“De regreso de su viaje a Brasil invitado por el presidente Bolsonaro, la precandidata llegó cargada de ideas y una agenda para la ultraderecha radical”.
María Fernanda Cabal
Las dos orillas, sept. 15, 2021.
Todos recordamos la época de 2021, cuando la senadora Cabal era candidata por la extrema derecha a las elecciones presidenciales de 2022, que dieron como ganador al candidato de la izquierda Gustavo Petro. Para esa fallida campaña, la senadora Cabal, acuño una frase: “Que delicia ser como Bolsonaro”.
Aunque la senadora Cabal fue fulminada electoral y políticamente al no lograr siquiera ser candidata de su partido de extrema derecha (Centro Democrático). Si logró con creces sentar las bases ideológicas de su partido político producto de los consejos de su “ídolo” Jair Bolsonaro. Estos principios son: Medio Ambiente, salud pública, porte armas sin ninguna restricción, privatización de las empresas estatales, la educación tradicional en contra de los derechos LGBTI y el fortalecimiento de la banca privada, son hoy transversales para la senadora Cabal.
Aunque para esta campaña por la presidencia (2026-2030), al igual que fracasó en el 2021, como candidata presidencial, no tiene ninguna posibilidad de éxito para ser la primera mujer presidente de Colombia; si deja un legado ideológico en su partido de extrema derecha, que se ha venido acrecentando con la radicalización de discursos y relatos, todos tendientes a acabar con cualquier postura humanista que conduzca a adelantar reformas sociales en beneficio de los estratos bajos de la población.
En relación con el manejo del medio ambiente, la postura de Bolsonaro en el Brasil era la de negar el cambio climático y convertir el Amazonas en un gran potrero para la cría intensiva de ganado. Precisamente esas ideas son las que han hecho carrera en la extrema derecha colombiana, pero que por fortuna no han podido ser implementadas en Colombia, porque el actual gobierno de Gustavo Petro, es ambientalista, cree en el cambio climático, en la protección de la Amazonía, incluyendo la restricción definitiva de minería en este patrimonio mundial, natural de la humanidad. En buena hora la actual ministra del medio ambiente Irene Vélez, anunció: “Colombia, primer país en declarar la Amazonía como zona libre de gran minería e hidrocarburos. Con esta medida sin precedentes, el gobierno del cambio da un paso histórico para proteger más de 483.000 Km² de bioma amazónico, el 42% del territorio nacional y el 7% de la gran amazonia suramericana”.
En conversaciones con la Silla Amazonía, la senadora y hasta hoy precandidata Cabal dio a conocer su propuesta para el Amazonas, al mejor estilo de su mentor Bolsonaro: “Hay que impulsar la ganadería silvopastoril que combina ganadería y bosque”. Por fortuna para Colombia y el mundo, esta propuesta no se va a poder realizar, porque, por un lado, la señora Cabal hace un buen tiempo perdió la presidencia, y de otro lado, el gobierno del cambio con su candidato alternativo Iván Cepeda va a continuar protegiendo la región de la Amazonía.
Desafortunadamente para la extrema derecha mundial y local, el “ídolo” de la señora Cabal, producto de actos terroristas En el Brasil cayó en desgracia y ahora se encuentra detenido. En cuanto a sus ideas perversas que fueron en Colombia amplificadas por la senadora Cabal, esta se ha convertido en el ADN de la extrema derecha, que no ocultan su inconformidad a la mejor manera del presidente Trump, por la sentencia condenatoria de tan nocivo personaje para la humanidad.
Es que querer volver la región amazónica en potrero para levantar ganado, cuando esta región es el principal pulmón de la humanidad, solo puede ocurrírsele a la gente de mente retorcida. Por fortuna la señora Cabal y su séquito de extrema derecha no tienen ninguna opción de ganar las próximas elecciones del 2026, dejando la Amazonía como lo dijo la ministra Irene Vélez: “Colombia primer país en declarar la Amazonía como libre de minería e hidrocarburos”. Ojalá la señora Cabal, deje a un lado la ingratitud, y en un acto de humanidad, regrese a Brasil a visitar en su celda a su entrañable amigo Bolsonaro y pueda decir como en otrora: “Que delicia ser como Bolsonaro”.
JAIRO ARANGO GAVIRIA
Diciembre 2025



