Manipulando un poco dos términos, he acuñado esta expresión “Los trampócratas”, para indicar que se trata de “tramposos” que se hacen llamar “demócratas”.
Esos son los y las ocho y senadores, la mejor camada de la ultraderecha enquistada en el Senado de la república: Desde el CD, pasando por los Conservadores liderados por Efraín Cepeda, liberales, MIRA y dizque “Colombia Justa y Libres”, pertenecientes a la Comisión Séptima de esa corporación. Allá trancaron las reformas a la salud y la laboral hace un año y lo vuelven a hacer ahora.
Llaman democracia un acto de clara felonía contra la sociedad y particularmente contra los y las trabajadoras colombianas. Veamos: Son 8 de 14 senadores que integran la comisión, de los cuales 6 son ponentes, pero hábilmente dirán unos, tramposamente digo yo, se consiguieron dos senadores más, para firmar la ponencia negativa, sin siquiera permitir, óigase bien, sin permitir la más mínima discusión en la comisión y por supuesto, tampoco a la plenaria del Senado, así es que el próximo martes 18 de marzo cuando la comisión se reúna, ya tienen una mayoría preconstituida (ocho de catorce), con lo cual liquidan el proyecto de reforma laboral. Hasta aquí sólo me he ocupado de lo procedimental. Ahora hablemos de lo político. Se trató de un asalto contra los anhelos de cambio de millones de compatriotas, preparado quién sabe en qué recinto, rodeado de licores caros. Son unos tramposos.
Estos senadores (as) hacen parte de la hoy llamada oposición, que no hay tal, son simples saboteadores ultraderechistas, que actúan al compás de los grupos, de banqueros y empresas que los ayudaron a elegirse, haciéndoles jugosas “donaciones” a sus partidos o a sus “propios emprendimientos electorales”, porque si hay un campo jugoso para los “emprendimientos”, ese es el electoral, especialmente para individuos que han hecho de las elecciones no una fiesta democrática sino una “feria en la cual circulan miles de millones de pesos en cada ronda electoral”. Así por ejemplo, se tiene documentado que varios bancos pertenecientes al grupo AVAL, entiéndase Sarmiento Ángulo, y otros, también Ingenios azucareros como Riopaila, Risaralda, Providencia, empresas como Postobón, cementeras, y un largo etc, les financiaron las campañas a estos sujetos de marras. Así es que queridos (as) electores, estos señores no los representan a ustedes, representan a sus financiadores, pero a eso le llaman pomposamente “democracia”. Son en realidad “trampócratas”!
Pero como que fueron por lana y volvieron trasquilados. Creyeron coger al presidente Petro, como se dice popularmente, con los pantalones abajo. No señores. Apenas se supo la noticia, el presidente se pronunció anunciando la convocatoria de una consulta popular, para que sea el pueblo quien diga soberanamente si quiere o no las reformas a la salud y laboral.
Frente a una ultraderecha que se atraviesa como una vaca muerta en el camino de las reformas sociales democráticas, que sea el pueblo el que se pronuncie y no un minúsculo grupo de senadores que, atrincherados en la Comisión Séptima, asaltan la confianza depositada de buena fe, por muchísimos de sus electores.
En Risaralda, ya empezamos la campaña por el SÍ en esa consulta popular, grupos de ciudadanos ya nos hemos reunido y los sindicatos también, agrupados en el Comando Unitario, convocaron la marcha del próximo 18 de marzo, a las 8:30 am, en la Plaza Victoria y este mismo organismo, liderará la campa en Risaralda por el SÍ en el Departamento.
Fernando Arias Cardona



Considero que no son ocho senadores sino 5 partidos: Centro Democrático, Conservador, Liberal, Colombia Justa y Libre y el Mira, los que dirigen a estos ocho, o les ordenaron hacer esa jugada contra el pueblo trabajador de Colombia.
Son Partidos que ahora guardan silencio cómplice,porque no han dicho «esta boca es mía».