La situación en Santa Rosa de Cabal, se presenta de la siguiente manera, según voces autorizadas de los actores culturales del municipio, de los cuales soy prácticamente su portavoz. Se trata de la obra del teatro municipal.
El teatro se comenzó a gestionar y a construir desde hace unos 12 años, con inversiones millonarias que llegan a la suma de $20.000 millones de pesos aproximadamente, cuya obra estaba a cargo de la gobernación de Risaralda. Hasta aquí, ya amerita y requiere una pesquisa por parte de los entes de control como la Contraloría y la Procuraduría porque en ese período se hicieron cuantiosas inversiones que a hoy, según el estado de la obra, claramente no corresponde lo uno con lo otro, por lo que se presume un detrimento patrimonial.
Como si no fuera suficiente, hace aproximadamente dos (2) años, el alcalde de esa época (José Rodrigo Toro Montes) y el gobernador de entonces (Víctor Manuel Tamayo), pre inauguraron la obra sin haberse terminado. ¿Con qué intención política del momento? habría que preguntarse.
Obviamente la improvisación fue evidente y sin mayores explicaciones. Hoy la situación es más compleja porque se tiene un teatro, con una inversión en equipos que para la época eran de mayor tecnología, pero que para hoy ya no lo es tanto, por lo que se advierte del peligro en que se convierta en un elefante blanco.
Ahora bien, pareciera que por fin la obra entraría en funcionamiento, pero el “cómo” es lo que se cuestiona, porque todo parece indicar que el bien público se quiere entregar a un gestor privado acudiendo a una figura legal, que bien puede ser un comodato, una Alianza Público Privada APP, o simplemente mediante una concesión.
Conocen los gestores culturales que hacen la denuncia, que la obra fue entregada por la gobernación al municipio, y es ahí donde entra la movida del actual alcalde, Doctor Pablo Montes, del partido Alianza Verde por lo demás, para entregar su operación a un privado mediante una cualquiera de las figuras jurídicas ya mencionadas.
Entre tanto el sector cultural del municipio no es tenido en cuenta para nada, lo cual no se justifica porque se trata de un bien público que debe estar al servicio de la gestión y la creación cultural en todos los órdenes, y de los gestores y actores culturales, para que puedan tener un escenario y un espacio donde desplegar todas sus potencialidades creadoras.
Señor alcalde, señores concejales, ustedes saben que el municipio hace poco subió de categoría, y por ende. le está llegando cada año una cifra adicional presupuestal de Ingresos Corrientes de la Nación, por lo que no se puede alegar falta de capacidad económica del ente territorial.
No patrocinamos ni consentimos la privatización del patrimonio público y menos de un bien destinado al quehacer cultural como parecer estar a punto de suceder en Santa Rosa de Cabal, y por ello se impone la acción urgente y la movilización del sector cultural del municipio, y llamo al señor alcalde a instalar una Mesa de Concertación con las organizaciones culturales del municipio”, para que se defina que dicho patrimonio es y seguirá siendo público.
Al concejo municipal, especialmente a los concejales que representan a las fuerzas alternativas y de izquierda en Santa Rosa de Cabal, como Esperanza Democrática y de la Unión Patriótica, los llamo a ejercer un papel protagónico de control político, a fin de impedir la privatización del mencionado teatro.


