miércoles, febrero 4, 2026

ECONOMISTAS SIGLO XXI

OpiniónActualidadECONOMISTAS SIGLO XXI

 

Los vertiginosos avances en ciencia, tecnología e interconectividad global han transformado radicalmente el panorama económico.

El pensamiento económico ha sido moldeado entre otros por Adam Smith, David Ricardo y John Maynard Keynes, cuyos modelos económicos fueron diseñados para economías industriales y mercados tradicionales. Aunque sus aportes son fundamentales, el mundo económico ha cambiado de manera significativa con la globalización, la digitalización y la irrupción de nuevos paradigmas económicos.

Entre los fenómenos actuales más relevantes se destacan:

  • Expansión de mercados digitales y globalizados.
  • Avance de criptomonedas y tecnología blockchain.
  • Crecimiento de los neobancos y las fintech en las transacciones financieras.
  • Impulso de la economía circular y el comercio sostenible.
  • Aplicación de inteligencia artificial y big data en la toma de decisiones económicas.

El análisis histórico del pensamiento económico revela cómo cada escuela económica ha influido en la evolución de los mercados.

Mientras la economía clásica promovía el libre mercado y la autorregulación, el keynesianismo impulsó la intervención estatal para corregir los ciclos económicos.

Hoy, las economías digitales requieren enfoques híbridos que combinen ambas corrientes con teorías modernas como la economía del comportamiento y la complejidad económica.

La economía en el siglo XXI se enfrenta a desafíos complejos que han puesto a prueba los límites de la ortodoxia, basada en el libre mercado y la racionalidad de los agentes. Esta perspectiva ha sido criticada por su enfoque a menudo rígido ante las desigualdades y los cambios sociales. En respuesta, la heterodoxia económica surge como una alternativa más flexible y adaptativa. Al incorporar análisis de datos, conducta humana y justicia social, este enfoque abre el debate hacia una economía más inclusiva y contextual.

En un mundo donde ciencia y tecnología remodelan constantemente la realidad, la heterodoxia económica parece estar ganando terreno, proponiendo soluciones a la medida de los complejos problemas del siglo XXI.

Los modelos tradicionales de racionalidad y equilibrio están siendo cuestionados por enfoques más dinámicos y realistas, entre ellos:

  • Economía del comportamiento (Thaler, 2017): Analiza el impacto de los sesgos cognitivos en la toma de decisiones.
  • Teoría de la complejidad (Hausmann & Hidalgo, 2014): Considera la economía como un sistema interconectado y en evolución constante.

Para afrontar los desafíos del siglo XXI, los economistas deben desarrollar habilidades que les permitan interpretar y resolver problemas en un entorno en constante cambio. Algunas de las más relevantes incluyen:

  • Conocimiento profundo en teoría económica, incluyendo enfoques clásicos y contemporáneos.
  • Manejo de herramientas tecnológicas como software de análisis de datos, inteligencia artificial y blockchain.
  • Pensamiento crítico y capacidad analítica para interpretar información compleja.
  • Habilidades en modelado y predicción mediante big data, estadística avanzada y machine learning.
  • Perspectiva global e interdisciplinaria, considerando la sostenibilidad, geopolítica y cambios tecnológicos.
  • Competencias en comunicación y liderazgo para trabajar en equipos multidisciplinarios.

Para responder a las exigencias del mundo moderno, las facultades de economía deben incluir materias innovadoras, como:

  • Ciencia de datos y programación aplicada a la economía (Python, R, SQL, machine learning).
  • Blockchain, criptomonedas y finanzas descentralizadas.
  • Neuroeconomía y economía del comportamiento.
  • Cambio climático y economía sostenible.
  • Políticas públicas basadas en big data.
  • Análisis de riesgos y modelos predictivos.
  • Competencia digital y regulación económica.

En Colombia y otras regiones, la carrera de economía ha perdido atractivo entre los jóvenes. Para revertir esta tendencia, es necesario:

  • Modernizar los planes de estudio con contenidos alineados a la revolución digital.
  • Fortalecer la conexión con el sector productivo mediante pasantías en empresas y organismos internacionales.
  • Incorporar metodologías de aprendizaje activo, como simulaciones y estudios de caso.
  • Promover un enfoque interdisciplinario que vincule economía con tecnología, sociología y psicología.
  • Destacar el impacto social de la economía en la resolución de problemas globales.

El papel del economista ha evolucionado y, con él, debe hacerlo su formación académica.

Las universidades que sigan impartiendo conocimientos desactualizados corren el riesgo de formar profesionales desconectados de la realidad.

En cambio, aquellas que adopten la innovación, la tecnología y la interdisciplinariedad prepararán economistas capaces de enfrentar los desafíos del futuro y contribuir al desarrollo de sociedades más equitativas y sostenibles.

Comprender la evolución del pensamiento económico permite a los futuros economistas interpretar mejor la realidad y proponer soluciones más eficientes e inclusivas para los problemas económicos actuales y venideros.

2 COMENTARIOS

  1. Ilustrativa columna, mucha tecnología, IA, criptomonedas, etc., pero la esencia no cambia la economía como ciencia social, garantizar las necesidades de la población, en Colombia hay mucha desigualdad, nuestros colegas de altas esferas más al servicio del capital que de la gente.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Vea nuestros otros contenidos