una Poetisa en progreso, también es maestra de educación básica primaria nacida en las bellas montañas del Quindío el 24 de marzo de 1979, ejerce su profesión en una de las zonas más vulnerables de la ciudad de Armenia y divide su tiempo y su corazón entre las dos pasiones que tiene desde pequeña: educar y escribir.
En su adolescencia escribió poemas impregnados de sinestesia, pero muy tímida para ser leída, dejó de lado su sueño de poesía y en su lugar optó por seguir la senda de su vocación, interesándose en la enseñanza del inglés como lengua extranjera en primera infancia. Sus estudios de maestría la llevaron a explorar los terrenos de lo sensual, su poesía transmuta por medio del arte, todo lo que se pretende ocultar, ese erotismo inmanente al ser humano que no se deja trascender y mucho menos mirar directamente a los ojos, encontró la forma de contarle al otro lo que siente pero que no se atreve a expresar. Sublima la soberanía de la mujer sobre su cuerpo y sus sensaciones, agradece a todas aquellas precursoras que se han rebelado a usar las etiquetas impuestas por la historia y que han abierto las puertas a una forma de literatura catártica que enseña que “el cuerpo es nuestro y podemos sentirlo como tal, explorarlo, conocerlo y disfrutarlo”.