miércoles, febrero 4, 2026

PERCEPCIÓN DE UN LAICO: “EL QUE CREE EN DIOS NO PUEDE NEGAR LA OBRA DEL DEMONIO “

OpiniónActualidadPERCEPCIÓN DE UN LAICO: “EL QUE CREE EN DIOS NO PUEDE NEGAR LA OBRA DEL DEMONIO “

 

Tema espinoso, tenebroso y atrapante  que implica el empoderamiento de una cultura  espiritual sólida a través de la disciplina, sustentada en la convicción y credibilidad de la palabra y la astucia de Dios frente al maligno, en aras de protegernos desde  la fe ante todas aquellas manifestaciones propias de la maldad en sus diferentes versiones, orquestada por el príncipe de las tinieblas en sus diversas sutilezas encantadoras conducentes al precipicio y el sin salida espiritual.  Este trabajo tuvo como guía de orientación a partir del minuto 29 del video orientado por el  Sacerdote Colombiano Carlos Yepes denominado:

 “El Demonio si existe | Padre Carlos Yepes | Mal | El Diablo | Halloween”

 

https://www.youtube.com/watch?v=fuQuOGuOVLk.

 

Con lo anteriormente mencionado, es de suma importancia al inicio de un escrito comprender el título del mismo, de una manera amplia a través de la brevedad y precisión por parte del autor, en aras de enfocar y encapsular al lector con el escrito esbozado.  Lo primero a tener presente con relación al título del escrito es la palabra “ laico “, donde  un laico o un creyente laico, son aquellos fieles bautizados en la Iglesia Católica y que no pertenecen al clero (orden sacerdotal) ni a la vida religiosa consagrada y en la cual su condición de creyente se manifiesta al ser llamados a vivir su fe «en el mundo», es decir, en sus actividades profesionales, sociales y familiares, buscando ordenar la vida temporal según los principios del Evangelio y contribuyendo a la misión de la Iglesia.

Lo segundo a tener presente es la palabra “creencia”, la cual desde la cientificidad es toda aquella información que tiene que ser comprobada para convertirse en una certeza o guía de orientación para la ciencia( perspectiva positivista y el racionalista),  pero desde la fe, una creencia es la aceptación de una verdad sobre lo sobrenatural o divino, basada en la confianza y el compromiso personal más que en pruebas empíricas o argumentos racionales, lo cual permite evidenciar dos posturas diferentes para una misma palabra,  acorde a la mirada o perspectiva que se adopte.

Un tercer y cuarto aspecto a mencionarse en el mismo párrafo es la palabra “Dios“ y la palabra “demonio”. Según la Biblia, Dios es el ser supremo, creador eterno, inmutable y omnipotente del universo, que se manifiesta como una Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es Espíritu, presente en todo lugar, soberano y justo, además, es amoroso, misericordioso, y busca la justicia, la cual es el origen de la vida, además,  de guiar el curso de la historia.   En la Biblia, un demonio se define principalmente como un ángel caído que se rebeló contra Dios y sigue a Satanás, el diablo, siendo  espíritus malignos e inmundos que buscan engañar y dañar a la humanidad y oponerse al plan de Dios, sin dejar de mencionar las otras identidades con las que se conoce este ser de la oscuridad como son Lucifer, Satanás, Belial, Samael, “antigua serpiente”, “gran dragón”, “el dios negro”, “el dios de este siglo” ,  “el padre de la mentira” y “el maligno”, tal vez escapándose otra identidad, de la cual ofrezco disculpas por el desconocimiento, pero las mencionadas son muy conocidas.

En este orden de ideas, “El que cree en Dios no puede negar la obra del demonio “, implica reconocer la lucha eterna entre el bien y el mal descrita muy bien en génesis y la apocalipsis  (primer y último libro de la Biblia) , desnudando el corazón del ser humano, entre luz y oscuridad, entre verdad y mentira, entre el bien y el mal como se mencionó previamente, sin desconocer el comentario del papa Pablo VI en noviembre de 1972,  expresando lo siguiente: “ El demonio es un ser personal y no una entidad etérea, espiritual no material, inteligente, pervertido y pervertidor , utilizando la mentira fina y el engaño encantador para que el ser humano se enrute en la línea del pecado”, expresado por San Agustín de la  siguiente manera: “pecar es amarse a sí mismo hasta despreciar a Dios” y sin ser un dato menor, la famosa banda musical de rock “The Rolling Stones “en su canción “Simpatía por el diablo”, abre la puerta para la admiración de este ser de la oscuridad,  con un viraje y “acomodo conveniente de las palabras” en el mundo de la publicidad de manera  nociva, naturalizando la palabra pecado  en propagandas de todo tipo, tales como ;  “Es pecado no tomar coca cola”, “ es pecado no comprar tenis de determinada marca”, en fin, una amplia variedad de expresiones publicitarias, obviando  que el pecado es el más elaborado engaño, el cual se presenta de la mejor manera, con su mejor rostro y su mejor traje de gala pero al final muestra su fealdad al ser un camino sin retorno y sin salida , socavando y destruyendo la tríada del ser humano como lo son la mente, el cuerpo y el espíritu, llegando a estados no creíbles de terrible oscuridad, putrefacción  y zozobra .

“El que cree en Dios no puede negar la obra del demonio “, se sustenta en otro concepto esencial desde la fe denominado “tentación”, como aquella manifestación propia e inevitable  de la existencia humana al ser propensos y proclives debido a la flaqueza espiritual ocasionada por la debilidad de carácter y a la falta de información-formación-acción para el reconocimiento de ese camino disfrazado, gustoso y atractivo que el maligno diseña para alejar al ser humano de todo aquello que es avalado como bueno, correcto y edificante para las personas.  Jesús es tentado en el desierto por el diablo (Satanás) tras un ayuno de 40 días y noches, tal como lo relatan los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas y en las cuales, las tentaciones incluyen la oferta de convertir piedras en pan, la sugerencia de arrojarse del pináculo del templo para que los ángeles lo sostuvieran y la propuesta de darle todos los reinos del mundo si lo adoraba. Jesús rechaza cada tentación citando la Escritura, demostrando su obediencia a Dios y su autoridad sobre Satanás.

“El que cree en Dios no puede negar la obra del demonio “, se apoya en una última apreciación por parte del autor de este escrito y es “ la magia negra “, cuya percepción es la siguiente: “La magia negra, también llamada magia oscura, es el uso de poderes sobrenaturales con fines egoístas, que frecuentemente incluye el conjuro de hechizos para controlar a otras personas o para provocar el mal y en la cual los practicantes de la magia negra buscan invocar seres demoníacos, hablar con los muertos y, en general, beneficiarse a sí mismos a costa de los demás”.  La Biblia menciona y condena la magia negra en varios pasajes, especialmente en el Antiguo Testamento, como en Deuteronomio 18:10 y Levítico 19:31, que prohíben la brujería y la adivinación. En el Nuevo Testamento, se incluye la hechicería como una «obra de la carne» en Gálatas 5:19-21, y Apocalipsis 21:8 advierte a quienes la practican que no heredarán el reino de Dios. Muchos sacerdotes no niegan, al contrario, afirman  todo lo relacionado con la temática de la brujería tales como  entierros de muñecos para hacer el mal, bebedizos, quemas, oraciones, hechizos y demás prácticas conducentes a perjudicar al ser humano en aras de dominarlo, destruirlo y someterlo de manera abominable sin el más mínimo remordimiento y arrepentimiento de quien lo realiza.

Respetando la postura de los no creyentes, este documento es una invitación como laico a estar atentos de la obra del demonio por medio de la palabra de Dios plasmada en la biblia, como ese gran manual de convivencia cargado de enseñanzas para la astucia y el endurecimiento espiritual frente al pecado, reconociendo la manera sutil de engañar y desanimar al creyente para seguir el buen camino, evitando o enfrentando desde el conocimiento para el reconocimiento todas aquellas prácticas conducentes al pecado y “plantarle cara con vehemencia” en el caso de que el mal se acerque a nosotros sin haberlo invitado.  “El que cree en Dios no puede negar la obra del demonio “, implica no negar la presencia del maligno en la vida del ser humano con la precaución como creyente de no  pensar permanente  en su existencia como un acto inconsciente de invocación, pero si adquirir “el sutil olfato espiritual para detectar el mínimo olor del maligno en caso de hacer presencia” y como dice la frase callejera “Verla venir de lejos “, despreciando sus manifestaciones a partir de la fe y la formación espiritual .

Cabe mencionar que este escrito no es un trabajo terminado sino un trabajo por mejorarse a partir de la opinión de los lectores ya sea a partir de la sintonía  con lo esbozado, en desacuerdo con el mismo o ampliando la temática a partir de la participación crítica rigurosamente fundamentada.

Muchas gracias y quedo atento a sus comentarios.

7 COMENTARIOS

  1. El tema es muy amplio y espinoso, ya que existen demasiadas creencias sobre el bien y el mal. Yo podría opinar que todo ser tiene en su interior una batalla interna o externa y continua sobre el mal manifestado en iras, envidias, gulas, lujuria entre otros, sólo con la fé hacia la divinidad nos podemos proteger de esas cosas negativas y superarlas.

  2. Desde mi punto de vista estoy de acuerdo con el autor, hay que estar atentos a las tentaciones del mal, ya que nos pueden cambiar la vida y llevarla por caminos insondables de perdición de donde difícilmente podremos volver a salir.

  3. Isdaen Alberto, el autor, me invitó a leer ya opinar; por eso lo hago.

    No estoy de acuerdo si la base fundamental de lo escrito es la biblia. Tengo mis razones para no creer todo lo que allí se dice.

    A partir de ahí tengo conceptos muy distintos sobre eso que llama demonios. Para mí, no existe como persona ?quien lo ha visto o donde están las pruebas? Así de sencillo y no me complico con eso. A menos que se acepte que somos nosotros mismos haciendo el mal.
    el mal.

    Por lo demás, no soy ateo, pero la idea que tengo del creador difiere del dios creado por las religiones. Todo lo anterior sin ánimo de polemizar. Un abrazo sincero de fraternidad y felicidades.

  4. Muchas gracias por los aportes de Alirio, Julio y Gerardo por sus aportes.

    El estar de acuerdo y el no estarlo hace parte de la vida y de la riqueza intelectual.

    Feliz día

    • Corrección. Se me fue aportes dos veces

      Alirio, Julio y Gerardo muchas por las diversas opiniones ya que los puntos de vista suman en el crecimiento intelectual .

      Muy agradecido.

      Feliz día.

  5. Este tema mi estimado y apreciado columnista es bastante interesante y complejo si lo vemos desde las creencias que tengan o no tengas las personas basadas en su religión o en su concepto espiritual.. en sierto modo es apasionante opinar pero al mismo tiempo es complejo dar tu punto de vista ya que en nuestra sociedad tenemos personas muy radicales a sus creencias de infancia o familiares ..lo que a mi opinión te pudo comentar es que siempre pensaremos que para los creyentes existe el bien y el mal y para los no tan creyentes dirían que el mal existe porque el ser humano se llena de muchos sentimientos no justificados ante la ley y la sociedad, y para concluir un poco este apasionante y difícil tema diría siempre que el que cree en algo o alguien y gestiona esa
    Creencia para bien pues tendrá su recompensa .. y en el individuo que no cree en nada o en nadie y ejerce aún así el mal o el bien también tendrá su recompensa para bien o para mal …

    • Buenos días estimado amigo y parcero Richard Ramírez Quintero.

      Gran aporte e independientemente de la postura o no postura religiosa el tema es extenso y complejo pero nos invita a comportarnos de la mejor manera de acuerdo a los cimientos ya sean religiosos o no religiosos pero enfocados hacia lo debido, pertinente y correcto.

      Gracias por el comentario Richard. Feliz día.

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