Pereira, 8 de febrero de 2026.- La temporada invernal de febrero de 2026 ha golpeado con fuerza a varias regiones de Colombia, dejando un saldo de 14 personas fallecidas y más de 9.000 viviendas destruidas en departamentos como Córdoba y Sucre. Las intensas precipitaciones han provocado inundaciones, desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra que mantienen en alerta a las autoridades nacionales.
El frente frío atípico que atraviesa el país ha generado 219 emergencias en distintas zonas, afectando a más de 10.000 personas. Municipios de la región Caribe y del Pacífico han sido los más golpeados, con comunidades enteras evacuadas y albergues temporales instalados para atender a los damnificados.
Las vías de comunicación también han sufrido graves daños. En Antioquia, el colapso de un puente clave dejó incomunicado el norte del departamento, mientras que en la Costa Caribe se reportan cierres de carreteras y playas debido a las crecientes y al fuerte oleaje. En Bogotá, los aguaceros recientes complicaron la movilidad urbana y generaron caos vehicular.
El sector agropecuario enfrenta pérdidas millonarias: miles de fincas inundadas en Córdoba y Urabá ponen en riesgo la producción de banano y la ganadería, con más de 260.000 reses amenazadas por las aguas. Los cultivos de pancoger también han sido arrasados, afectando la seguridad alimentaria de comunidades rurales.
Ante la magnitud de la emergencia, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ha distribuido más de 6.000 kits de ayuda humanitaria y evalúa declarar emergencia económica en las zonas más afectadas. El gobierno nacional insiste en que la prioridad es salvar vidas, restablecer la movilidad y garantizar la atención a las familias damnificadas, mientras el país enfrenta uno de los inviernos más duros de los últimos años.


