Por: Alejandro García Ríos, Verde 101 a la Cámara de Representantes.
Voten libres.
Voten conscientes.
Voten informados.
Pereira fue la única ciudad de Colombia que se atrevió a desnudar al Libertador.
No fue un accidente.
Fue una decisión.
Dice mucho de quiénes somos.
En nuestra Plaza de Bolívar no hay un militar vestido de gala.
Hay un guerrero desnudo cabalgando con una antorcha en la mano.
Un Bolívar sin armadura.
Sin protocolo.
Sin poder prestado.
Es un símbolo poderoso: la libertad no se pide, se ejerce.
Pereira nació así.
Se fundó sin permiso.
Se levantó a punta de carácter y civismo.
Creció con gente que no esperaba que otros le resolvieran el destino.
Esta ha sido siempre una ciudad valiente.
Incómoda cuando hace falta.
Rebelde cuando la libertad lo exige.
Aquí la gente no nació para obedecer en silencio.
Por eso hoy es importante recordar quiénes somos.
Porque todos sabemos que en estas elecciones hay presiones que muchos ciudadanos sienten: trabajos que parecen depender de apoyar a un candidato (o candidata), reuniones políticas a las que algunos creen que deben asistir, listas que aparecen donde nunca deberían existir.
Realidades que muchos conocen, aunque pocas veces se digan en voz alta.
Pero hay algo que no pueden controlar: El voto es secreto.
Nadie puede verlo.
Nadie puede saberlo.
Nadie puede decidir por usted.
Ese instante frente al tarjetón es el único momento en el que todos somos absolutamente iguales: el vendedor informal y el gran empresario, el joven estudiante y el adulto mayor.
Cada uno de nosotros aporta exactamente lo mismo: un voto.
Por eso el voto es un acto de dignidad.
No vote con miedo.
No vote por presión.
No vote por inercia.
Vote pensando en la ciudad que quiere para los próximos años.
Porque Pereira siempre ha sabido cuidar su independencia.
Y cuando miles de ciudadanos voten con conciencia, no hay presión que pueda contra eso. Ninguna.
Nadie puede intimidar a una ciudad entera.
Risaralda siempre ha sido más grande que el miedo.
Más grande que la presión.
Más grande que el statu quo.
Este domingo hay algo muy simple en juego:
si votamos como ciudadanos libres
o como ciudadanos condicionados.
La libertad no se pide.
La libertad se ejerce.
Este domingo, ejerzámosla.
Vote libre.
Vote rebelde.
Vote con amor por Pereira y por Risaralda.



