miércoles, febrero 4, 2026

AQUELLOS DICIEMBRES CON EL PEREIRA

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“Esta navidad no es mía”

Por: Danilo Gómez Herrera

Pregonero de tu historia

 

En más de 80 años de historia del equipo de la Villa de Cañarte han sido muchas las navidades cargadas de sueños con los pedidos al niño Dios en la edad temprana. Fiestas inolvidables, y la postergación permanente de una celebración en el estadio. Cada fanático en cada una de esas épocas cobijó su corazón con ese anhelo de una estrella.

Desde las gestas goleadoras de Casimiro Ávalos en el mítico estadio Mora Mora se acarició la copa. Y fue en 1952 cuando el equipo con idioma y juego guaraní estuvo muy cerca, pero le tocó consolarse con el tercer lugar. Todos eran paraguayos, menos uno, Tomasito Rodríguez, quien mostró su capacidad para meterse entre los titulares.

Miles de personas hacían peregrinación desde Dosquebradas, el Barrio Cuba, y sectores céntricos de la ciudad, rumbo al “Fortín de Libaré”. En esa época, con micrófono en mano, era Julio Villa quien transmitía las emociones para una naciente afición local.

Pocos años después haciéndole parodia a la canción de Agustín Bedoya, los Gotereros, se animó a la afición pereirana para celebrar la primera estrella, gracias a las buenas campañas de 1962 y 1963, otra vez, con futbolistas paraguayos, pero el triunfo fue esquivo una vez más.

Pasaron los jugadores, pasaron los dirigentes, pero la hinchada era la misma con el apoyo desde las tribunas, con ese impulso de fe que nunca se perdió. En 1973, con la presidencia de César Nader Nader, ya en el estadio de la Villa Olímpica, el Pereira seguía brindando buen espectáculo; y llegó a tener a tres cracks en el medio campo: Jairo Arboleda, Arsenio Valdez y Diego Umaña, con Celino Mora como goleador, pero no hubo los puntos suficientes en la tabla.

Fue entonces en 1974 cuando Humberto Henao armó un buen equipo y en solo 6 meses el técnico chileno “Pancho” Hormazábal puso a soñar a los pereiranos.

Ya no estaban Los Ávalos, Chávez, Ferreira, López Fretes, Valdez, Arboleda, Tovar, Bobadilla, y tantos otros que defendieron con honor la divisa rojiamarilla-

Era el turno de Gaona, Valbuena, “La Pinta” García, Charry, Rivarola, Rolón y Jaramillo, entre muchos, para tocar la puerta de la gloria. El 22 de diciembre de 1974 el cuadro matecaña tuvo una soberbia presentación y goleó 4 x 1 a Millonarios con un estadio de la Villa Olímpica a reventar. Clemente Rolón anotó dos goles, (relatos que conservamos en la prodigiosa garganta de César Augusto Garizábal), y hasta el árbitro argentino Ángel Norberto Coereza lo buscó para felicitarlo. Sumó su gol número 21 en seis meses, pero los matecañas quedaron un punto por debajo de Atlético Nacional, que le arrebató al onceno pereirano el paso a la Copa Libertadores de 1975.

Pero ese diciembre de 1974 fue el feliz resumen de un año de grandes logros, por la gran campaña del equipo que rescató mucha afición, y también por la brillante organización de los Juegos Atléticos Nacionales con el civismo pereirano, y el Padre Antonio José Valencia a la cabeza. Además de la gran dirección general del Dr. Jaime Cortés Díaz. Ya se bailaba al ritmo de los 14 cañonazos del año.

 

Luego vinieron dos alegrías que desde noviembre anunciaron el diciembre feliz de los pereiranos con el regreso a la primera división: en el año 2000 con Walter Aristizábal como técnico, y en 2019 con Néstor Cravioto como comandante del barco. Hubo muchos años de desengaños.

 

La Restrepomanía:

El 7 de diciembre de 2022 llegó la noche más feliz. El Deportivo Pereira se consagró campeón del fútbol colombiano a las 9 y 16 minutos de la noche, de aquel miércoles, cuando Leider Berrío mandó la pelota al fondo de la red en la portería sur del Hernán Ramírez Villegas, haciendo infructuoso el esfuerzo del arquero del Medellín Andrés Mosquera Marmolejo.

Previamente el guardameta matecaña “Chipi-Chipi” Castillo se consagró al detener los lanzamientos de Andrés Cadavid y Adrián Arregui, en la definición desde el punto de penalti.

Lejos estábamos de imaginar que aquel paroxismo general, aquel grito atorado en las gargantas de miles de pereiranos y risaraldenses por más de 70 años; y ese espectacular bautizo en la Copa Libertadores llegando hasta cuartos de final en 2023, de la mano del técnico Alejandro Restrepo, estaría amenazado por intereses mezquinos, por manos oscuras que estaban tejiendo la maldad, para cubrir de sombras el destino de la bella institución que desde pequeños aprendimos a querer.

Esta navidad del año 2025 que todos nos disponemos a celebrar en familia con las canciones de Rodolfo, Pastor López, Los Melódicos, Buitrago, Los Corraleros, Agustín Bedoya, el de Los Gotereros; también tendrá a Darío Gómez con su emblemático tema de “Esta navidad no es mía”.

 

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