miércoles, febrero 4, 2026

CIUDADELAS SILVER: ¿RESPONSABILIDAD ESTATAL, OPORTUNIDAD DE NEGOCIO O AMBAS COSAS?

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Tres columnistas de lujo enfocaron en su momento sus reflectores en la Sociedad Silver o la Economía Silver.  No es otra cosa que prepararnos para un mundo habitado exclusivamente por adulto mayores, sí, por viejos.  Llamemos las cosas por su nombre.

En su momento, Maurier Valencia Hernández  (director administrativo de Comfamiliar Risaralda durante aproximadamente 38 años, dentro de una vinculación total de 45 años a la entidad), propone en su artículo inicial una visión de la cultura como acto vital: cultivar la tierra, sembrar, cuidar, cosechar. Esta metáfora se convierte en eje para reflexionar sobre el papel de la cultura en la formación del individuo y del cuerpo social.  Y remata con esta máxima: “Hacer cultura equivale a construir sociedad, desde el nacimiento hasta la muerte de sus integrantes.”

Por su parte, Juan Manuel Villa, entonces presidente de Colpensuiones en su artículo titulado:  Los $39 billones para emprendimiento Silver, vaticinó que esa cantidad de recursos  estaría en manos de consumidores este año (2025) con necesidades altamente desatendidas en nuestro país.”

Villa propone que esta dinámica demográfica —el crecimiento acelerado de la población mayor— debe ser visto como una oportunidad para el emprendimiento, no como una carga.

Y más recientemente, Fernando Sánchez Prada, también columnista de El Opinadero y ex asesor de presidencia de Colpensiones propuso Ideas de negocio sugeridas incluyendo un “Silver-Tinder” para facilitar encuentros afectivos entre mayores, y agencias de turismo especializadas que adapten ritmos, alimentación y espacios a sus preferencias.  Al mismo tiempo, criticó el enfoque excesivo en millennials y centennials, proponiendo una segmentación más profunda de la población adulta como fuente de innovación y bienestar.

No es una ocurrencia nuestra.  El Dane ha dicho que la Población de adultos mayores en Colombia (2025) es de 8.17 millones de personas que tienen 60 años o más, lo cual representa aproximadamente el 15.4% de la población total del país.

Y cada vez irá en aumento.  La Proyección para los próximos 20 años (hacia 2045) es la siguiente:  Para el año 2045, se estima que más del 25% de los colombianos serán adultos mayores.  Esto significa que 1 de cada 4 personas estará en este grupo etario, superando por primera vez en la historia el número de menores de 15 años.

Hoy los jóvenes no quieren la responsabilidad de tener hijos.  Cuando más, prefieren una mascota a la cual “humanizan”, llamándola hijo o hija perruno o gatuno y vistiéndola y calzándola como si fueran su niño o niña.   Pero queda la incógnita de cuál será el futuro de esas mascotas cuando los muchachos se hagan mayores y los animalitos comiencen a enfermar.

Entonces, quienes hoy son jóvenes serán adultos mayores al cabo de veinte o más años, y es necesario que desde ya la sociedad les vaya preparando el camino para una vida no solamente más longeva sino, ojalá así sea, de mayor calidad.

Por eso proponemos que el Estado declare políticas públicas para ayudarles a alcanzar ese propósito a quienes hoy son llamados “adultos mayores”, sufijo que seguramente desaparecerá ya que no habrá muchos con quiénes compararlos.  ¿Mayores que quién o quiénes?

No queremos asilos. Queremos ciudadelas donde florezca la vida.

Concibo las ciudadelas Silver como grandes extensiones de tierra donde se puedan construir edificios con rampas en vez de escaleras o viviendas unifamiliares con ascensores sencillos pero seguros, como los que están fabricando hoy en la China,  a precios asequibles, espaciosos jardines para la siembra de frutales y flores, senderos ambientales, áreas sociales dotados de comedores, juegos de mesa, escuelas de yoga y baile, escenarios para la práctica de deportes de bajo riesgo, servicios de enfermería de tres turnos, gimnasios orientados por médicos deportivos especialistas en geriatría, entre otros.   Oportunidad de negocios que podría cruzarse con políticas públicas que determinen por ejemplo, la reglamentación para las construcciones de ese tipo de espacios.

Pero, y aquí es donde debe entrar el estado.  Promover, fomentar e inclusive subsidiar la creación de este tipo de ciudadelas, porque independiente de su fortuna, el destino de los adultos mayores es cada vez más incierto; no es un secreto para que para sus descendientes, en muchos casos, terminan por convertirse en una carga de la cual quisieran salirse a cualquier costo, adelantándose a reclamar la herencia que aún no llega.

En vez de asilos de ancianos, albergues de adultos mayores , Clubes de la Tercera Edad o los nombres ambiguos con que se les quiera bautizar, los seres humanos al llegar a la edad de oro lo único que desean es mantener su independencia sin renunciar a su seguridad, su bienestar y al contacto con otras personas de sus mismos gustos y necesidades.

Así que, si esta propuesta de El Opinadero le parece interesante los invito a que en el espacio de los comentarios describan o dibujen cómo sería el espacio ideal para vivir su longevidad con dignidad, afecto y autonomía. No se trata de pedir diagnósticos, sino de invitar a soñar en voz alta.

Y ahora que ha comenzado la campaña política para corporaciones legislativas, reto a los aspirantes a que se pronuncien sobre esta propuesta.  De antemano, si el compromiso es sincero y no solamente retórico, les digo de una vez:  Cuenten con mi voto.

 

Ciudadelas como estas ya existen en otros países, ¿Por qué en Colombia no?

 

 

 

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