El sábado 18 de octubre, por invitación del músico y poeta José Francisco Rojas, participé en una conversación en la Casa de la Cultura de Dosquebradas con un grupo de ciudadanos decididos a reavivar las fibras que sostienen la vida en comunidad, a través de una palabra que, por fortuna, aún resiste el olvido: el civismo.
Entre los asistentes logro recordar algunos nombres: Irlán Cardona, José Francisco Rojas Díaz, Juan Carlos Pineda, William Henao, Roberto Cabezas, Dagoberto Pineda, Beatriz Osorio, entre otros a quienes presento excusas por la omisión.
Para dar inicio al encuentro, don Francisco —hombre de canas visibles pero voz y espíritu juveniles— entonó un himno que despierta memorias compartidas: Guantanamera. Tras su breve intervención musical, el ciudadano Irlán Cardona reveló el verdadero propósito de la cita. Aun reconociendo la militancia política de los asistentes, Irlán aclaró que esta convocatoria no busca votos ni cargos públicos, sino algo más profundo: unir voluntades en defensa de lo público y promover una convivencia sana y respetuosa.
La propuesta, según se entendió, es comenzar a dialogar y actuar en conjunto para rescatar el civismo en este municipio que alguna vez fue emblema industrial de Risaralda.
Durante la conversación, compartí una reflexión que considero urgente: los dosquebradenses —o biquebradenses, como los llama mi colega Octavio Cardona— muestran un bajo sentido de pertenencia hacia su territorio. Muchos no lo reconocen como municipio, sino como un barrio con alcalde.
Por ejemplo, al referirse a Pereira, no dicen que van a otra ciudad, sino que tienen una diligencia “en el centro”. Y cuando están fuera y les preguntan de dónde son, responden: “de Pereira”, o mencionan barrios como Santa Isabel o La Pradera, que en realidad pertenecen a Dosquebradas.
Tras las presentaciones de los asistentes, quedó claro que el rescate del civismo es una necesidad urgente. Permítaseme entonces volver a la raíz de esta palabra: civismo proviene del latín civis (ciudadano) y civitas (ciudad). En Francia se adoptó como civisme, con el mismo significado, y desde allí llegó al español. Su uso moderno se consolidó durante la Revolución Francesa, cuando se promovió la secularización de la vida pública y se destacó el papel del ciudadano en la construcción de una sociedad civilizada.
El civismo, por tanto, representa el conjunto de normas de comportamiento respetuoso que hacen posible la convivencia: el respeto al prójimo, a los bienes comunes y a las instituciones. Normas que, lamentablemente, han ido cayendo en el olvido, desplazadas por actitudes que normalizan el irrespeto y la superficialidad.
El Conversatorio Cívico surge como una voz desde lo más profundo del corazón de ciudadanos comprometidos, que buscan compartir afecto, sembrar solidaridad y defender lo público. Voces que claman por el regreso a las buenas maneras, frente a una indiferencia que prefiere mirar hacia otro lado cuando la vida o la integridad del prójimo está en riesgo.
Este colectivo usará la palabra —hablada y escrita— como herramienta, no para incendiar, sino para abrazar. Para volver a formas de convivencia pacífica y resolución de conflictos que alguna vez hicieron de nuestra sociedad uno de los mejores vivideros del país.
Acciones sencillas pero poderosas marcarán su hoja de ruta: saludar al vecino, respetar la autoridad y su mandato ciudadano, cuidar animales y plantas sin afectar al otro, proteger el ambiente y las zonas recreativas, y ejercer la denuncia ciudadana para salvaguardar el bien común.
Las reuniones se realizarán los fines de semana en la Casa de la Cultura. Todos estamos invitados. Y como bien dijo alguien al cerrar el encuentro: la audiencia crecerá como crece la sombra cuando el sol declina.



Es una acertada síntesis sobre algo grande que comienza a pasarle a nuestra Dosquebradas del alma. Agradecimientos al Libre-periodista LUIS FERNANDO CARDONA por hacerse parte de nuestro CONVERSATORIO CÍVICO. En sesiones anteriores hemos tocado temas importantes como La Historia de Dosquebradas, contada por el Historiador JULIÁN CHICA CARDONA; El Plan de Ordenamiento Territorial, conferencia dictada por el arquitecto MANUEL ALBERTO RAMÍREZ URIBE; Tránsito y Movilidad, charla protagonizada por el Administrador Público y arquitecto HUMBERTO GACÍA MORALES; El registro de Instrumentos Públicos, tema comenzado por el Doctor WILLIAM HENAO SIERRA, con 10 años de experiencia en ese sector; y nos proponemos -este año convocar a otras plenarias en las que se tocarán temas de Seguridad Ciudadana, el papel de la Cámara de Comercio en el desarrollo Industrial y Comercial de la Ciudad y La Hacienda Pública y su incidencia en la economía del municipio y del ciudadano. HACEMOS UN LLAMADO a todos los que se consideren con sentido de pertenencia por Dosquebradas, a que se unan a estas conversaciones que -de seguro- están despertando un civismo por Dosquebradas, que se encontraba aletargado. MI GRACIAS POR DARNOS A CONOCER.
Gracias, Irlán. Excelente complemento para esta nota que sólo pretende destacar el advenimiento de un importante grupo cívico cuyos alcances aún no alcanzamos a dimensionar pero que, definitivamente, será de inmenso provecho para la ciudadanía del segundo municipio de Risaralda. Felicitaciones y ánimo. Siempre adelante.
Excelente síntesis hace mi amigo Luis Fernando Cardona, gran periodista, de mucho raigambre y amor por nuestro querido municipio, en lo atinente a nuestro conservatorio cívico, que hemos realizado durante varios meses en el recinto principal de la casa de la cultura, recordemos que son temas de ciudad; de hecho me invitar a todos y cada uno de los ciudadanos dosquebradenses a que participe y nutra los temas que desarrollamos, sin importar cual
es el sesgo político que se tenga, se trata es de trabajar y aportar al progreso y desarrollo del nuestro amado municipio. dejemos a Un abrazo un lado las recillas políticas, Te esperamos en los proximos conversatorios, venga.