El título de esta columna puede sonar como un retruécano, pero tiene sentido. En el congreso de la república, existe una mayoría de voceros de los partidos de derecha, que ya la gente ubica fácilmente, a pesar de arroparse con diferentes nombres: CD, CR, La U, partidos Conservador y Liberal, con rarísimas excepciones, todos a una, se oponen a cualquiera reforma que pretenda adelantar este gobierno, y argumentan para ello, que actúan en representación o en bien de los intereses generales de la nación colombiana. Ocultan sin embargo, que en realidad defiende los intereses de una minoría elitista. Son varios los ejemplos para develar su verdadero rostro.
Se han opuesto y han hundido en dos años consecutivos, los proyectos de ley de financiamiento, que no alcanzar a ser verdaderas reformas tributarias estructurales como debería ser, sino simplemente medidas que contribuyan a mantener en un estado mínimo las finanzas del Estado. Con el último proyecto, el gobierno pretendía recaudar unos 16 billones de pesos para equilibrar fiscalmente el presupuesto del país. ¿A quiénes impactaba dicha ley? A los grandes capitales, a los juegos de azar en línea que no tributan como los demás juegos como las loterías; al sistema financiero, que declara por billones y billones sus ganancias, pero que se niegan a contribuir en un gesto solidario con la inversión social que demandan las condiciones de desigualdad económica existente en el país. Esa minoría de senadores de la comisión Cuarta, al hundir el proyecto de ley de financiamiento del presupuesto, actuaron claramente en favor de la élite minoritaria, no quieren que sus intereses sean mínimamente tocados. Igual sucedió con el proyecto de ley de reforma a la salud: La hundieron, esta vez, en la comisión 7ª del Senado. ¿A quién favorecieron? A quienes manejan más de 100 billones de pesos de los colombianos, es decir, las EPS.
Por esta razón, más allá de los vericuetos jurídicos, la declaratoria de emergencia económica decretada por el gobierno, tiene plena justificación, porque lo que no se logra por la vía ordinaria en el congreso, debe alcanzarse por las vías extraordinarias que prevé la Constitución del 91. En todo caso, no deben ser los sectores excluidos quienes entren a pagar los platos rotos dejados por la derecha, y así lo sostiene enfáticamente el presidente Petro.
Ahora bien, ¿Cómo hacer que el congreso se sintonice con la necesidad de las reformas democráticas que requiere el país? Es sencillo: Que en las elecciones del 8 de marzo próximo, el pueblo ratifique sus mayorías, llevando al congreso a una amplia mayoría de sus representantes en cámara y senado, y eligiendo a un presidente que se identifique con sus intereses. En nuestro caso, a la Cámara tenemos una lista denominada PACTO POR RISARALDA, encabezada por quien aquí escribe, por la cual invito a votar masivamente, así como para el senado, votar por el Pacto Histórico y por IVÁN CEPEDA, a la presidencia de la república.
Fernando Arias Cardona.



Dos minutos de lectura perdidos. Pensé que era una nota periodista no un adoctrinamiento.
Me gustaría saber cuál es su numero al senado, gracias.