre y sesgado que este argumento, el cual intenta suavizar inmediatamente diciendo que todos los hombres encorbatados y elegantes que han sido presidentes tampoco han prestado servicio militar, dice la Bejarano.

Claro que no hace falta prestar el servicio militar para ser presidente, aunque sea obligatorio para los hombres colombianos que alcanzan la mayoría de edad. Desde nuestro primer mandatario, tal vez pocos han cumplido con ese requisito; en especial porque los señores elegantes que han ocupado el solio de Bolívar hacen parte de aquel grupo social que, vía tráfico de influencias con dudosos exámenes médicos, logran escapar de esa exigencia que solo cumplen los muchachos pobres de Colombia.

Vistas así las cosas, habría  entonces que solicitar a las FARC un certificado de que Cepeda no pertenece a sus Hordas, (Sabemos que no es así) o que Las AUC o sus reductos  certifiquen que Uribe no estuvo en sus ejércitos ( Su hermano sí) o que entonces una organización LGBTIQ+ certifique que Claudia López es miembro de la comunidad el mismo requisito se le solicitaría a Oviedo, porque si no el “periodicazo” perdería sentido, pues como va decir que es gay si no hay nadie que lo certifique, según la lógica de la periodista bogotana.

Olvida Bejarano que lo que se representa en la política está en el terreno de las ideas, y que a veces, la mayoría de las veces, las experiencias vitales no son suficientes para construir una representación política, le pongo estos ejemplos: Hoy Carlos Alonso Lucio, que perteneció al AD-M19 insurgencia política socialdemócrata, está hoy de pies y manos en la campaña más anti M19 que pueda existir la de Abelardo de la Espriella, Lucio que no deja de ser un intelectual brillante y de cierto interés en algunas ideas, no necesitó que el M19 o el partido posterior le certificará su militancia o su renuncia a tal colectividad, pues su experiencia vital de juventud no tiene porqué corresponder con su experiencia vital de madurez. No voy a detenerme en José Obdulio Gaviria que fue militante de izquierda, o Rosenberg Pabón o Everth Bustamante, también ambos ex M19, el ejemplo de Lucio es suficiente.

No Ana, el problema con Abelardo de la Espriella no es su libreta militar, o su diagnóstico de no apto, (del cuál no das detalles en la columna), el problema real de la campaña de De la Espriella, es que representa una fórmula trasnochada que ya se comprobó que no funciona,  la seguridad militar a ultranza, la mano dura y los bombardeos, una seguridad democrática recargada, una Pax romana, donde el principio es la eliminación del contrario, cómo lo ha dicho el vendedor de ron Por la razón o por la fuerza. Destripar a la izquierda.

Estás mismas ideas las defiende Paloma Valencia, de quién estamos seguros no prestó servicio militar, o también las defiende con más moderación Sergio Fajardo, que tampoco prestó servicio, o el candidato Balín, de quién no sabemos a ciencia cierta (y no importa) si al menos asistió al sorteo.

Por otra parte, querida periodista, la mayoría de los jóvenes pobres como tu los llamas,  de Colombia, no prestan servicio militar obligatorio, son muchas las variantes que hacen que un muchacho de un colegio público estrato 3 del país no presté servicio militar, mi experiencia como docente bien te lo puede sustentar.

Y finalmente tu columna es floja y termina mal, cuando citas a Segato y su idea de la masculinidad tóxica, tratando de ligarla a la desafortunada entrevista donde el costeño vendedor de ron, quiso inducir a la periodista a que viera en una foto el tamaño de su miembro viril, lo  que ha suscitado todo un debate sobre el machismo y la masculinidad , pero olvida la Bejarano, que no citó a Segato, ni generó el debate que ahora apuntala cuando PETRO, presidente de la república dijo en un consejo de ministros  que las mujeres debían sintonizar su clítoris con su cerebro, o cuando hizo alusión a su potencia sexual en la cama en la inauguración del San Juan de Dios, en un discurso insufrible de casi tres horas, dónde habló hasta de José Antonio Galán, Bolívar y demás disertaciones históricas inconexas como siempre suele hacerlo.

La libreta militar de Abelardo, no es el problema Ana…

MIGUEL ÁNGEL RUBIO OSPINA

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