En la Cámara de Representantes no se logró la aprobación del proyecto de ley que busca la reglamentación de la eutanasia en Colombia. Nuevamente unos congresistas evaden la responsabilidad de asumir posiciones frente a iniciativas que generan polémica y otros pretenden imponer sus prejuicios religiosos en un país laico.
El proyecto de ley obtuvo esta semana una votación de 90 congresistas a favor y 42 en contra, sin embargo, no logró la mayoría calificada de 94 votos que exige el reglamento para el trámite de una ley estatutaria.
Aunque la práctica de la eutanasia está permitida en Colombia desde 1997 que fue despenalizada, todavía no está reglamentada por el Congreso de la República. El autor del proyecto de ley es el representante del Partido Liberal, Juan Carlos Losada.
La iniciativa incluía temas como la creación de una red de apoyo para los pacientes en situaciones críticas, la reglamentación de la voluntad anticipada, el consentimiento sustituto y la objeción de conciencia.
Los proyectos de ley para reglamentar la eutanasia han buscado establecer los mecanismos que faciliten a los ciudadanos el ejercicio de un derecho reconocido en la Constitución Política de Colombia.
Lamentablemente los 17 proyectos de ley que se han presentado para estudio del Congreso de la República no han logrado ser aprobados por los mismos motivos. Los congresistas conservadores y cristianos por principios religiosos cuestionan la existencia del derecho mismo a una muerte digna y no permiten avanzar en la discusión sobre su reglamentación.
En este último intento uno de los principales opositores del proyecto de ley fue Luis Miguel López, representante a la Cámara conservador y cristiano quien considera que lo que se debe hacer es fortalecer los cuidados paliativos y acompañar a los pacientes psicológicamente. Para el congresista todas las personas van a llegar a la muerte y lo que hay que decidir es por la vida y que la gente se vaya naturalmente, es decir, cuando Dios quiera.
El derecho a una muerte digna seguirá siendo una opción para evitar el sufrimiento humano en Colombia como lo ha ratificado la Corte Constitucional en diferentes sentencias, así sus opositores pretendan continuar negando el derecho de los individuos a decidir sobre su propia vida.



Es lamentable. Esta sociedad tiene más humanidad por los animales a quien dulcemente les permite “ ponerlos a dormir” que por los seres humanos.