Por JORGE ELIÉCER SALAZAR RÍOS Especial para El Opinadero
Esta historia comenzó a principios de los años 60’s entre mi abuelo materno José Pompilio Ríos Bedoya y yo, su nieto, Jorge Eliécer Salazar Ríos y sucedió en la vereda el Zurrumbo que está más adelante de la Nona en la carretera que comunica a Pereira con Marsella.
Yo era un niño pequeño que tendría en ese entonces entre 4 y 5 años de edad, era además el nieto más querido de mi abuelo, su consentido y su compañero de pequeñas aventuras en los terrenos de la finca de la cual el era propietario ya hacía un buen tiempo.
Eran tiempos muy bellos muy sanos y muy alegres para un niño de esa edad que disfrutaba de todo sin tener una consciencia plena de la realidad de la vida y del mundo que lo rodeaba y limitaba.
Hacía varios años que yo visitaba a mi abuelo en la finca y durante casi todo el año vivía y compartía mi vida y mi tiempo con él, mi abuela, mis tíos y unos primos que se habían criado con los abuelos desde la muerte de su madre en los años 50’s.
Después de conocerme bien con mis abuelos maternos durante varios años y disfrutar de ellos y de la finca de su propiedad; un día cualquiera mi abuelo me pidió que lo acompañara a un sitio específico de la finca donde se encontraba enterrado algo muy valioso para él y que por alguna razón decidió compartir su secreto y mostrarme su tesoro escondido.
Consistía este tesoro según mi abuelo en oro que el tenía allí como si se tratase de un banco, que cuando necesitara dinero, pudiera hacer un retiro.
Mi abuelo destapó su tesoro y me mostró lo que contenía; la verdad yo no pude ver bien lo que había allí, ni entendí tampoco su contenido, pero me aprendí mas o menos su ubicación geográfica.
Yo le conté más adelante a mis padres lo que el abuelo me mostró y ellos no dijeron nada, quizá pensaron que se trataba de algo relacionado con la mente fantasiosa de un niño.
Los años pasaron lentamente sin que el tesoro fuera buscado por nadie y sin más comentarios sobre él.
Ya en abril de 1964 mi abuelo falleció en su finca y fue enterrado en Marsella.
Se despertó la curiosidad de mi familia por el tesoro y me llevaron varias veces a ver si yo podía identificar el sitio donde se encontraba, pero desgraciadamente toda el área a su alrededor estaba removida y distinta, incluso un árbol gigante que era mi mejor guía había sido desenterrado y arrojado metros abajo por la súbita subida de la corriente de la quebrada la Nona que se había crecido intempestivamente y se había salido de su cauce y había arrastrado en su furor todo aquello que encontró a su paso incluido el árbol mencionado.
Se perdió entonces todo deseo y todo afán de buscar el tesoro por la dificultad de localización.
Luego más adelante me contó un primo, Alvaro, hijo de mi tío José Pompilio Ríos Toro que poseía una finca que limitaba con la de mi abuelo, que hacía poco se estaba bañando en la quebrada la Nona y que se creció la quebrada de un momento a otro arrastrándolo y casi ahogándolo y en medio de su experiencia escuchó la voz del abuelo que le dijo que ya era hora de sacar su tesoro; lo más raro que me pareció fué que esto sucedió en el sitio donde estuvo el árbol gigante que me servía de guía.
Yo seguí visitando la finca de mi abuelo, la cual fué vendida después de la muerte de él y que limitaba con otras fincas de amigos y familiares míos y lo sigo haciendo esporádicamente, pendiente de oír comentarios o historias de las gentes de la región relacionados con el tesoro.
Llegó a mis oídos una historia que estaba relacionada con el tesoro que nunca he podido comprobar por la dificultad que implica averiguar bien las cosas y es que un señor que compró una parte de la finca, donde estaba localizada la casa de mi abuelo y que lo conoció en vida, supuestamente encontró parte del tesoro de él. La historia que me contaron fué así, que el señor veía todas las noches una sombra que se paseaba por fuera de la puerta de la casa y se metía en un sótano que está por un lado del frente de la casa que después de verlo tanto reconoció a mi abuelo y llegó a la conclusión que mi abuelo tenía algún guardado allí y decidió un día cualquiera mirar y buscar bien en el sótano a ver que encontraba. Según el que me contó la historia el señor encontró unas bandejas donde supuestamente se lava el oro de aluvión repletas de morrocotas de oro que estaban debajo de una gran cantidad de arena que cubría totalmente el piso del sótano. Cabe anotar que en esa arena, sobre ella yo manejé y jugué con mis carritos entre los 2 y 7años de edad sin sospechar absolutamente nada y también que supuestamente el señor que encontró las morrocotas de oro vendió inmediatamente su propiedad y se marchó del todo de la región, con rumbo desconocido sin contarle a nadie la historia.
Después de varios años sin escuchar nada relacionado con el tesoro, pero visitando como siempre a la familia y amigos de la región me encontré con un primo, hermano de Alvaro, Darío, que me comentó que en uno de sus paseos por la finca encontró una roca grande donde había unos petroglifos que según el eran el mapa del tesoro de mi abuelo y que estaba dispuesto a mostrarme la roca para que yo la conociera, a ver si podía entender algo de lo allí escrito o dibujado.
Yo le dije que si estaba interesado en ver la roca y él me prestó varias de sus hijas que gustosamente me acompañaron durante un buen trayecto hasta el sitio donde se encontraba. Estaba cerca de la quebrada y era grande de gran peso e imposible de mover, o arrancar de su sitio por manos humanas; estaba además llena de musgo que cubría totalmente los petroglifos impidiendo su vista o su reconocimiento.
Lo primero que hice fue recoger agua de la quebrada, arrancar el musgo y esperar que se secara a la luz del sol. Afortunadamente estaba haciendo un día muy caluroso y la roca se secó en 1 hora más o menos. Encontré en el suelo un terrón colorado que me sirvió de tiza y con el marqué cada una de las ranuras de los petroglifos y ya seco el barro, me dispuse a tomar unas fotos que más tarde amplié para que se notara mejor el mensaje y las formas de los petroglifos.
Después de logrado todo esto mi hija publicó en internet estas fotos pero no hubo respuesta de nadie, yo las envié a History Channel y tampoco pasó nada. Para complicar mas las cosas encontré unas figuras más parecidas a sitios conocidos como portales de energía según los programas de alienígenas ancestrales y ya no sé si estos petroglifos cuentan algo de los indígenas de la región que quisieron dejar un mensaje una guía o alguna forma de indicar algo a alguien en el futuro porque les parecía importante dejar esto como legado, y/o por cualquier otro motivo; o por el contrario se trata de algo mucho más grande, mas trascendental más importante que tendría que ver con cosas desconocidas, extraterrestres o algo mas raro.
La verdad decir algo cierto, decir algo aproximado sobre esto, en mi caso es imposible, por cuanto no soy un experto en estos temas y peor aún no tengo ni amigos, ni conocidos, ni personas allegadas que tengan estos conocimientos.
Mas aún como una persona informada de muchos temas pero inexperta en los mismos como es mi caso, traté de analizar los petroglifos de la roca y creí reconocer una especie de mapa que muestra como un poblado con unas chozas alrededor de una plaza con una construcción más grande en ella y trato de reconocer una parte del mapa que indicaría el paso hasta el otro lado cruzando la quebrada la Nona e incluyendo el área aproximada al sitio donde mi abuelo me indicó estaba el tesoro que según mi análisis del mapa parece mas o menos claro allí.
Esto es muy superficialmente el análisis que yo le hago a los petroglifos de la roca por cuanto esta roca que yo llamo así, es mas bien una piedra grande de forma un tanto ovalada que tiene petroglifos imposibles de analizar porque se ve que continúan por todos los lados de la misma que sugieren que la parte de la piedra que esta tapada donde la piedra descansa en la superficie del suelo también estaría llena de petroglifos, pero por el tamaño y peso de la misma sería imposible de averiguar; a menos que se tuviese una grúa o una gran cantidad de personas uniendo fuerzas para voltearla. Pero al hacerlo pudiera ser mucho mas complicado analizar no solo los petroglifos nuevos que aparecen por debajo de la piedra, si no analizar en contexto los mapas de las dos superficies de la misma.
Este análisis sería difícil porque no se sabría cual de las dos caras de la piedra sería la mas importante y serviría como punto de partida para el análisis general de la misma.
Ya dejando el análisis de la piedra como un mapa de los indígenas nuestros y viéndolo de la otra manera sugerida, como portal de energía por la forma que se muestran estos petroglifos como figuras helicoidales que aparecen a cierta distancia unos de otros pero de una manera muy repetitiva se prestaría esto para imaginar miles de cosas, miles de cuentos, miles de historias más o menos fantásticas por falta de métodos, conocimientos o estudios para la evaluación, análisis o significado de estos petroglifos. Este estudio lo harían personas muy preparadas en asuntos extraterrestres como vórtices o portales de energía y otros conocimientos que se nos escapan a nosotros las personas del común.
En todos los programas de alienígenas ancestrales que son presentados en el canal History Channel aparecen estas figuras helicoidales y significan según ellos sitios o puntos del universo donde existe un vórtice o portal de energía supuestamente creado por los extraterrestres y utilizados por ellos para diversos usos entre los cuales están los viajes interestelares y otras aplicaciones que solo ellos conocen.
De cualquier manera y sin importar el enfoque o el análisis que cualquier persona interesada pudiera darles, yo muestro aquí las fotos ampliadas de los petroglifos donde se ve el tamaño y la forma de la piedra con el fin de aportar de mi parte todo aquello que pueda servir para aclarar o interpretar el significado de los mismos.
En mi humilde opinión de persona interesada, pero reconociendo mi ignorancia crasa sobre estos asuntos, pienso que no hay en el mundo una persona con los conocimientos y capacidades para hacerlo y que quizá el único camino que me queda es esperar que algún día mi abuelo por decisión suya se me presente y me hable en sueños explicándome todo aquello que no puedo comprender hasta ahora; si es que el aún desea que su tesoro sea hallado y que sirva para alguna finalidad constructiva. En caso de que esto no suceda, quedará esta historia como un cuento de ficción o como otra historia más de algún escritor prolífico especializado en temas abstractos y fantásticos como hay muchos en el mundo que se han enriquecido con ellos.
Y pensándolo bien, todavía no sé si mi abuelo me quería solo mostrar su tesoro o pensaba dármelo como una herencia o legado por el amor tan grande que me profesaba; pero esto jamás lo sabré, porque nunca se lo pregunté en vida a él.
Además sinceramente creo que el tesoro más grande que mi abuelo tenía para mí que era su gran amor, me lo dió en abundancia todos los días de mi vida, de niño hasta la muerte de mi abuelo acaecida cuando yo apenas tenía 7 años de edad.
Como una forma de explicación sobre el oro y su presentación les contaré que hay oro de aluvión que es el que se encuentra en pepitas en ríos y quebradas y es el que se recoge en pailas y se lava en la ribera de los mismos quedando como resultado final después de una extenuante jornada de trabajo unas cuantas pepitas que no pesan mucho, ni valen mucho. Y en este sentido Marsella tiene una quebrada llamada San Francisco muy famosa por la gran cantidad de oro que han sacado de ella a través de los años. También históricamente han dicho los expertos que Marsella fue fundada en un sitio que tiene mucho oro y cuentan las leyendas que los españoles hace muchos años propusieron trasladar el pueblo a otro sitio para ellos explotar y sacar todo el oro posible y que la gente del pueblo no quiso aceptar esta propuesta.
La otra presentación del oro es de socavón o vetas y es el que se explota a través de túneles y construcciones profundas en el ejercicio de minería. A veces los socavones y túneles son muy profundos o muy largos y hace que el trabajo sea extenuante y muy costosa la operación de grúas y aparatos necesarios para su extracción.
Otra presentación del oro sería la que consiguieron los indios de todo el mundo elaborando a través de la orfebrería toda clase de adornos y figuras de las cosas que conocían o les eran útiles en su vida ritual y social. Este oro así presentado es el que se encuentra en toda esta región en las famosas guacas indígenas y creo que a pesar de la dificultad de encontrarlas es el más fácil de conseguir, por lo menos en esta región a pesar de que el comentario de los guaqueros es que los indígenas nuestros eran pobres y que solo los de clase alta lo usaban.
Volviendo al tesoro del abuelo nunca sabré qué tipo de oro tenía aunque el cuento del señor que encontró las morrocotas en el sótano de la casa de él podría servirme por lo menos de guía. Pero como esta historia no ha podido ser corroborada por mí, sigo teniendo mis dudas como al principio.
En todo caso y ya para finalizar esta historia espero muy remotamente alguien pueda algún día o descifrar los petroglifos o encontrar el tesoro de mi abuelo ya que yo no pude hacerlo.
AGRADECIMIENTOS
Gracias en primer lugar a mi Dios Yavé por haberme regalado la vida y una familia amorosa y tierna que me acogió desde mi nacimiento.
Gracias a mis padres por haberme dado la vida, el amor más grande y el permiso para visitar permanentemente al abuelo en su finca.
Gracias a mi abuelo materno José Pompilio Ríos Bedoya por ser tan especial y amoroso conmigo, por estar siempre tan pendiente de mí y por compartir tanto conmigo con esa paciencia y ese gran cariño de siempre.
Gracias a la familia Ríos Toro por haberme acogido desde el primer instante de mi vida, sin celos, sin envidia y permitido compartir tantos momentos bellos en el transcurso de mi vida desde el día en que nací hasta ahora.
Gracias a mi familia Salazar Ríos por su permanente amor, cariño, solidaridad y compañía.
Gracias a todos los que lean este libro, que espero les guste y lo disfruten mucho.



Creo qué hay expertos en el tema, los investigadores de los petroglifos de Chiribiquete. En el documental de Señal Colombia, están los créditos de todos. En la radio nacional pueden preguntar por su colaboración para esta búsqueda, además de ser un buen material de estudio.
Qué bonita historia tío, gracias por compartirnos ese legado ♥️
Hola hermano: muy buena la historia para recordar a nuestro abuelo un generoso y maravilloso hombre, y una de sus facetas humanas, yo en el artículo » De lugares y sitios imaginarios» del 8 de junio del 2020, conté otra historia de mi abuelo, quien al estilo de grandes literatos del mundo, creó un sitio imaginario llamado » Míchica». Los 8 vito a leerlo. Mil saludos y bendiciones.