miércoles, febrero 4, 2026

OJO PELIGRO INVISIBLE

OpiniónActualidadOJO PELIGRO INVISIBLE

 

Vivimos en un mundo donde la tecnología nos facilita la vida a cada instante. Cada vez que usamos redes sociales, hacemos compras en línea o buscamos información en internet, dejamos una huella digital que permanente y automáticamente es analizada por algoritmos inteligentes que aprenden de nosotros, nos sugieren contenido y nos ayudan en tareas diarias. Pero, ¿qué pasaría si la inteligencia artificial dejara de ser una herramienta a nuestro servicio y comenzara a ejercer su oficio de control?

Hoy día, las personas de todas las clases sociales, educadas o  no, confían ciegamente en la tecnología, porque no la conocen o porque saben mucho de ella. Dejamos que los sistemas nos digan qué ver, qué comprar y hasta con quién interactuar pero esta comodidad está conduciendo a la pérdida de privacidad y autonomía.

Si la tendencia actual sigue sin regularse, argumentando el libre albedrío el uso de la libertad de expresión, libre derecho al desarrollo de la personalidad y otros, podríamos estar llegando a un escenario preocupante, donde los algoritmos y la inteligencia artificial, toman decisiones por nosotros sin que nos demos cuenta.

En este mundo, podríamos enfrentarnos a situaciones como:

– Un «score o puntaje de vida», donde puntuaciones basadas en nuestra actividad digital en redes, determinarían el acceso a empleos, préstamos bancarios, viajes, etc. Si el algoritmo considera que no cumplimos ciertos criterios, podríamos ser rechazados sin explicaciones.

– Noticias manipuladas donde la inteligencia artificial seleccionaría qué información nos llega, reforzando nuestras creencias y eliminando cualquier punto de vista diferente.

– Control para realizar compras y tomar decisiones financieras: La IA sabría lo que queremos antes que lo pensemos y nos impulsaría a comprar cosas que «necesitamos» sin cuestionarlo.

– Una sociedad vigilada por Gobiernos y empresas especializadas que usarían la IA para premiar la obediencia y castigar la disidencia, restringiendo nuestras opciones de vida.

Esto no es ciencia ficción, ya está ocurriendo, porque en algunos países se están implementando sistemas de control social basados en inteligencia artificial. Por ejemplo, en China existe un «sistema de crédito social» que premia o castiga a los ciudadanos de acuerdo con su comportamiento.

Expertos en prospectiva han analizado hacia dónde podría dirigirse nuestra sociedad en las próximas décadas y han identificado cuatro escenarios:

  1. Conexión Total: La inteligencia artificial se integrará directamente en nuestros cerebros, permitiendo una comunicación y aprendizaje instantáneo, lo que significaría pérdida total de la autonomía y privacidad, es decir control y manipulación total.
  2. Aislamiento Digital: La saturación de información y la desconfianza en la tecnología harán que las personas abandonen las redes globales y se refugien en comunidades digitales más pequeñas.
  3. Equilibrio Inteligente: La tecnología se usará de manera responsable para mejorar la calidad de vida sin afectar las libertades individuales. Este sería el escenario ideal, pero requiere una regulación efectiva.
  4. Un futuro donde la inteligencia artificial controla todos los aspectos de nuestras vidas, limitando nuestras decisiones y libertades, es la denominada “distopia algorítmica”, que puede convertirse en nuestra realidad.

Como el futuro aún no está escrito, podemos tomar medidas para evitar un mundo dominado por algoritmos:

– Exigir a los gobiernos regulaciones que protejan nuestra privacidad y limiten el poder de los algoritmos.

– Diversificar el control tecnológico, evitando que solo unas pocas empresas o gobiernos dominen la inteligencia artificial.

– Educar a la sociedad sobre cómo funcionan los algoritmos y su impacto en nuestras vidas.

– Usar la tecnología con conciencia, asegurándonos de que siga siendo una herramienta a nuestro servicio y no un sistema de control.

El dilema no es si la inteligencia artificial seguirá avanzando, sino quién tendrá el control sobre ella.

Si no actuamos a tiempo, podríamos despertar en un mundo donde nuestras decisiones ya no sean las nuestras.

Por último: Así como la memoria se disminuye, o se apaga en los seres humanos y por diferentes circunstancias, que pasaría en nuestro mundo que ya es altamente dependiente de la utilización de la herramienta IA, si súbitamente se apagara o colapsara totalmente la IA ¿cuáles serían las consecuencias?  Que se está haciendo para evitar este desastre de escenario.?

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Vea nuestros otros contenidos