Las Transferencias Monetarias Condicionadas (TMC) son esas políticas públicas que, en teoría, iban a revolucionar la lucha contra la pobreza extrema. Dinero a cambio de mandar a los niños a la escuela y al médico: una fórmula tan simple que parece sacada de un manual de autoayuda. En América Latina, el siglo XXI vio nacer a los Rockstars de esta movida: Bolsa Familia en Brasil, Oportunidades (luego Prospera) en México y, por supuesto, nuestro orgullo patrio, Familias en Acción (FenA) en Colombia, desde 2001. Este texto cuenta la odisea de FenA, desde su gloriosa época como un programa con alma hasta su triste conversión en un depósito bancario sin chispa. ¿Listos para el drama?
Orígenes y Diseño de Familias en Acción
Desde 2004, tuve el privilegio de ser parte del equipo que dio vida a Familias en Acción, un programa que no solo copió a sus primos latinoamericanos, sino que les dio una lección de estilo. De 2007 a 2012, como Coordinador Nacional de Fortalecimiento Institucional y Gestión Territorial, lideré un batallón de 24 Unidades Coordinadoras Regionales (UCR), con equipos y directores comprometidos hasta la médula, mucho más allá de sus “simples obligaciones”. Todo bajo la batuta de Rita Combariza, la mente maestra que creó y dirigió FenA hasta 2011 con una visión que, francamente, hoy parece de ciencia ficción.
FenA no era solo un cheque mensual; era un movimiento. Su diseño inicial apostaba por el capital humano —educación, salud, cohesión social— con un enfoque en las comunidades más olvidadas, rurales y urbanas. ¿La magia? Componentes comunitarios que hacían que el programa tuviera corazón:
- Asambleas de madres beneficiarias: No eran solo para recoger un sobre con billetes, ¡no! Eran espacios donde las mujeres se organizaban, resolvían problemas locales y tejían redes de confianza que valían oro.
- Encuentros de cuidado: Talleres que no se limitaban a vigilar niños, sino que capacitaban a las familias en nutrición y crianza, sembrando futuro desde la cuna; encuentros que eran desarrollados por ellas mismas .
- Condicionalidades: Asistencia escolar y controles médicos que no solo cumplían un requisito, sino que abrían puertas a servicios básicos.
Estos elementos hicieron de FenA un modelo envidiado. Evaluaciones del Departamento Nacional de Planeación (DNP) confirman que las asambleas y encuentros construyeron cohesión comunitaria que otros países solo podían soñar. Colombia no copiaba, innovaba. ¡Y cómo!
Logros de Familias en Acción
Los números de FenA en sus días dorados son para presumir en cualquier conferencia internacional:
- Cedulación y empoderamiento femenino: Hicimos que miles de mujeres tuvieran cédula, convirtiéndolas en titulares del subsidio. Esto no solo les dio poder, sino que las llevó a votar y liderar como nunca, según el Banco de la República.
- Registro civil de menores: En veredas donde el registro era un lujo, FenA lo hizo requisito, disparando la inscripción de niños del 70% a más del 90% en algunas zonas, según el Banco Interamericano de Desarrollo (IDB).
- Educación: Aumentamos los años de escolaridad en 0.5 por beneficiario y reducimos la deserción escolar en un 15% entre adolescentes.
- Salud infantil: Los niños menores de 5 años en el programa tenían un 26% más de probabilidades de estar bien nutridos, con tasas de vacunación rural que saltaron del 60% al 85%, según el DNP.
- Movilidad social: FenA rompió cadenas de pobreza intergeneracional, dando a las familias un empujón real hacia la equidad.
La Deriva Post-2014: Adiós al Alma
Hasta 2014, FenA era un ecosistema vivo, protegido por una continuidad bipartidista que lo hacía inmune a los caprichos electorales. Pero entonces llegó la “modernización”. ¡Oh, qué palabra tan bonita para un desastre! ¿Qué hicieron los genios de la simplificación? Eliminaron las asambleas de madres y los encuentros de cuidado . Sí, esos “detallitos” que, ¡vaya sorpresa!, eran los que generaban el impacto real. ¿La excusa? “Eficiencia”. Porque, claro, nada grita eficiencia como convertir un programa transformador en un depósito bancario sin alma, directo a la app del Banco Agrario. ¡Bravo!
El DNP, en sus estudios de largo plazo, no miente: sin esos componentes comunitarios, los efectos en capital humano se fueron al carajo. Menos altura en los niños (sí, miden eso como proxy de nutrición), menos movilidad social y un riesgo mayor de que las familias recaigan en la pobreza. Es como si tuvieras un Ferrari y decidieras usarlo solo para ir por el pan. Funcional, sí, pero qué desperdicio.
Familias en Acción fue una joya colombiana, no solo por sus números, sino por su capacidad de tejer redes sociales que empoderaban comunidades enteras. Pero, ¡ay!, la “modernización” le arrancó el corazón. Si queremos volver a contribuir de verdad a erradicar la pobreza —y no solo maquillar estadísticas—, hay que rescatar el espíritu original: subsidios con innovación social, no placebos financieros. Porque el dinero compra arroz, pero el capital social compra futuro. ¿O seguiremos fingiendo que un depósito solitario rompe cadenas?
Glosario de Fuentes
- Banco de la República: Informes sobre el impacto de FenA en la participación política femenina.
- Banco Interamericano de Desarrollo (IDB): Reportes sobre el aumento en el registro civil de menores en zonas rurales.
- Departamento Nacional de Planeación (DNP): Evaluaciones que destacan los efectos de FenA en cohesión comunitaria, educación, salud infantil y los impactos de la simplificación post-2014.
- 10 años, El Camino Recorrido – 2010 . DPS
- ¿Cómo funcionan las transferencias monetarias? Documento de trabajo BID 2013



Excelente análisis de un programa social que se tomó el corazón de los colombianos, pero le brindó a la mujer ese espacio en la familia y sociedad de liderazgo, en la comunidad Wayuu en La Guajira, era imposible que la mujer manejara el dinero, el programa FenA, pudo lograr ese cambio, de ahí salieron lideresas pujantes y pilosas que hoy ocupan un espacio en el concejo municipal o fueron alcaldesas. Rita Combariza una gran líder logró mostrar ante el mundo lo que era FenA.
Henry . Usted que tuvo la oportunidad de ser uno de nuestros UCR destacados sí que puede dar fe de las buenas cosas que hicimos y en su Curumaní del alma y en ese Cesar del vallenato sí que lo hicimos
Fui enlace municipal durante 20 años de gloria del programa, asisti a cientos de encuentros de cuidado con el objetivo de construir un tejido social fuerte para Colombia, compartí con Rita Combariza ese gran ser humano que direccionaba el programa, Magdalena Díaz de Zambrano en la regional Santander, otra líder inigualable.
Juntos hicimos visibles a una población que no salía de las cenizas.
Estimado Luis Fernando . Claro como olvidar los encuentros con los enlaces municipales, artífices de la operación. Encuentros en Bogotá , Gurardot, Medellín y Cartagena entre otros . un abrazo
Excelente análisis Fernando, ver también como a través de la Bancarización las Madres del Programa cumplían el sueño de ser bancarizadas y acceder a este sector de la modernización financiera para hacer uso de las transferencias, el FenA era más que un subsidio, fué una herramienta social poderosa para el empoderamiento de las mujer y las familias y consolidar redes sociales realmente efectivas a nivel municipal y hasta en los grandes territorios o ciudades. La interculturalidad. El amor y valor por lo público, la cotidianidad, la idiosincrasia, los tejidos humanos, el cuidado propio y el cuidado entre todos, el intercambio de saberes desde la salud y educación de todos, fueron los pilares fundamentales de este hermoso programa que construyó País y creó semilleros potenciales de desarrollo social. Desafortunadamente cuando se pierde la visión se pierde todo y hoy podemos decir con gran certeza y profundo dolor de patria que el FenA de hoy falleció
Fui Coordinadora del Programa en el Departamento del Cauca y en todos los Municipios recuerdan con gran admiración y cariño a la Dra Rita Combariza. Hasta el día de hoy le envian mensajes los Enlaces Municipales del Departamento. Quieren que ella sepa de sus logros como funcionarios públicos y de todo lo que sembraron en las Madres Líderes. Que orgullo haber perteneció a este gran equipo de trabajo