Los resultados del Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) presentados por Transparencia por Colombia esta semana muestran el retroceso del país en la lucha contra la corrupción. La última medición de Transparencia Internacional es del año 2024 que corresponde al tercer año de gobierno del presidente Gustavo Petro.
Colombia descendió 5 puestos en el ranking, solo obtuvo 39 puntos sobre 100 y ocupó el puesto 92, además en esta medición bajó un punto con respecto al año 2023. El resultado de Colombia está por debajo del promedio de los países de la Organización para la Cooperación Económica (OCDE) que fue de 65 puntos. El país obtuvo uno de los más bajos resultados, solo fue superado por México que tuvo 26 puntos y por Turquía que tuvo un puntaje de 34.
Algunos autores consideran que los elementos culturales son determinantes de las prácticas generalizadas de la corrupción, sin embargo, países con orígenes culturales similares obtienen diferentes resultados. En América Latina los IPC son muy diferentes, por ejemplo, Uruguay obtuvo un índice de 76, mucho mejor al de Colombia y Venezuela quedó el año pasado con un puntaje de solo 10 puntos, siendo uno de los tres países peor puntuados en el ranking global.
La cultura sí influye en las decisiones de las personas. La corrupción es un fenómeno social, no obstante, las variaciones en los resultados de los índices dependen también de factores económicos e institucionales y de la confianza de los ciudadanos en sus gobernantes. El IPC incluye fuentes de datos de expertos, la evaluación de comportamientos corruptos como los sobornos, el desvío de fondos públicos, la efectividad de los mecanismos para prevenir la corrupción y la captura del Estado.
Aunque no se menciona en el informe de Transparencia Internacional, es posible que los malos resultados de Colombia y México estén afectados por los dineros del narcotráfico y sus actividades conexas. La debilidad institucional caracteriza a varios países de América Latina que obtuvieron puntuaciones por debajo de 50, lo que muestra altos niveles de corrupción, siendo la más notoria en el país menos democrático que es Venezuela.
Por último, el deterioro del IPC se debe al fracaso de la lucha contra la corrupción del presidente Petro, a los escándalos permanentes de corrupción y a la pérdida de confianza progresiva en el gobierno, como se registra en diferentes estudios de opinión.


