Hace apenas unas décadas, salir del país desde Pereira era una odisea. Tocaba viajar primero a Bogotá, luego buscar conexiones, rogar por cupos. Hoy, cada vez más pereiranos tienen el mundo al alcance de un vuelo, una pantalla o un proyecto colaborativo. Y eso no es solo avance: es transformación cultural, económica y social.
La internacionalización de Pereira es un fenómeno silencioso pero poderoso. Empieza en el Aeropuerto Internacional Matecaña, que ya no es solo un punto de llegada para turistas, sino un nodo de salida para ciudadanos del mundo. Con vuelos que conectan directamente con Panamá, Fort Lauderdale, y cada vez más ciudades, ya no estamos tan lejos de nadie.
Pero la conexión va mucho más allá del avión. Pereira se ha conectado con el mundo también desde sus exportaciones: flores, café especial, confecciones, tecnología. Desde su gente: jóvenes que viajan por becas, familias que emigran y envían remesas, estudiantes extranjeros que vienen a la UTP, empresarios que asisten a ferias en Europa o Asia. Y desde sus ideas: diseñadores que ganan premios internacionales, artistas que exponen en galerías extranjeras, cocineros que exportan sabores del Eje.
También nos conectamos desde la cultura digital. Jóvenes que trabajan como freelancers para empresas de Canadá, desarrolladores que crean apps para clientes en España, tiktokers y youtubers que cuentan su vida pereirana a miles de seguidores globales. Nunca antes estuvimos tan cerca del mundo, sin salir del barrio.
Claro, esa conexión también implica retos. Hay que mejorar el bilingüismo, actualizar currículos, facilitar trámites, invertir en conectividad digital de calidad. Y sobre todo, cultivar una mentalidad abierta, cosmopolita, capaz de dialogar con lo global sin perder lo local.
Porque conectar con el mundo no significa dejar de ser lo que somos. Significa ser más de lo que podemos ser. Significa aprovechar el talento local y ponerlo a jugar en ligas internacionales. Significa entender que Pereira no es una ciudad pequeña: es una ciudad estratégica que, si se lo propone, puede convertirse en un hub de innovación, cultura, turismo, inversión y conocimiento.
Hoy, más que nunca, el mundo no nos queda lejos. Pereira está conectada. Y quien se conecta, crece.



Demasiado cierto
Excelente articulo mi hermano fernando
JavierT.