LA PLAZA DE BOLÍVAR DE PEREIRA Y SUS ANÉCDOTAS – I –

OpiniónCrónicasLA PLAZA DE BOLÍVAR DE PEREIRA Y SUS ANÉCDOTAS - I -

Uno de los espacios urbanos más afectados con el terremoto fue la plaza de Bolívar de Pereira. Muchas edificaciones fueron afectadas catastróficamente y en primer lugar hay que lamentar lo acontecido con el edificio Santiago Londoño, nombre que aludía a un distinguido ciudadano que hizo historia en la ciudad con sus actividades, políticas, económicas y sociales, quien fue médico, filántropo, «millonario» y dirigente del Partido Comunista Colombiano.

Su edificio era un ícono de ciudad que había albergado por varias décadas a la notaría primera y a gran parte de nuestra historia. Por fortuna el evento telúrico fue a las 7:30 de la mañana. De haber sucedido una o dos horas más tarde habría ocasionado decenas de muertos más, como quiera que allí, en aquel edificio, estaban instalados varios juzgados y oficinas públicas que abrían sus puertas a las 8 de la mañana. Algunos restaurantes y cafeterías en su primer piso atraían también a muchos pereiranos para «tertuliar», disfrutar un café o simplemente almorzar. También fue una ventura la hora del sismo porque allí permanecían centenares de conciudadanos, especialmente pensionados y comisionistas que no son precisamente los más madrugadores y que habían convertido esa peatonal en la calle del «tuvo», representativo lugar de encuentro de los pereiranos. En el local más grande, frente a la plaza, el edificio acogía uno de los almacenes de confecciones más emblemáticos de la ciudad que aún no abría sus puertas. Y cómo no lamentar también la desaparición del mural de Hernando Tejada, «Siembra de maíz», una obra de arte que adornaba desde 1958 la pared que separaba el edificio Santiago Londoño del de la Lotería de Risaralda.

Otra edificación gravemente afectada fue la casa de la familia Marulanda, otro ícono de ciudad declarada patrimonio arquitectónico y cultural de los pereiranos. Allí se escribió gran parte de nuestra historia y ahora presenciamos la «lucha» ciudadana por su reparación y conservación. También sufrió enormemente el palacio episcopal, al lado de la catedral. Dura será la tarea de su reparación. Hay algunos edificios más en el marco de la plaza que padecieron la violencia del terremoto pero que podrán ser restaurados. 

A propósito de todas estas adversidades bien vale la pena recordar algunas anécdotas de nuestra plaza principal.

No se llamó «Plaza de Bolívar» hasta el centenario de la independencia de Colombia, o sea hasta 1921, cuando todas las plazas principales de la patria adoptaron por ley el nombre del Libertador. Hasta esa fecha llevó el nombre de Parque Victoria en homenaje a Su Majestad la reina de Inglaterra de la cual William Fletcher, su diseñador, era súbdito.

Los grandes acontecimientos de nuestra historia han tenido que ver con la plaza. Allí hemos celebrado los grandes hitos como fueron el centenario de la «fundación» de la ciudad, la creación del departamento de Risaralda, la conquista de la sede de los IX juegos deportivos nacionales, las manifestaciones públicas de recibimiento a varios presidentes de la república que nos visitaron, las grandes concentraciones políticas de todos los matices, los eventos centrales de las fiestas aniversarias y muchos otros.

En algunas columnas anteriores les conté cómo aparecieron los mangos y otros especímenes diversos de la flora nativa y foránea que la han adornado a través de muchos años. Pues bien, ahora voy a contarles algunas otras anécdotas que hacen parte de la historia de la plaza de Bolívar y que muchos desconocen. Empezaré por el último fusilamiento oficial que se llevó a cabo en Colombia. Eso será en la próxima columna.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Vea nuestros otros contenidos