En desarrollo de operaciones militares conjuntas, las Fuerzas Militares de Colombia, en coordinación con la Policía Nacional, adelantaron una ofensiva ordenada por el presidente Gustavo Petro contra estructuras del Grupo Armado Organizado Eln en la región del Catatumbo, con el propósito de “afectar su capacidad armada y proteger a la población civil”, según informó el Ejército Nacional.
Antes del inicio del operativo, el jefe de Estado confirmó a través de su cuenta en la red social X? que había ordenado un nuevo bombardeo en la zona. “He ordenado el decimocuarto bombardeo de la fuerza pública en mi gobierno, esta vez en el Catatumbo”, escribió el mandatario, al tiempo que aseguró que se verificó, “hemos investigado, hasta donde es posible, la no presencia de menores”, en cumplimiento de los principios del Derecho Internacional Humanitario y el respeto de los Derechos Humanos.
En el mismo mensaje, el jefe de Estado señaló: “Siete miembros del Eln han muerto, un capturado y 12 fusiles han sido recuperados”, y agregó que “es posible más heridos que llevan en grupos dispersos que escapan por la zona”.
De acuerdo con el informe oficial del Ejército Nacional, las operaciones se desarrollaron en zonas rurales de los municipios de Tibú y El Tarra, en el departamento de Norte de Santander, donde una acción terrestre y aérea permitió la neutralización de ocho integrantes del Frente de Guerra Nororiental del Eln. “Siete de estos individuos murieron en desarrollo de operaciones militares y uno fue capturado”, indicó la institución.
El Ejército precisó que el resultado se obtuvo mediante el empleo de “capacidades diferenciales”, que incluyeron “el despliegue terrestre de tropas del Ejército Nacional y la Policía Nacional, así como el apoyo aéreo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana”.
Durante la operación, la Fuerza Pública incautó material de guerra, entre el que se encuentran “15 fusiles, cinco armas cortas, más de 2.000 cartuchos, 205 kilogramos de explosivos, la inhibición y destrucción de drones, y 202 granadas adaptadas para su empleo en aeronaves no tripuladas”, según el reporte militar.
Durante la operación militar se ha logrado incautar abundante material de guerra, entre armas largas y cortas; municiones y artefactos explosivos improvisados, drones destruidos y granadas adaptadas para aeronaves no tripuladas.
Así mismo, información de inteligencia permitió establecer que “habría aproximadamente 15 afectaciones adicionales a integrantes de esta estructura armada”, la cual estaría vinculada a delitos como “desplazamiento forzado, extorsión, secuestro, homicidios, economías ilícitas y acciones terroristas”. El Ejército agregó que a este grupo “se le atribuyen prácticas de reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes”.
En su pronunciamiento, el presidente Petro recordó que “hace tres años se le propuso al Eln un proceso de paz” y afirmó que “nos respondió hace un año asesinando 200 campesinos en el Catatumbo”. El mandatario también señaló que los principales responsables del narcotráfico no estarían en el país: “Los nombres de los capos de capos que he entregado a Trump no viven en Colombia y son parte de la multinacional de la cocaína”.
El mandatario aseguró además que solicitó “una gran coordinación de inteligencias policiales de todo el mundo para incautar sus capitales y bienes y lograr sus capturas en las ciudades del lujo donde se encuentran”, al tiempo que reiteró su llamado a apoyar a los campesinos: “He solicitado el apoyo máximo a nuestros campesinos pobres que cultivan hoja de coca, para sustituir sus cultivos por cultivos legales”.
“No es posible que los culpables vivan en los mayores lujos del mundo y los castigados y muertos sean los campesinos empobrecidos de Colombia”, escribió el mandatario, quien advirtió que quienes persistan en la violencia “simplemente correrán la consecuencia de ser hacedores de violencia”, aunque insistió en que “aconsejo, por una Colombia Grande, que escojan la paz”.
Finalmente, el Ejército Nacional señaló que con este resultado “se impacta de manera directa el sistema logístico y armado de este grupo ilegal”, debilitando sus redes de apoyo al narcotráfico y “limitando de forma significativa su capacidad para ejecutar acciones violentas contra la población civil”.
La institución agregó que la presencia de la Fuerza Pública en el sector busca “contribuir a la recuperación progresiva de las capacidades institucionales del área” y apoyar el retorno “voluntario, gradual y seguro” de las comunidades indígenas y campesinas del Catatumbo.
Con información del Ejército Nacional y cuenta de X del Presidente Gustavo Petro.


