Este 29 de mayo se llevó a cabo la Audiencia de Adjudicación del Proceso de Contratación de la Concesión a 25 años de la prestación del servicio de alumbrado público. No obstante, múltiples reparos a este proceso y la solicitud de suspensión de la audiencia por parte de la Procuraduría, se adjudicó la licitación al Consorcio Unión Temporal Ilumina Pereira. Según las denuncias realizadas por congresistas del partido VERDE por varios medios nacionales y en el mismo congreso, este “tendría vínculos con el empresario Alfonso “El Turco Hilsaca”.
El trámite de este proceso contractual, es calcado, del proceso que en 1999 se celebró para contratar la concesión del mismo servicio. En ese entonces la ganadora fue la firma Enelar. También obtuvo la misma calificación, contó con autorización del Concejo, y prometieron entregar un sistema de alumbrado público de última generación. El resultado, es el mismo de las concesiones a lo largo y ancho de Colombia, donde siempre pierde lo público, o sea, el ciudadano del común. La ciudad en el año 2014 recibió de Enelar un sistema vetusto y en pésimas condiciones, más del 70% de sus luminarias se entregaron en obsolescencia. Y para cerrar con broche de oro, en la liquidación se le canceló al concesionario la no despreciable suma de $14.000 millones de pesos. La idea era que no se fuera pelado.
En 1998 el Concejo, al autorizar la concesión del sistema de alumbrado público, hasta entonces a cargo de la Empresa de Energía de Pereira, tramitó irregularmente el acuerdo respectivo e infló las tarifas a cobrar. Los valores se calcularon sobre la existencia de 44.000 lámparas, pero cuando los obligaron a contarlas, sólo encontraron 22.300. En el año 2.000 tramitaron un nuevo acuerdo de tarifas y solo rebajaron el 30%. Nos hicieron conejo. Mejor dicho, nos estafaron.
El proceso otorgado, al entender de muchos, está plagado de fallas. El principal es la ausencia de transparencia. El pasado 5 de mayo radiqué una petición al alcalde Salazar, solicitando suspensión del proceso, como paso previo a la presentación de una Acción de Cumplimiento. Según los conocedores del tema, el Acuerdo 32 del 2000, modificado por el Acuerdo 29 de 2015, perdió su vigencia en mayo de 2019. Cobran impuesto de alumbrado sin acuerdo vigente, y por consiguiente es necesario presentar y tramitar uno nuevo, que cumpla las exigencias de la Ley 1819 y su Decreto Reglamentario 943 de 2018. Transcurrieron 17 días hábiles, y nadie contestó. Si no hay acuerdo, no hay tarifa y por consiguiente no puede concesionarse el servicio. Este jueves presentaremos este Recurso Legal.
Hay muchos interrogantes en el trámite de este negocio. Se requiere saber quién firmó en calidad de consultor o de asesor todo el modelo financiero y el estudio que soporta la licitación. Inicialmente se dijo que estos estudios habían sido ejecutados por GENSA, pero su nombre no aparece por ningún lado. Hay que resolver este interrogante.
Aquí lo que se vislumbra es que una vez ejecutado y puesto en marcha el contrato, se modificará la estructura tarifaria con mayores ingresos, y, por consiguiente, mayor utilidad para el concesionario. Además, la alcaldía sabe que, en el corto plazo, se presentará un incremento importante del valor del recaudo, como resultado de la incorporación futura de usuarios que no fueron tenidos en cuenta en la base de datos inicial, y que actualmente no están siendo facturados. ¿En este caso, no estaríamos frente a un escenario en el cual se estaría presentando una proyección artificialmente baja, permitiendo que, una vez iniciada la concesión, se perciba un impuesto mayor al realmente requerido para el equilibrio financiero? Otro interrogante, es la vinculación y papel desempeñado por un ingeniero como consultor por parte de la alcaldía, y que en el año 2013 fue objeto de la liquidación de un contrato para la construcción de la nueva Torre de Control del aeropuerto por presentar un documento falso, y que no sabemos las razones por las cuales la alcaldía de ese entonces no trasladó esta denuncia a la Fiscalía.
Queda flotando en el ambiente el tufillo de que la operación del sistema de alumbrado fue abandonado a propósito, con el fin de justificar su privatización. Cualquier cosa se puede esperar de estos “pseudo gobernantes”. Según reportes en 2024 ingresaron por alumbrado $34.850 millones, se gastaron $21.758 millones, sobrando $13.092 millones, y la ciudad sin alumbrado. Vamos a presentar varias acciones con las cuales pretendemos demostrar las violaciones de este proceso contractual. La administración pública no puede seguir siendo botín de caza y #piñata” de avivatos, que solo producen daños a la comunidad. Nos aterra el silencio de tantos.
Carlos Alfredo Crosthwaite Ferro



Juan Manuel Arango le regaló Energía a Alberto Ríos Velilla; Mauricio Salazar le regala el alumbrado al turco Hilsaca; de Aguas y Aguas ya se han robado la mitad; Vásquez, Londoño y Gallo feriaron el aeropuerto Matecaña.
Estos son los «grandes líderes políticos y gremiales» de Pereira.
Esto no debe ser, los ciudadanos merecemos respeto pues de nurstro bolsillo sale a pagarce toda esta faceta de irresponsabilifad,es lo que ellos acuetden y no nos tienrn encuenta y debe serlo.Nosotros los Pereiranos pagamos sea como sea.