Por LUIS FERNANDO CARDONA
A las 6 y 40 p.m. de este domingo 1 de febrero, viajó a Washington el presidente colombiano Gustavo Petro Urrego para sostener una histórica visita a su homólogo Donald Trump.
En vísperas del despegue del avión presidencial desde la base militar de Catam, el Presidente Petro convocó a la ciudadanía a reunirse el martes en la Plaza de Bolívar de Bogotá para fundirse en una cadena de los afectos, “porque nos une el amor; y tenemos muchas razones para lograr un pacto por la vida en Colombia y en Latinoamérica”, dijo el jefe del Estado en declaraciones al periodista de Señal Colombia.
Con una sonrisa en sus labios, el Presidente dijo que aspira a traer “buenas noticias” a su regreso de los Estados Unidos, mientras hacía con los dedos de su mano derecha la V de la Victoria.
Las relaciones entre ambas naciones comenzaron a agrietarse una vez inició Trump su segundo mandato, cuando Petro se negó a recibir encadenados a un grupo de colombianos deportados de esa nación. La tensión escaló hasta que le fue suspendida la visa estadounidense y se le incluyó en la Lista Clinton, bajo supuestas acusaciones promovidas por grupos radicales de Miami y líderes de la derecha colombiana.
El histórico encuentro es el resultado de un diálogo telefónico de cerca de una hora de duración donde ambos estadistas conversaron directamente, lo cual permitió disipar conjeturas. Este diálogo fue gestionado por la canciller Rosa Villavicencio y el embajador en Washington Daniel García Peña, en el momento más crítico de la crisis, tras la cruenta captura de Nicolás Maduro en Caracas a manos de fuerzas militares estadounidenses.
Cronología de la tensión bilateral
• Inicio del segundo mandato de Trump: Petro rechaza recibir deportados encadenados, gesto interpretado como desafío a la política migratoria de EE. UU.
• Suspensión de la visa estadounidense: Washington retira la visa de Petro, marcando un quiebre personal y diplomático.
• Inclusión en la Lista Clinton: Acusaciones de sectores radicales de Miami y líderes de la derecha colombiana profundizan la desconfianza.
• Escalada regional: La captura de Nicolás Maduro en Caracas por fuerzas militares estadounidenses lleva la crisis al máximo nivel.
• Gestión diplomática de emergencia: La canciller Villavicencio y el embajador García Peña abren canales de diálogo directo.
• Conversación telefónica Petro–Trump: Una hora de intercambio que despeja dudas y abre la puerta al encuentro.
• Viaje histórico a Washington: El 1 de febrero, Petro parte con la expectativa de recomponer las relaciones y traer “buenas noticias” para Colombia y Latinoamérica.
El viaje de Petro a Washington no es solo un gesto diplomático: es la apuesta por transformar la desconfianza en oportunidad. En un continente marcado por tensiones y fracturas, la cita con Trump se convierte en un hito que podría redefinir el lugar de Colombia en el tablero geopolítico y abrir un nuevo capítulo de diálogo y vida compartida.


