Editorial de El Opinadero
“Si pudiera diseñar el lugar donde vivir mis años dorados, tendría un jardín para sembrar recuerdos, una sala para contar historias, y una rampa que me lleve sin prisa a la biblioteca.”
— Rosa Elena, 72 años, Armenia
La vejez ya no es la última estación. Es el nuevo centro.
No es un umbral hacia el silencio, sino una plaza abierta donde la memoria conversa con el porvenir.
Colombia envejece. Y no lentamente.
Cada año, miles de jóvenes se niegan a reproducirse, mientras millones de mayores reclaman espacio, afecto y dignidad.
El Estado aún no sabe qué hacer con ellos. El mercado apenas empieza a mirarlos.
Pero nosotros, desde esta trinchera editorial, decidimos escucharlos.
Hoy proponemos imaginar las Ciudadelas Silver:
No como asilos disfrazados, ni como clubes nostálgicos, sino como arquitecturas emocionales donde la longevidad se celebre, se cuide y se comparta.
Rampas en vez de escaleras. Jardines en vez de pasillos.
Yoga, baile, senderos, afectos.
No es utopía. Es urgencia.
Tres voces nos han guiado:
Maurier Valencia, quien nos enseñó que hacer cultura es cultivar la vida desde el nacimiento hasta la muerte.
Juan Miguel Villa, quien vio en los $39 billones de Colpensiones una oportunidad para emprender con sentido.
Fernando Sánchez Prada, quien propuso un Silver-Tinder y criticó el olvido generacional que nos ciega.
Este editorial no es una ocurrencia. Es una invitación.
A urbanistas, geriatras, legisladores, lectores mayores, jóvenes sin hijos, mascotas humanizadas, y a todos los que aún creen que la vejez merece algo más que lástima.

Porque cuando todos seamos mayores, ¿mayores que quién?
Desde El Opinadero, abrimos esta edición especial como un acto de resistencia simbólica.
Una apuesta por el diseño afectivo, la política del cuidado y la economía de la memoria.
La edad de oro no está en el pasado. Está por construirse.
Y queremos hacerlo contigo.



Sugiero la construcción del maravilloso proyecto Silver en lugares abandonados por los privados como por ejemplo el espacio que antes ocupaba JUMBO y que hoy se ha convertido en un nido de delincuencia; así se unirían el área metropolitana Dosquebradas- Pereira y sería un gana gana para el estado y una solución humana y digna para aquellos ciudadanos que están y que estaremos en esta maravillosa pero delicada edad. Mil gracias
Buen día Don Luis Fernando. Excelente e ilustrativo escrito.
El que llega al final de la meta debe ser premiado y la tercera edad, los adultos mayores, la vejez u otra palabra o palabras respecto a lo mencionado es algo que se lo merecen porque este proyecto es un espacio cargado de sabiduría en abundancia , respeto y homenaje a la dignidad del ser humano, además, es una muestra de sensibilidad y nobleza para los que venimos atrás respecto a la edad.
Proyecto fenomenal y comparto lo expresado por la señora Solangel y es que no se construya en cualquier parte, en cualquier hueco o en un lugar de mala vibra porque la tranquilidad es costosa y si se quiere calidad, se debe invertir.
Feliz día Don Luis Fernando.
Mil gracias por su comentario, una inspiración para quienes como yo seguimos soñando con un mundo mejor