Durante el siglo XIX y hasta principios del XX, el pueblo chileno se reunía en las Chinganas, lugares sub-urbanos de divertimiento popular fuertemente criticados por la elite pipiola y las conductas inmorales que practicaban sus asistentes, similares a tabernas o fondas en las cuales se comía, bebía, cantaba y bailaba. Estos locales en enramadas fueron escenarios importantes para el desarrollo y difusión de bailes folclóricos como la cueca, la zamacueca y las tonadas. Las Chinganas cambiaron y su transformación culminó con su prohibición y la progresiva sustitución por las fondas más estables y el desarrollo de la cultura popular actual, un proceso impulsado por el desprecio de la élite.
El ambiente chinganero, sin embargo, análogamente a lo sucedido con el tango en Argentina, logró penetrar hacia el centro de la ciudad, invadiendo los cafés y teatros, junto a su baile por excelencia, la zamacueca.
En Colombia como en Chile y toda Latinoamérica, las peñas culturales siguen existiendo y son espacios activos que pueden haber evolucionado desde su origen más tradicional. La palabra Peña proviene de un término indígena que significa reunión entre hermanos. Se inspira en las peñas de Chile, que surgieron como respuesta a la represión política para crear espacios de expresión y solidaridad. Es una tradición que se extiende en diversas culturas, consolidándose como un escenario para el arte hecho por y para el pueblo, aunque también atraía a miembros de otras clases sociales.
Existe una relación estrecha entre las Peñas Culturales y las Chinganas Chilenas, ambas como espacios de expresión cultural y socialización en América Latina. Algunas tienen un carácter benéfico que apoya causas sociales.
Estas Peñas pueden difundir y preservar la cultura local, el arte popular y las tradiciones de un pueblo, incluyendo música, danza, teatro, poesía, artesanía, conversatorios, gestores y otras formas de arte a menudo acompañadas de comida y bebida. Pueden tener un enfoque de activismo social y apoyo a causas comunitarias.
Directivo SOER (Sociedad Escritores de Risaralda)


