miércoles, marzo 4, 2026

LA IMPORTANCIA DE UN BUEN CONGRESO

OpiniónLA IMPORTANCIA DE UN BUEN CONGRESO

El próximo domingo 8 de marzo se realizarán las consultas interpartidistas para definir el candidato presidencial en algunas coaliciones, al tiempo que estaremos eligiendo al nuevo Congreso de la República, integrado por 285 congresistas: 103 senadores y 183 representantes a la cámara,  el cual acompañará por los siguientes cuatro años al gobierno del presidente que sea elegido y se posesione el 7 de agosto de 2026. Por fortuna, la imposición de las 10 curules del partido Comunes, antiguas Farc, pactado en el Acuerdo de Paz de la Habana, llegó a su fin, debiendo sus aspirantes someterse a la votación ciudadana como todos los demás candidatos. En el caso del Senado, 100 aspirantes serán elegidos por la circunscripción nacional ordinaria y dos por la circunscripción especial indígena, y una más, ocupada por el candidato que quede en segundo lugar en las elecciones presidenciales. Para la Cámara de Representantes, 161 representantes serán elegidos en las circunscripciones de Bogotá y los 32 departamentos; 2 por las circunscripciones afrodescendientes, uno por la circunscripción especial indígena, uno por los colombianos en el exterior y otra por quien ocupe el segundo lugar en las elecciones para vicepresidente. Además, el Acto Legislativo 02 de 2021 creó las 16 Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz, que les permite a las víctimas del conflicto acceder a igual número de curules en la Cámara de Representantes. Elegir un buen Congreso es fundamental, porque es el que crea las leyes que rigen nuestra vida diaria, actúa como contrapeso del poder Ejecutivo para impedir abusos y controlar sus desmanes y, este, el que elegiremos dentro de ocho días, es el que en definitiva salvará o hundirá al país, así de simple y de claro. Colombia es la empresa más importante con que contamos los colombianos y nosotros somos sus reales dueños, razón para cuidarla eligiendo los mejores hombres para que la dirijan, sin destruir su riqueza, ni saquearla, ni malgastar sus finanzas. La salud de nuestra democracia se fortalece, no solo eligiendo un excelente ciudadano para gobernarla, sino también eligiendo aspirantes probos a ocupar las curules. No debemos convertir la elección de nuestros senadores y representantes en un mercado de favores regionales. Elegir un Congreso con carácter es una urgencia manifiesta, pues entre la Nación y las regiones se mueven más de $600 billones de pesos, recaudados en impuestos pagados por nosotros,  en procura de un mayor bienestar social y no en botín de caza personal. La coherencia por la buena gobernanza empieza con la elección de unos buenos congresistas, estructurados y capaces, y no con caras de niñas bonitas como si se tratara de presentadoras de televisión. Necesitamos senadores y representantes con la suficiente  independencia para no dejarse comprar con puestos y contratos por el Ejecutivo, dispuestos a defender sus regiones del asfixiante centralismo  Bogotano y a impedir a toda costa los ataques a la democracia y a la institucionalidad. Si alguna lección nos queda con lo que hemos vivido en este funesto cuatrienio presidencial, es que cuando el Congreso se arrodilla y se vende por puestos y contratos, la institucionalidad se resquebraja y debilita, y cuando cumple como contrapeso de un Ejecutivo populista e irresponsable, la democracia se robustece haciendo de los congresistas hombres de prestigio, admirados y respetados, allende las fronteras territoriales.

Alberto Zuluaga Trujillo.                                                          Alzutru45@hotmail.com

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