Era una típica noche de verano, donde las estrellas se esparcen en la infinidad de las tinieblas, justo como luce el desierto en un lienzo decembrino. Lucecitas centelleantes suspendidas en el cielo, susurrando historias de amores imposibles, deseos concedidos, miradas perdidas, nostalgia, alegría y sueños. Tuve que sentarme al final de la calle, para que la tenue luz de la lámpara no intentara dibujar mi sombra, y así, en la penumbra, hipnotizada por la mágica escena, entender el relato que narraba el firmamento.
Escuché una historia que contaba algo más que el simple origen de mi raza, una historia acerca de un mundo invisible, en el que las almas son más importantes que los cuerpos. Me habló una estrella vieja, lo supe por su pequeña y cálida luz amarillenta. Dijo que me conocía desde que iluminaba con vigor las calles londinenses, en una época en que hablar con la noche, se consideraba una herejía.
Recordó el propósito de mi existencia, dibujando con brillo las batallas que mi ser libró proclamando independencia. Supe que fui un corcel con todo y su fortaleza, una colorida mariposa que rompió eufórica su capullo, un ave silvestre que cantaba libre al amanecer, un valiente león que rugió con fuerza a su destino. Fui también las olas del mar y la calma de la playa, tormenta y arcoíris , prado y arena. Supe todo lo que fui, y conociendo ésto, entendí lo que soy. Aquellas historias no son tan diferentes a mi realidad, pues cientos de años después, aún en otro cuerpo, sigo siendo corcel, mariposa, ave, león, mar, playa, tormenta, arcoíris, prado y arena; y aunque no me lo contaran, pude intuir que también soy sol y luna, día y noche, cielo azul y nubes negras.
El aullido de un perro desde el balcón de una casa vieja, me regresó al final de la calle; caminé en dirección a la luz, mirando el piso, intentando encontrar mi sombra; y viéndome en ella, sin rostro alguno, entendí que no soy de carne y hueso, que estoy hecha de estrellas.



Muy bien Maritza. Bienvenida.
Muchas gracias Alex.
Mayi,felicitaciones mi niña, lo leí totalmente transportada hasta el universo y descendi al final de la calle
Esa es la idea tia. Te amo ❤️
Excelente!
Gracias David
Hermoso texto, felicitaciones.
❤️
Maravilloso lo que escribes, Maritza. Me llevaste a ver más allá de lo que todos podemos observar solo en el espejo. Me llevaste a las otras dimensiones que hacen parte de nosotros, las dimensiones del alma. que son las que aún no reconocemos.
Bienvenida a El Opinadero. Fuerte y cariñoso abrazo.
Que lindo comentario don Ferley. Esa es la razón de ser de mis escritos, recordar que. Somos más de lo que nos deja ver éste mundo de formas
Respetada Columnista:
Un texto poético, bello .
El sentir del alma puesto en palabras.
Felicitaciones.
Que bonito comentario, que lindo el poder conectar
Siempre tan única Maritza. Felicitaciones qué bonito verte crecer siempre más.
Gracias Juli!
Un relato muy lindo, muy poético, gracias porque me pusiste a levitar, tuve una agradable sensación de estar flotando entre las estrellas!!!