miércoles, febrero 4, 2026

EL CÓDIGO DE NÚREMBERG: EL AMANECER DE LA BIOÉTICA TRAS LOS CRÍMENES DEL NAZISMO

OpiniónActualidadEL CÓDIGO DE NÚREMBERG: EL AMANECER DE LA BIOÉTICA TRAS LOS CRÍMENES DEL NAZISMO

 

Preámbulo

Durante el régimen nazi, se llevaron a cabo atroces experimentos médicos en prisioneros de campos de concentración, sin consentimiento, causando sufrimientos extremos y muchas veces la muerte ya que estas prácticas respondían principalmente a motivaciones ideológicas,  raciales y militares, más que científicas.

En el marco de los denominados Juicios de Núremberg a los criminales de guerra nazis, tuvo lugar el denominado Juicio de los Médicos, que comenzó el 9 de diciembre de 1946, en el cual  un Tribunal Militar Internacional, integrado por jueces de los cuatro países aliados, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y la Unión Soviética, juzgó a tres oficiales y 20 médicos, bajo la acusación, entre otros cargos, de “crímenes contra la humanidad”, incluyendo la ejecución de experimentos médicos en prisioneros de guerra y civiles de países ocupados y de la propia población civil alemana. Se oyeron a 85 testigos y se analizaron 1 471 documentos y 11 538 páginas de transcripciones. El Tribunal condenó a muerte, el 20 de agosto de 1947, a siete de los acusados, nueve fueron sentenciados a penas de prisión y los otros siete fueron absueltos.

Este proceso sacó a la luz un perverso sistema de destrucción de la conciencia social alemana, que, en su vertiente sanitaria, supuso la institucionalización de conductas criminales en materia de salud pública, higiene racial e investigación humana, torbellino y vorágine en la cual se vio involucrada una considerable cantidad de profesionales de la medicina (piénsese que casi la mitad de los médicos alemanes estaban afiliados al partido nazi en un determinado momento del III Reich), además de otros agentes relacionados con la asistencia sanitaria, enfermería, industria farmacéutica, entre otros.

Cabe destacar lo siguiente: “En la  Alemania prenazi, esto no era así “,  y existía un gran interés por parte del colectivo sanitario en materia de ética en investigación biomédica. De hecho, en 1931, el Ministerio del Interior del Reich dictó unas Directrices para Nuevas Terapias y Experimentación en Humanos, donde se recogían los principios de beneficencia, no maleficencia, autonomía del paciente y doctrina legal del consentimiento informado, prohibiéndose la experimentación con moribundos y con necesitados económicos o sociales.

Sin embargo

Desde el momento en que Adolf Hitler alcanzó la Cancillería de Alemania en 1933, el menoscabo en materia de ética médica fue avanzando progresivamente, con la complicidad y participación activa del colectivo sanitario: implementación de las leyes de segregación racial y protección de la raza aria, programas de esterilización forzada, en el marco de las leyes para la prevención de las enfermedades hereditarias de la descendencia, programas de eutanasia (Gnadentod, “muerte caritativa”) de discapacitados mentales y físicos, experimentos médicos en discapacitados y en prisioneros sanos internados en campos de concentración, participación en los procesos de selección de los campos e incluso en el asesinato activo de prisioneros inocentes.

Este acto de barbarie en su máxima dimensión se sustentó en lo siguiente: En primer lugar, muchos médicos aceptaron que las leyes eugenésicas del ejecutivo nazi estaban concebidas para el beneficio de la nación (Volksgesundheit) y no para el del paciente, si se quería dejar un legado de salud a las generaciones venideras, además, existieron otras motivaciones para participar directamente en estos tremendos abusos, algunos sanitarios lo justificaban todo por su “entrega a la ciencia”, incluso los inhumanos experimentos cometidos en los campos de concentración, mientras otros se definían como patriotas inmersos en una guerra, por otra parte, los más ambiciosos realizaron estas actividades para medrar en sus carreras profesionales y académicas porque estaban enfermizamente imbuidos por la perversa filosofía nazi, sin dejar de pasar por alto ya que “no es un dato menor” el hecho de querer  desvincularse completamente de la turbia maquinaria nazi no era fácil para el colectivo sanitario, en un ambiente ahogado por el miedo y la presión social.

¿Cuáles fueron los experimentos médicos realizados en el

Tercer Reich?

Los experimentos médicos contrarios a todo sentido ético (sin autorización y sin ninguna protección para los pacientes) llevados a cabo durante el Tercer Reich, se pueden dividir en tres categorías.

  1. Experimentos relacionados con la supervivencia del personal militar

Muchos de los experimentos de los campos tenían el objetivo de facilitar la supervivencia del personal militar del Eje en el campo. Por ejemplo, en Dachau, los médicos de la Fuerza Aérea Alemana y de la Institución Experimental para la Aviación Alemana realizaron experimentos a altitud elevada en los prisioneros, con el fin de determinar la altitud máxima desde la que la tripulación de un avión dañado podía lanzarse en paracaídas con seguridad.

Los científicos también efectuaron experimentos sobre congelación en los prisioneros, para encontrar un tratamiento efectivo contra la hipotermia, además,  utilizaron a los prisioneros para probar diversos métodos de potabilización del agua de mar.

  1. Experimentos para probar fármacos y tratamientos

Otros experimentos estaban dirigidos al desarrollo y pruebas de fármacos, además, de tratamientos con métodos  para las lesiones y enfermedades a las que el personal militar con el personal de ocupación alemán estaban expuestos en el campo.

En los campos de concentración alemanes de Sachsenhausen, Dachau, Natzweiler, Buchenwald y Neuengamme, los científicos usaron a los internos para probar compuestos de inmunización y anticuerpos para la prevención y tratamiento de enfermedades contagiosas como la malaria, el tifo, la tuberculosis, la fiebre tifoidea, la fiebre amarilla y la hepatitis infecciosa, adicionalmente, los médicos del campo de Ravensbrück hicieron experimentos con injertos óseos y probaron la eficacia de los fármacos recién desarrollados a base de sulfas (sulfanilamida), asimismo, en Natzweiler y Sachsenhausen, se expuso a los prisioneros a los gases fosgeno y mostaza para poder probar posibles antídotos.

  1. Experimentos para el avance de las metas raciales e ideológicas nazis

Una tercera categoría de experimentos médicos pretendía hacer avanzar los principios raciales e ideológicos de la visión que los nazis tenían del mundo.  Los más infames fueron los experimentos que Josef Mengele llevó a cabo en gemelos de todas las edades en Auschwitz, adicionalmente,  dirigió experimentos con romaníes (gitanos), al igual que Werner Fischer en Sachsenhausen, para determinar cómo las diversas “razas” resistían diferentes enfermedades contagiosas.

La investigación de August Hirt en la Universidad de Estrasburgo también pretendía establecer la “inferioridad racial judía”.

Al pretender  ampliar los objetivos raciales de los nazis, los médicos  incluyeron una serie de experimentos de esterilización que se llevaron a cabo principalmente en Auschwitz y Ravensbrück. Los científicos analizaron varios métodos en un esfuerzo por desarrollar un procedimiento eficiente y barato para la esterilización masiva de los judíos, de los romaníes y de otros grupos que los líderes nazis consideraban racial o genéticamente indeseables.

El código de Núremberg

El código de Núremberg se creó tras el descubrimiento de los experimentos en los campos y los subsiguientes juicios para procesar los abusos cometidos por los profesionales médicos durante el Holocausto.

Dicho código es un conjunto de principios éticos que rigen la experimentación con seres humanos. Fue publicado el 20 de agosto de 1947, surge después de los juicios a médicos nazis tras la Segunda Guerra Mundial y establece diez puntos que definen la investigación médica legítima, principios sentaron las bases para la ética en la investigación médica y han influido en la creación de otros códigos y declaraciones éticas.

Los principios son los siguientes:

  1. Consentimiento informado: El sujeto debe dar su consentimiento voluntario y tener capacidad legal para hacerlo.
  2. Beneficio para la sociedad: El experimento debe tener un propósito beneficioso para la sociedad y no puede ser realizado de otra manera.
  3. Conocimiento previo: El experimento debe basarse en resultados previos de experimentación animal y conocimiento de la historia natural de la enfermedad.
  4. Evitar sufrimiento innecesario: El experimento debe evitar todo sufrimiento o daño físico o mental innecesario.
  5. No causar daño: No se debe realizar un experimento si hay razones para creer que puede causar daño o muerte.
  6. Relación riesgo-beneficio: El grado de riesgo no debe exceder el beneficio esperado.
  7. Precauciones de seguridad: Se deben tomar todas las precauciones para proteger al sujeto de lesiones, incapacidad o muerte.
  8. Personal calificado: El experimento debe ser realizado por personas altamente capacitadas.
  9. Derecho a retirarse: El sujeto puede retirarse del experimento en cualquier momento.
  10. Responsabilidad del investigador: El investigador debe estar dispuesto a suspender el experimento si considera que puede causar daño al sujeto.

Aunque este Código no ha sido adoptado formalmente como norma legal por ninguna nación o por ninguna asociación médica, su influencia sobre los derechos humanos y la bioética ha sido profunda, ya que su exigencia básica, el consentimiento voluntario de la persona, ha sido mundialmente aceptada y es articulada en numerosas leyes internacionales sobre Derechos Humanos.

Así, tras la publicación del Código de Núremberg, aparecieron los primeros códigos específicos en materia de ética:

  • Declaración de Ginebra (1948).
  • Código Internacional de Ética Médica (1949).
  • Declaración de Helsinki (1964), en la que se incide en que “el bienestar de la persona que participa en la investigación debe tener siempre primacía sobre todos los otros intereses”.
  • Informe Belmont (1978), donde se recogen los tres principios éticos básicos que deben orientar toda investigación con seres humanos, como son el principio de respeto a las personas y a su autonomía, el principio de beneficencia y el principio de justicia.
  • Pautas Éticas Internacionales para la Investigación Biomédica en Seres Humanos (CIOMS, 2002) de la OMS.
  • Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de la UNESCO (2005), en la que se resalta el respeto a la autonomía de las personas capaces de tomar decisiones, la protección de las que no son capaces de hacerlo y de las poblaciones vulnerables.

 

Colofón

La necesaria claridad acerca del perfil del investigador y las condiciones de la investigación llevada a cabo a partir del rigor científico y la exigencia desde la ética y la moral son esenciales y dirigidas hacia el sujeto de estudio, lo cual implica una información completa para no obviar todos y totalmente todos los detalles del proceso investigativo a llevarse a cabo, para evitarle dolor, sufrimiento, daños colaterales y efectos tanto nocivos como irreversibles o incurables, independientemente si fue informado o seudo informado para dar el consentimiento que el sistema legal exige para llevar a cabo dicha investigación científica.

El rigor científico es crucial durante el desarrollo del trabajo investigativo porque garantiza la seguridad del paciente o sujeto de estudio, además, de la eficacia de los tratamientos llevados a cabo, con la respectiva validez y confiabilidad del proceso investigativo, minimizando el sesgo y los errores propios de dicha labor, asegurando con relación a los hallazgos y resultados obtenidos que sean respaldados por evidencias sólidas, reproducibles y confiables, evitando en todo momento la tergiversación de la información en aras de satisfacer intereses diferentes al bienestar del paciente a partir de la mentira y la tenue comprobación y tibieza  por parte de la ciencia frente a la labor llevada a cabo.  Las manos criminales en este tipo de escenarios es algo inevitable, tal vez siendo “la excepción pero no la regla o costumbre” ,  pero el respeto por la vida y el cumplimiento del “juramento Hipocrático”, además, del “peso de la ley” ante este tipo de actuaciones no se pueden ser obviadas desde la responsabilidad cuando se decide llevar a cabo este tipo de malas prácticas, ya que la ética orienta el quehacer cotidiano pero la ley  direcciona con rigor cuando se quiere obviar o pasar por alto los códigos y los protocolos para el bienestar del ser humano.

Las prácticas ejecutadas por el Imperio Nazi, dirigidas por su líder Adolfo Hitler y seguidas al pie de la letra por sus tenebrosos secuaces, marcaron “un camino a no seguir” a través de las directrices y principios establecidos en el Código de Núremberg, la Declaración de Helsinki y el Informe Belmont, además de  otros eventos no mencionados en este escrito pero que se han llevado como un recordatorio permanente por el respeto a la vida.

Mención para el lector

Este texto no pretende ser un producto acabado o el final del camino.  Es una invitación a la reflexión y al debate para la construcción colectiva, ya que en “El Opinadero” cada lector es también un autor.

El Opinadero “pregunta:

  • ¿Cuál es su opinión respecto a las atrocidades llevadas a cabo por Adolfo Hitler y sus secuaces?
  • ¿Cree que estas directrices se cumplen a cabalidad o por el contrario son obviadas por muchos?

 

4 COMENTARIOS

  1. Si bien es cierto la mayoría de estas
    Prácticas sanitarias fueron realizadas según ellos por el régimen y el sistema nazi cabe destacar que también hubo oponentes ciudadanos y médicos quw
    Alzaron la voz aunque esto les costará la propia vida.
    Lo que podemos ver hoy en día y como experiencia para la humanidad es como la ciencia y la sabiduría sin ética se puede convertir en herramientas de atrocidades a la humanidad .

    Un saludo muy especial mi estimado amigo y columnista Sr Isdaen correa .. que bueno volverlo a tener en este medio ..

    Un abrazo y espero esta humilde opinión sirva de ayuda

  2. Buen día y gracias por el comentario mí estimado amigo Richard Ramírez Quintero.

    Totalmente de acuerdo. La ética es como la piola para la cometa ya que sin piola la cometa se pierde.

    Claro que si, hubo médico que se opusieron a estas prácticas tan oscuras pero en ese momento el gobernante era un ser maligno y con poder.

    Muchas gracias y un feliz día le deseo mí estimado amigo.

  3. Hola Isdaen: maravillosa clase magistral sobre los perversos experimentos médicos nazis, sus motivaciones ilegítimas e inhumanas, gracias por recordarnos que no solo fue Menguele el de esos abusos , y mejor aun, por recordarnos los juicios fe Nuremberg y ñas leyes y pautas médicas surgidas después de esa epoca nefasta. Mil felicitaciones , saludos y bendiciones.

  4. Buen día Danilo. Saludos.

    Acciones del tercer Reich cargadas de ilegitimidad, falta de humanidad y control ante un imperio que en ese momento tenía la capacidad para hacer muchas cosas sin control.

    Por fortuna le pusieron el freno pero la pregunta es si las grandes potencias hacen lo mismo o por el contrario acatan los convenios mundiales.

    Muchas gracias Danilo por el comentario y un feliz día le deseo.

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