La Virginia, Risaralda, 9 de febrero de 2026.
Las celebraciones por los 59 años de Risaralda tuvieron su momento más esperado en La Virginia: la elección y coronación de la Reina Departamental del Turismo, certamen que se consolidó como el eje central de las festividades.
La protagonista de la noche fue Laura Sofía Muñoz Manzano, representante de Pereira, quien conquistó al jurado y al público con su preparación académica, dominio de idiomas, visión internacional y compromiso social. Su triunfo la convierte en la nueva soberana del turismo risaraldense y en la encargada de representar al departamento en el Reinado Nacional del Turismo en Girardot.
“Este es un reconocimiento muy especial, no solo para mí, sino para quienes me acompañaron en este proceso. Ahora mi compromiso es con Risaralda: dar a conocer sus bondades turísticas y llevar en alto su nombre donde quiera que vaya”, expresó emocionada la nueva reina.
Reconocimientos especiales.
La velada también exaltó otras cualidades de las candidatas:
- Miss Elegancia: Isabela Botero Ruíz, representante de Apía.
- Mejor Rostro: María Victoria García Arango, candidata de La Celia.
Estos títulos reflejaron la diversidad, el porte y la presencia de las jóvenes que hicieron parte del certamen. - Turismo y economía en escena
La secretaria de Desarrollo Económico y Competitividad, Gladyberth Quintero Piedrahita, destacó el impacto del reinado en la promoción turística y económica del departamento:
“El Reinado Departamental del Turismo fue una experiencia maravillosa donde mostramos quiénes somos como territorio y cómo seguimos impulsando nuestra vocación turística y económica”.
Desde el sector empresarial, Andrés Martínez, presidente de la constructora GeoProyectos, subrayó el valor estratégico del certamen: “La Reina Departamental del Turismo no solo representa belleza, sino conocimiento, actitud y capacidad de interlocución con el país y el mundo. Es un activo fundamental para el desarrollo regional”.
Un reinado que descentraliza y dinamiza
La decisión de realizar el evento en La Virginia marcó un hito: descentralizar las celebraciones y dinamizar la economía local, reafirmando que Risaralda es un territorio diverso, competitivo y lleno de oportunidades.


