A finales de la pasada semana visité a un amigo, quien se encontraba con una de sus hijas, una joven profesional de esta ciudad. En el ir y venir de nuestra charla, le indagué a su hija si todavía laboraba con la alcaldía de Pereira. Me contó que había laborado hasta el pasado año, y que su contrato de prestación de servicios se le había vencido el 31 de diciembre, que en ese momento estaba esperando se le renovara, pero que había sido notificada que esto no era posible, pues María Irma había informado que no le renovaría el mismo, al no dar cumplimiento con la entrega de los formularios oficiales de campaña con sus 40 referidos.
Indagué las razones por las cuales no había cumplido con esa exigencia, que se ha impuesto en las entidades públicas para empleados y contratistas, condición necesaria para tener contrato y lograr la extensión del mismo, conociendo de sobra que hoy no se califica idoneidad, responsabilidad y cumplimiento de las funciones asignadas, sino la habilidad en lograr tener el mayor número de referidos que voten por el candidato que indique el contratante.
Confesó una situación delicadísima, la cual narro a ustedes. A mediados del pasado mes de diciembre un funcionario de la dependencia donde laboraba, le indicó que habían revisado quiénes habían cumplido con la entrega de los referidos, y ella infringía esa obligación. En asocio de padres y familiares logró tener sus 40 referidos, y procedió a entregárselos al encargado. Iniciado enero se presentó con el fin de entregar sus documentos para renovación del contrato, y oh sorpresa, le notificaron que no tendría contrato, pues no había entregado referidos. Ella aclaró que si lo había hecho.
¿Cómo sucedió?: Es materia de investigación. Ella asegura que lo hizo, entregando la tarea a una coordinadora y la fulanita “ni corta ni perezosa”, los puso a nombre suyo y aseguró su contrato. ¡insólito! Estas cosas no se pueden permitir. Qué se roben millones y millones de la avenida Colibríes vaya y venga, ¡qué la millonaria licitación del alumbrado público de Pereira tenga serios cuestionamientos por amañada y dirigida, que se compren y vendan alcaldías, que la plata de la salud se pierda en manos de los mega ricos, vaya y venga, pero robarse los referidos, no hay derecho!
La situación nos ha llevado a tal punto que todo, o casi todo, es aceptable, pero lo sucedido a una profesional, contratista de la alcaldía sobrepasó todos los límites: le robaron los 40 referidos para la votación del 8 de marzo que engrosaban la base de datos de la campaña de María Irma Noreña, esposa del actual alcalde Pereira Mauricio Salazar. Triste robo, triste noticia y triste ingreso a la base de datos de desempleados del DANE. ¡Sin Referidos no hay contrato!
Fuentes cercanas de la campaña aseguran que se iniciará una exhaustiva investigación al interior de las huestes salazaristas noreñistas o noreñistas salazaristas- puede ser que en este caso el orden de los factores si altere el producto- para hallar a los responsables y restituir hasta el último referido. El caso lo podría llevar el Fiscal que adelanta la investigación contra el Exalcalde Diego Ramos, hoy dedicado a hacer campaña política en la misma lista de Franyela, la hijastra de nuestro alcalde. Dicen que se dará pronto un fallo al respecto, se estima que para los comicios de 2031 habrá sentencia definitiva.
Las voces de rechazo ante este atroz delito no se han hecho esperar: el patiñismo pide claridad en los procesos electorales; Juan Pablo Gallo apunta que es persecución “petrista”, que le copiaron su maravilloso y democrático invento; el MIRA asegura que ante los ojos de Dios no puede perdonarse tal injusticia divina, y el Centro Democrático sostiene que hay que salvar a Colombia, los referidos sostienen esta democracia.
Los 40 referidos robados no son cualquier cosa, 50 delitos de estos pueden ser la diferencia entre el salario de un congresista o de una Gestora Social. Algunos juristas estudian la posibilidad de que se sancione con expulsión del partido, excusas públicas e inhabilidad para participar en cualquier licitación sastre a los implicados, pero hasta el momento no han podido avanzar porque existe la posibilidad de que, como el salario mínimo y la emergencia económica, la Corte Constitucional eche atrás las medidas salvaguardando la libertad de tomar prestados unos pocos nombres que en poco o nada podrían contribuir a desestabilizar la transparencia y democrática elección de los padres de la patria.
A los contratistas y ciudadanos en general, hay que recordarles que, al sufragar y votar por estos personajes, apoyan el delito en la jornada electoral, permitiendo que ellos gobiernen, premiando su mediocridad, y codicia. Los referidos como electores son el problema.
¡Tú decides!
Carlos Alfredo Crosthwaite F.


